Un guardavidas, oriundo de Chivilcoy, salvó a un hombre en medio de un partido de fútbol

Primero fueron dos guardavidas platenses que rescataron a una abuela en Stiges, Cataluña. Ambos habían sido alumnos de la escuela Amgaa La Plata, que a través de sus redes sociales se encargó de difundir la emocionante noticia. Ahora, otro estudiante de la institución fue reconocido por haberle salvado la vida a Esteban, un hombre de aproximadamente 50 años que se desvaneció en el partido de Racing contra River del pasado 17 de agosto.

"Rodrigo había ido a alentar a su equipo como lo hace frecuentemente. Estaba en la tribuna cuando de repente escuchó gritos y vio cómo a unos metros de donde estaba, la gente empezaba a abrirse. Su primera impresión fue que se había armado una pelea, como tantas veces sucede en los estadios. Pero inmediatamente se dio cuenta que nada de eso sucedía. Al acercarse, vio a un hombre desplomado sobre las gradas; a su lado, varias personas gritaban desesperadas. Sin dudarlo un instante acudió hacia la víctima, se arrodilló y allí mismo pudo comprobar que carecía de signos vitales; no respiraba y no tenía pulso", escribieron desde Amgaa.

El joven Rodrigo Mele, estudiante de Educación Física en la UNLP, comenzó a realizarle el protocolo de Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) para salvarlo. En ese momento una mujer se acercó y le dijo "seguí, seguí que cuando no des más sigo yo". Fue un alivio, según contó Rodrigo, saber que lo estaba haciendo bien y que podía contar con un apoyo en el momento que lo necesitara.

"Su mente y todo su ser estaba enfocado en el momento. Sabía que la situación era crítica, cuando de repente la víctima, un hombre de unos 50 años, dio una bocanada de aire y abrió levemente los ojos. Rodrigo suspendió el RCP y comenzó a tranquilizar al hombre, mientras este iba recobrando sus signos vitales". contaron desde Amgaa. Luego, Mele le hizo preguntas de rutina al hombre para corroborar su nivel de conciencia, y esperó a que llegaran los servicios de emergencia.

Entre atónito y exhausto, Rodrigo repasa en su mente cada segundo de lo sucedido y se pregunta si hizo todo bien. Solo recuerda que el señor se llama Esteban y que gracias a él sigue vivo. En la escuela siempre hablamos de lo que significa ser guardavidas. Decimos que no solo somos guardavidas en el verano, somos guardavidas los 365 días del año", expresaron, visiblemente emocionados, antes de cerrar con un viejo proverbio hebreo: "Quien salva una vida, salva al mundo entero".

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