Juan José Ascheri “Considero que será un año positivo para el trigo en el país si el clima acompaña

Según el informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se dio por concluida la siembra de trigo a nivel nacional, alcanzando una superficie estimada en 6,6 millones de hectáreas, la segunda mayor área destinada al cultivo en los últimos 20 años...

Es importante destacar que esta superficie se logró implantar en tiempo récord, gracias a las favorables condiciones climáticas y a la adecuada a óptima oferta hídrica registrada durante gran parte de la ventana de siembra. Por otra parte, más del 97 % del área sembrada mantiene una condición de cultivo de normal a excelente, transitando etapas vegetativas de macollaje o aun diferenciando sus primeras hojas.

Luego de registrar un progreso intersemanal de 0,8 puntos porcentuales, se da por culminada la siembra reflejando un adelanto interanual de 1,3 puntos. De esta forma, la superficie implantada ascendió a 6,6 MHa.

Los primeros lotes de trigo ya transitan etapas de entre macollaje y espigazón manteniendo una buena condición de cultivo, pero con un estado hídrico que comienza a descender y un nivel de afectación de enfermedades en ascenso.

Los cuadros implantados con trigo se encuentran transitando desde los primeros estadios de desarrollo vegetativo hasta inicios de espigazón, mayormente bajo niveles hídricos que permiten mantener una favorable condición de cultivo en más del 90% de los casos. No obstante, los pronósticos continúan marcando ausencia de lluvias que podrían eventualmente reducir la capacidad potencial del cereal en la definición del rendimiento.

Hacia el norte del país, los primeros cuadros implantados con trigo de la región NOA ya empiezan a transitar la etapa de espigazón, mientras que en el NEA, la provincia de Córdoba y el Centro-Norte de Santa Fe, se encuentran en plena encañazón, con un buen nivel de humedad que les permite mantener la condición de cultivo por encima de lo normal en alrededor del 90 % de los casos. Por su parte, los trigos del centro y sur del país se encuentran entre macollaje y encañazón, pero con una condición algo inferior debido al efecto de las heladas ocurridas durante los primeros estadios del cultivo. De todas formas, si bien a escala global el cereal mantiene una muy buena condición, la falta de reposición de agua en el perfil, sumada al ascenso térmico camino a la primavera, podría impactar negativamente en este parámetro a medida que el cultivo se vuelva más demandante.

En cuanto al estado sanitario, la elevada humedad ambiental ha provocado un aumento en la incidencia y severidad de enfermedades como roya y manchas foliares, y la aparición de nuevos focos de pulgones, pero a medida que aumenta la latitud, el nivel de afectación cae a la par del descenso de la humedad y la temperatura.

En tanto, según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el 25% restante, bueno, cuando a esta misma altura del ciclo, en el 2017, el 22% estaban regulares y en el 2018, el oeste clamaba por agua...

"Todos los trigos están muy bien macollados, con hasta 5 macollos por planta y un mínimo de 2 en las variedades más precoces", coinciden muchos técnicos del área. El trigo tiene una condición envidiable al compararlo con sus 2 ciclos previos. El 75% de los trigos de la región núcleo mantiene la condición entre excelente y muy buena, y el 25% restante, bueno. En el 2017, a esta misma altura del ciclo, el 22% de los cuadros trigueros se encontraban regulares, afectados por los encharcamientos.

El año pasado, las menores cargas de lluvias que limitaron los perfiles del oeste ya empezaban a marcar a los cultivos de los departamentos de Marcos Juárez y Unión. Aparte, allí se sufrieron aún más las peores heladas del 2018.

El 21 de agosto del año pasado, los termómetros de toda la región estuvieron en promedio en 3°C bajo cero, en Colonia Almada y Hernando alcanzaron los 6 bajo cero. En cambio, ahora el frío mantiene baja tasas de crecimiento, pero el cultivo sigue avanzando sin inconvenientes, macollando en un 90% del área y en el resto desplegando solo hojas.

"Este año, no nos salvamos de bailar con las royas"

Todavía no se han iniciado los controles de enfermedades en trigo, aunque se siguen caminando los lotes, evaluando el avance de las pústulas de roya anaranjada y amarilla. La falta de lluvias, la fuerte presencia de bajas temperaturas y heladas que se suceden, sin dejar semana de tregua están conteniendo la presión de enfermedades.

Pero los técnicos de la región coinciden en que es necesario un intenso monitoreo. "Habrá que estar muy atentos para ser efectivos en los controles y llegar en tiempo y forma oportuna", advierten. Prevén que tal vez con 1 o 2 aplicaciones se pueda mantener el control si el frío sigue actuando. "No hay que cansarse en seguir revisando, esto es un factor clave de manejo", explican los ingenieros. Los cultivares más usados en trigo son materiales muy sensibles a enfermedades, pero también los más productivos.

Juan José Ascheri

“Para este año se preveían alrededor de 6.600.000 hectáreas de trigo. En Chivilcoy el año anterior se anduvo alrededor de las 31.000 hectáreas, estimándose un aumento para la presente campaña pero junio estuvo complicado para la siembra del cultivo”, expresó el ingeniero agrónomo.

Asimismo, agregó: “Si hay algún mes en el año que podemos decir llueve cero es junio pero este año cayeron 100 milímetros complicando muchas hectáreas donde hubo que resembrar e inclusive después volvieron a anegarse.

Habrá de esas 31.000 hectáreas con alrededor de 27.000 de trigo y el resto de avena asimismo cebada”.

“Es un número más que interesante teniendo en cuenta que nos genera un saldo exportador muy importante y de esa manera pueden generarse, dependiendo del factor climático, unos 20 millones de toneladas de trigo que indudablemente con 6 o 7 millones de consumo interno el resto es saldo exportable y como está el país lo necesita para balancear la billetera”, remarcó Ascheri.

E indicó: “La siembra está bien pese a no poder sembrarse más de aquello que se pensaba pero los cultivos se encuentran en condición favorable. En la zona norte de la pampa húmeda como Córdoba existen algunos problemas de enfermedades y habrá que prestarle atención también en nuestra zona. No hay que salir a pulverizar sino a monitorear porque puede presentarse enfermedades como roya amarilla, roya anaranjada”.

“El uso de fertilizante venía aumentando que indudablemente arrastra el rendimiento promedio nacional por lógica y después estará la protección de los cultivos en hongos asimismo malezas principalmente conjuntamente con la fertilización nitrogenada que brindará el número final de la cosecha de trigo de este año. Considero que será un año positivo para el trigo en el país si el clima acompaña medianamente bien”, concluyó.

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