Carolina Spinelli: “La Matrera es un comercio que defiende nuestras tradiciones"

La Matrera es un comercio con dos décadas de trayectoria donde pueden encontrarse artículos regionales y de regalería, platería, indumentaria…es ‘aire de campo en la ciudad’. La Matrera desde hace tres meses se encuentra ubicada en avenida Echeverría Nº 300.

Su propietaria, Carolina Spinelli definió en Radio del Centro que, “La Matrera es un comercio de Chivilcoy que tiene 20 años de existencia. Es una talabartería y marroquinería donde también se vende indumentaria masculina y femenina”.

“En el comercio pueden encontrar todo lo derivado del cuero como agendas, mates, carteras, llaveros. Asimismo tenemos platería: cuchillos, bombillas; elementos para el asador como delantales y tablas”, dijo, y agregó: “Tenemos cintos, camperas, pantalones o la indumentaria clásica que es de la marca Lagomarsino, una fábrica que hace muchos años está en el país y hace sombreros, que también los vendo”.

“Los sombreros se venden bien principalmente en el verano porque la gente se cuida del sol para hacer jardinería, trabajar o alguna otra actividad. No se animan mucho las personas a andar por la ciudad con el sombrero pero cuando van a la playa, al campo o gente que desfila, se utilizan”, señaló.

Asimismo, expresó: “Trabajo con toda clase de público, mayormente son clientes de 40 años hacia arriba porque se trata de ropa clásica”.

“Vendo botas de trabajo, de hecho diferentes empresas se acercan para comprarlas y proveerlas a los empleados que desarrollan tareas en el campo. En cuanto a la ropa se adquiere más para andar en la ciudad, un elegante sport”, puntualizó.

Acto seguido, subrayó: “Es un comercio que defiende nuestras tradiciones, esas cosas que quizás se pueden ir perdiendo pero en La Matrera continúan y hay gente que gusta de esta clase de mercadería”.

“Las ventas por el día del padre se encuentran muy tranquilas, se están tomando su tiempo, pero pude vender algún sweaters, teniendo en cuenta la estación del año, y también tenemos personas que buscan más los cuchillos, los mates, los neceser”, consignó Spinelli.


En tal sentido, sugirió: “Es preferible que las personas concurran con tiempo porque el horario comercial es más corto, deben esperar afuera porque puede ingresar únicamente una persona a la vez así cuidarnos entre todos principalmente. Lo ideal sería que vengan en la semana y no se amontonen el sábado”.

“Como es el Día del Padre, los hijos o esposas saben aquello que les gusta y pueden llevarse ropa”, comentó, y añadió: “Tengo clientes masculinos que se acercan, observan, comparan colores, se prueban. No solamente para ellos sino también para regalar a algún amigo, familiar o incluso empresariales”.

“Estamos en una época atípica pero la mercadería que tenemos de a poco se va vendiendo”, espetó.

Además, remarcó: “Tengo nueva dirección, me mudé hace poco y estoy contenta porque la gente concurre, respondió muy bien. Tuvimos que reinventarnos porque el gasto en el centro era más grande, en esta nueva dirección estoy más tranquila, con la incertidumbre lógica en relación a si la clientela me iba a acompañar y muy satisfecha porque asisten igualmente”.

“Hace muchos años que estoy en el rubro y tanto ahora como antes, aquello que hago es levantarme, cumplir horario y trabajar, buscar precios porque no es fácil mantener un comercio y vivir de el”, sostuvo.

A continuación, manifestó: “Tengo los mismos proveedores desde hace años, me manejo por WhatsApp o mail, me envían el catalogo y allí elijo aquello que pretendo comercializar. No estoy trabajando con productos importados únicamente nacionales”.

Comunicó que están atendiendo de 9 a 12.30 y de 15.30 a 19, “trabajo mucho por Instagram (El instagram es La Matrera Chivilcoy y también en Facebook) donde recibo consultas por la mercadería que observan en las redes pero igualmente las personas terminan llegándose hasta el comercio a buscar el producto”, esbozó Spinelli, y dijo: “Me estoy manejando vía redes o por Whast App para mostrar la mercadería a través de fotos e incluso también llevamos a domicilio si la persona no puede acercarse”.

“Es complicado para el comerciante el hecho de no poder probarse ropa porque una persona se lleva a la prenda a la casa y después desconocemos por las manos que pasó, es preferible que se prueben acá y después desinfectar con alcohol”, consideró.

Por último, la comerciante precisó que, el Día de Padre, Navidad y Fin de Año “es cuando más se mueve en relación a regalería”.





Buscar por tags
No hay tags aún.