Marilina Bonafede “Nuestro propósito es poder el próximo año hacer trabajos para la venta”

El pasado viernes tuvo lugar la exposición de cierre de los talleres que se dictan en los CICs, SUMs y CAPs dependientes de la Secretaría de Desarrollo Social en la Plaza Principal.
Talleristas y alumnos mostraron abiertamente a la comunidad todos los trabajos que habitualmente realizan puertas adentro de los Salones de Usos Múltiples, Centros Integrador Comunitarios, Clubes, localidades.
De hecho, el año anterior cada taller tuvo su cierre en el lugar de origen pero en esta ocasión la Secretaría de Desarrollo Social decidió visibilizar en el principal espacio público de la ciudad aquello que cada tallerista conjuntamente con sus alumnos realizan semana a semana en distintos sectores de la ciudad.
Durante el año se brinda una gran variedad de talleres en las diferentes sedes que están repartidas en los barrios de la ciudad.
Los funcionarios del área informaron que debido al pedido de la mayoría de los alumnos muchos de los cursos tendrán continuidad durante el verano para que puedan seguir asistiendo.
Además, deslizaron que siempre está abierta la posibilidad de generar nuevos talleres, porque hay mucha demanda, donde la comunidad informa sobre sus intereses de acuerdo a sus edades y necesidades.
Estos talleres municipales combinan lo laboral, lo recreativo y lo educativo. Además, son muy útiles para las familias, especialmente los de apoyo escolar, deportes, con sus disciplinas e incluso hasta una salida laboral.
En tal sentido, Marilina Bonafede, que tallerista del CIC Sur de Corte y Confección fue la encargada de contar a la prensa que sucede durante el año puertas adentro.
Puntualmente, Bonafede expresó que, “El cierre lo hicimos con trabajos de las alumnas que no son para la venta sino que los realizan especialmente para sus familias, para uso personal”.
“Tenemos siete alumnas y el taller se está desarrollando en el Centro Integrador Comunitario del Barrio Sur dos veces por semana (jueves y viernes de 14 a 16)”, mencionó, y remarcó: “Ojalá se sumen más personas con la intención de conseguir más elementos para poder trabajar. Nuestro propósito es poder el próximo año hacer trabajos para la venta”.
Seguidamente, la tallerista comentó: “Las clases las vamos llevando a cabo a partir de las inquietudes que tienen las alumnas en lo cotidiano en relación a cómo hacer moldes y otras cuestiones relacionadas”.
“Por lo tanto, enseñamos molderías, reciclado porque no todas tienen la posibilidad de comprar tela o traer cosas nuevas”, dijo, y agregó: “El reciclado se hace mucho y si alguna desea – puede comprar tela se hacen prendas también asimismo moldería”.
“Enseñamos principalmente todo aquello que las alumnas tienen ganas de aprender, que en definitiva es lo fundamental del taller”, consignó Bonafede.
“Nuestro objetivo es que el taller sea una salida laboral, nos falta un poco de organización y maquinarias principalmente para poder vender las cosas que hacemos”, subrayó la tallerista del CIC Sur, e indicó: “Con lo poco que tenemos nos arreglamos para hacer las cosas pero para nosotras mismas o nuestras familias para la venta ya precisamos más maquinaria y es a lo que aspiramos en un futuro”.
“Hacemos diferentes prendas como un top que pueden ser nuevos o en su defecto también vestidos reciclados, aunque también tenemos vestidos nuevos igualmente que mochilas”, comentó, y acotó: “De hecho, las alumnas hicieron vestidos para disfraz, conjuntos de vestir, tenemos de todo realmente una gran variedad”.
“El año anterior el cierre lo hicimos en el CIC Sur, cada uno en su barrio y lugar habitual donde se dictan los talleres, mientras que, en la Plaza 25 de Mayo fue nuestra primera vez con respecto a cerrar al año”, finalizó.
