Susana Fahey “Nos interesa mucho rescatar los anteriores propietarios de estos libros ya que son los

Teniendo en cuenta el cumplimiento del 124°Aniversario de su creación, la Biblioteca Popular de Chivilcoy “Antonio Novaro” abrió sus puertas en lan tarde del domingo y puso la institución a disposición de la comunidad para conocer y recorrer la entidad.

Desde hace diez años funciona la sala “Evangelina Lapenta” un espacio exclusivo para los más chicos, un lugar donde los chicos disponen y disfrutan del contacto con los libros, a partir de ahí comienzan a trabajar con la Fundación LEER y LA ANÓNIMA, en articulación con las escuelas y los escritores locales y la Librería ADAGIO, donde hacen un contacto directo entre los escritores y los chicos.

Ascienden a 125.000 los volúmenes que conforman el acervo patrimonial de la institución chivilcoyana, la cual presenta luego de dos años de trabajo “una sala de colección” especial para los libros más valiosos que posee la institución. Se trata de ediciones antiquísimas, de ediciones particulares o pertenecientes a personajes de relevancia para nuestra ciudad, que comienza con los primeros libros donados por Juana Manso.

La comisión directiva de la Biblioteca Popular agradeció a la comunidad por haberse acercado en este nuevo aniversario y recuerdan que la institución estará abierta todos los días en temporada de vacaciones de invierno con actividades diarias como las Abuelas Cuenta-Cuentos y asimismo, Espectáculos infantiles.

La integrante de la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular, Susana Fahey acerca de la ‘sala de colección’, comentó que contiene “libros que son retirados de la colección general, son clasificados, son ingresados al sistema, cada uno tiene su ficha donde consta el autor, la fecha de edición, alguna otra particularidad”.

“Sobre todo nos interesa mucho rescatar los anteriores propietarios de estos libros ya que son los más antiguos que tiene la biblioteca, es importante saber a quienes pertenecieron y nos encontramos con libros de medicina del Dr. Fornos que fue el primer médico nombrado en el hospital, del Dr. Novaro, del Dr. Uslengui”, señaló.

Seguidamente, agregó: “Otra particularidad importante es que estos médicos leían bibliografía médica en francés o en italiano además de la bibliografía médica en castellano. Muchos de los libros de estos doctores son obras editadas en Francia o en Italia”.

“Hay libros también de docentes como Luisa Henry, una docente muy importante en Chivilcoy, otra docente que también tuvo a cargo una escuela particular en la misma época que se abría la escuela de hermanas a fines del Siglo XIX, hay obras de Prudencio Moras un referente muy importante de la masonería”, explicó.

“Asimismo hay obras educativas, novelas, todo lo que se puede encontrar en la colección general también se puede hallar en la colección reservada con la particularidad que son ediciones muy antiguas”, mencionó, y añadió: “libros, en el caso de medicina por supuesto, que no están actualizados pero tienen el valor de pertenecer a médicos que ejercieron su profesión en Chivilcoy y con temáticas que fueron superadas”.

“Uno de los libros del Dr. Fornos era acerca de los métodos de palpación del paciente, como palpar al paciente para detectar los síntomas correspondientes a determinadas patologías”, acotó.

“Además otras particularidades que surgieron fue acerca de los gustos de estos médicos chivilcoyanos”, destacó, y puntualizó: “Al Dr. Fornos le gustaba la temática de motores y hay varios libros referidos a motores de explosión que llevan el sello del Dr. Fornos, libros anteriores a 1.900 así que además de la medicina tenía una afición sobre la temática de motores que para fines del Siglo XIX era muy reciente. Son obras que nos permiten explorar parte de la vida de estos personajes de la ciudad”.

“Lo valioso es que esos libros es que en su momento fueron donados a la biblioteca y pudo preservarlos porque de haberse perdido o si alguien se los llevaba la colección se hubiera desperdigado”, resaltó.

Fahey remarcó que, “Con cuidado al momento de pasar las páginas, utilizando guantes puede leerse pero tienen los libros bastante buen estado de conservación pero con otros se necesita tener mucho más cuidado porque tienen página sueltas, la tapa un tanto deteriorada pero trabajando con guantes en un ambiente adecuado donde no haya humedad, temperatura elevada se pueden conservar”.

“Tenemos un catalogo denominado pérgamo donde administramos todos los libros que tiene la biblioteca y los libros mencionados forman parte. Algunos están identificados dentro de esta colección y otros en una particular”, consignó.

“Estamos analizando en la comisión y trabajando mucho para ampliar la capacidad que tenemos para actualizarlos. Es un programa que adquirimos hace aproximadamente diez años, fuimos actualizándolo pero ahora decidimos dar un salto cualitativo así adquirir todos los periféricos para administrar mejor los libros y poder conectarlos con las redes sociales”, subrayó, e indicó: “La intención es ponerlos a disposición a través de Internet que realmente brinda una gran facilidad al lector y accesibilidad para conocer digitalmente qué libro se encuentra a disposición”.

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