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17 DE SEPTIEMBRE, DÍA DEL PROFESOR

Conmemoración de José Manuel Estrada


José Manuel Estrada nació en Buenos Aires el 13 de julio de 1842 y falleció en Asunción del Paraguay el 17 de septiembre de 1894. Esta última fecha es la que se ha elegido para conmemorar su figura y celebrar el Día de los profesores y profesoras.

Este educador fue un ferviente católico que se opuso a la sanción de la Ley 1420 de Educación Común; por ser precisamente una ley laica que eliminó la obligatoriedad de la enseñanza religiosa de la currícula y la permitió fuera del horario escolar.

A Estrada le tocó vivir en la época de la Argentina liberal. Ideología compartida por la clase dirigente que tomó las riendas del país a partir de su reunificación en el año 1862 y que se mantuvo en el poder hasta 1916. Junto con el liberalismo se había difundido en la segunda mitad del siglo XIX el positivismo. Esta corriente filosófica postula que la única manera de llegar al conocimiento, es por medio de la experiencia comprobada a través de los sentidos. Rechaza los dogmas, las verdades absolutas y la Metafísica. Sosteniendo que todos los fenómenos tienen una explicación científica. Esta postura choca con las creencias religiosas y los milagros. Por lo tanto, los liberales se dividieron en dos grupos: los liberales positivistas que eran partidarios de separar la Iglesia del Estado y los liberales católicos. Los liberales positivistas se impusieron y lograron la sanción de tres leyes laicas: La Ley 1420 de Educación Común (1884), Ley de creación de los Registros Civiles (1884) y la de Matrimonio Civil de 1888. Con las cuales la Iglesia Católica perdió influencia y control sobre la sociedad.

No obstante, la trayectoria de José Manuel Estrada fue brillante en favor de la educación.

En 1854, una vez finalizados los estudios primarios en el hogar, co­menzó los secundarios o preuniversitarios en el convento de San Francisco.

En 1858, a los dieciséis años, ganó un concurso histórico-literario y ese mismo año ini­ció su labor como periodista y publicista.

En 1866 inició su primer curso de Historia Argentina.

En 1868: Presidió el Consejo de Instrucción Pública de la pro­vincia de Buenos Aires.

En 1869 se convierte en profesor fundador de la cátedra de Historia Argentina e Instrucción Cívica del Colegio Nacional de Buenos Aires. Simultáneamente empieza a desempeñarse como jefe del Departa­mento General de Escuelas de la provincia de Bue­nos Aires.

En 1871 fue elegido Diputado por la Quinta Sección de Campaña compuesta por los partidos de Luján, Mercedes y Chivilcoy para integrar la Convención Constituyente que debía reformar la Constitución de la provincia de Bue­nos Aires. El aporte de Estrada lo encontramos en el art. 33 donde se reguló el derecho de enseñar, permitiéndose el funcionamiento de universidades con la facultad de otorgar grados académicos y de poseer patrimonios. Estuvo a favor del sistema electivo proporcional, pero no logró imponer su idea del sufragio secreto.

En 1875 fue nombrado profesor de Derecho Constitucional y Administrativo de la Facultad de Derecho y pri­mer decano de la Facultad de Filosofía y Humani­dades de la Universidad de Buenos Aires.

En 1882 era vicepresidente del Congreso Pedagógico, del que se retira posteriormente porque como era muy católico se opuso a que se suprimiera la enseñanza religiosa en la Ley 1420 de Educación Común. Ya que consideraba que la enseñanza religiosa era fundamental para formar moralmente a los futuros ciudadanos. Funda el diario católi­co “La Unión” para combatir desde sus páginas el laicismo predominante en la clase dirigente de la época.

En 1883 preside la Asociación Católica. Su lucha contra el laicismo le traerá consecuencias. Durante la primera presidencia del general Julio Argentino Roca (1880-1886); Estrada fue destituido del rectorado del Colegio Nacional y en 1884 fue dejado cesante como catedrático de la Facultad de Derecho. Estas medidas represivas no lo disuaden de sus ideas y ese mismo año preside la Primera Asamblea de los Católicos Argentinos.

En 1885 presidió la Unión Católica Argentina a la que convierte en un partido político, gracias al cual en 1886 obtiene los votos suficientes como para ganar una banca de diputado en el Congreso Nacional. Su mandato duró cuatro años. Desde 1886 hasta 1890. Es decir, durante la presidencia de Miguel Juárez Celman. Período en el que se sancionó la Ley de Matrimonio Civil, en 1888. Esta ley completó la de 1884 que había establecido la creación de Registros Civiles y que junto con la Ley 1420 de Educación Común terminaron separando a la Iglesia del Estado reflejando el laicismo de la época que Estrada enfrentó y combatió desde el periodismo, sus cátedras y desde sus bancas infructuosamente.

El 13 de abril de 1890 participó como orador en el mitin que se organizó para repudiar el fraude electoral y la gestión del presidente Juárez Celman en el Frontón Buenos Aires, donde se fundó La Unión Cívica de la Juventud que el 26 de junio de 1891 se convirtió en la Unión Cívica Radical. A partir del 13 de abril de 1890 su salud se deterioró, obligándolo a disminuir su actividad. En 1893 el presidente Luis Sáenz Peña lo nombró ministro plenipoten­ciario argentino en el Paraguay. Cumpliendo esa última misión falleció en la tarde del 17 de septiembre de 1894. Dejando tras de sí una profunda huella en la historia de la educación argentina.

Uno de sus ex alumnos, Rodolfo Rivarola, lo recordaba, mu­chos años después de su paso por las aulas con estas palabras: "Estrada enseñaba siempre y de todas maneras, dentro y fuera del aula, al pasar por los claustros, al devolver un saludo, al recibir en su despacho de la rectoría a un alumno que quisiera hablarle". Y ésa fue tal vez una de sus características más notables, ya que su do­cencia excedía el ámbito físico en el que dictaba sus clases. Su vida, su conducta, fueron una lección permanente.

Cuando fue separado de su cátedra universitaria y del rectorado del Colegio Nacional sus alumnos fueron hasta su casa para rendirle homenaje, y allí les dio su última lección, pronunciando un discurso de despedida en el que, entre otras cosas, les dijo: "Ha sido para mí la enseñanza un altísimo ministerio social, a cuyo desempeño he sacrifica­do el brillo de la vida y las solicitudes de la fortuna: el tiempo, el reposo, la salud; y en momentos amargos, mi paz y la alegría de mi familia. El sacrificio es fortificante, porque engendra la austeridad y habitúa a la pobreza: es decir, que hace invencibles a los hombres".

Por último, en este día tan especial, creemos oportuno terminar citando tres frases de Estrada que resumen el sentido de esta conmemoración:


“Se educa cuando se fomenta la capacidad de pensar por cuenta propia, integrados a una comunidad educativa”.


“Se educa cuando se enseña que debe estar presente el pensamiento y la acción con la vida misma, no solo recibiendo la información y estudiando de memoria”.

“Ser profesor es la elección de una forma de vida que se asume desde la labor diaria. Las exigencias, la lucha, el agotamiento, la esperanza y la alegría de hacer lo que quisieron ser”.

Rubén Osvaldo Cané Nóbile

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