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Fútbol Independiente y El Linqueño en suspenso…el ‘rojo’ ganaba por la mínima pero se suspendió por agresión al árbitro

21-May-2019

Fuimos a ver un partido de fútbol…se enfrentaban: Independiente y El Linqueño de Lincoln, ese partido no terminó pero hubo un ganador: la violencia.

Sí, otra vez la violencia le ganó al fútbol. Un partido típico de final por el clima en las tribunas, un lindo marco para otro desenlace feo.

Durante el primer tiempo se jugó poco y nada. Mucho nerviosismo, un partido que se vivió como decisivo desde el comienzo mismo, mucha pierna fuerte, cortado por las infracciones, roces por doquier y ninguno de los dos hacían juego. La pelota viajaba mucho por el aire y los generadores de juego aparecían poco.

Dentro de un contexto equilibrado y hasta por momentos desprolijo, Independiente trataba de asociarse con el manejo de Olmedo que aportaba un poco de claridad, más Pacheco que se acercaba al volante central para construir y Chiaparo por derecha más un movedizo Tisera por todo el frente de ataque. Gallo contenido, más preocupado por la marca que por la ofensiva no subía y le restaba poder ofensivo por izquierda al local a excepción cuando Tisera o Salvaggio se recostaban sobre ese sector de la cancha.

El Linqueño intentaba llegar a Depotte con las escaladas de Gómez por izquierda más algo de Brito, el pivoteo de Ottaviano más la movilidad de Palmerola y Simon por derecha en el ataque visitante.

El encuentro dio un giro a los 22 minutos del primer tiempo cuando fue expulsado Hugo Palmerola el más peligroso de los atacantes de la visita por aplicarle un cabezazo a Facundo Tumbesi.

Los encontronazos entre ambos empezaron con el partido mismo, pero en el minuto 22 Tumbesi le recriminó al delantero por una fuerte entrada, luego lo empujó y Palmerola, pese a su experiencia, reaccionó de una manera infantil a pedir de Independiente y reaccionó  propinándole un cabezazo al defensor local delante de los árbitros. Joaquín Gil expulsó correctamente a Palmerola y amonestó a Tumbesi.

Pero los chispazos recién empezaban y pocos minutos más tarde en mitad de cancha faulean a Chiaparo, el árbitro cobra la infracción pero Pacheco no escucha el pitazo de Gil y continúa la jugaba recibiendo una dura patada de Gómez quien automáticamente es empujado por Chiaparo y tumulto generalizado. No pasó a mayores porque fueron más, en este caso, los que prefirieron la paz que la guerra. Chiaparo zafó de la expulsión aunque fue amonestado y también vio la amarilla Abalos en El Linqueño.

El fútbol brillaba por su ausencia y mucho más aún cuando El Linqueño se quedó con un hombre menos porque sus jugadores comenzaron ante cada infracción a quedarse tendidos en el suelo para consumir minutos.

El partido carreteaba pero cuando quería intentar remontar vuelo, lo frenaban. No obstante, en los ocho minutos adicionados por Gil de ese primer tiempo fue Independiente quien se mostró levemente superior a su rival, pudo jugar y luego que Tisera desperdiciará de contra una clara oportunidad cuando había quedado cara a cara con Vallejos abriéndose demasiado su remate cruzado, el local abrió el marcador.

Si existen momentos justos en el fútbol, el tanto de Independiente llegó en ese momento justo, momento clave porque se terminaba el primer tiempo, un gol anímico, un cachetazo para la visita que parecía irse al descanso en cero pero fue vulnerada su valla.

Otra vez Pacheco por derecha, hasta el fondo para un centro razante de media vuelta para que ingresando por el segundo palo, Martín Gallo anticipe a los defensores de la visita y establezca el 1 a 0 parcial para los dueños de casa.

Sin Palmerola, Independiente lo pudo adelantar a Gallo para que se convierta en un mediocampista o un delantero más a punto tal de aparecer por sorpresa en el área rival y terminar convirtiendo.

Sobre el cierre del primer tiempo y el inicio de la etapa complementaria, apareció el partido de fútbol que fuimos a ver.

Pero en el complemento solamente ese partido duró once minutos.

Independiente era más que El Linqueño y luego de una clara situación con un remate cruzado de Slimens con buena respuesta de Vallejos enviando la pelota a la esquina y mientras asistían al arquero visitante que había quedado sentido, luego del esfuerzo para evitar un nuevo tanto del local, un proyectil arrojado desde la parcialidad visitante impactó en el rostro del árbitro Joaquín Gil provocándole un corte.

El árbitro fue asistido primeramente en el terreno de juego y luego derivado al Hospital Municipal para una mayor atención.

El partido quedó suspendido y en suspenso en relación a su continuidad, ahora continuará jugándose en el Tribunal de Disciplinas del Consejo Federal.

Pero el asunto no quedó ahí porque a la salida del estadio los hinchas de El Linqueño continuaron arrojando proyectiles, más precisamente piedras hacia el interior del estadio hiriendo a personas que concurrieron a observar el partido en carácter de simpatizantes o en su defecto amantes del fútbol.

El fútbol ese deporte tan lindo, pasión de multitudes…aunque otra vez manchado son sangre.

 

 

 

 

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