Federico Moreyra “Hubo un gran volumen de cebada como grano forrajero pero la expectativa estaba en

Según el informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se finalizó con la recolección de los cereales de invierno.

La cebada da por finalizada su campaña con un rinde medio nacional de 37 qq/Ha y una producción acumulada de 3,3 MTn. La misma representa un incremento del 3,1% con respecto a la más reciente estimación, luego de una mejora en los rindes sobre el margen sudeste de Buenos Aires.

Culmina la cosecha del cereal tras la recolección de los cuadros implantados sobre el sur de Buenos Aires y La Pampa con mejoras en los rindes. Rendimientos semanales promedio de 47 qq/Ha elevan la producción nacional para la campaña 2019/2020 a 3.300.000 toneladas. Pese a esta mejora relevada en el último tramo de cosecha, la producción nacional registró una caída interanual superior al 21 % como consecuencia de la reducción del área implantada y el impacto del déficit hídrico en el núcleo productivo del Sudoeste de Buenos Aires y Sur de La Pampa (Producción 2018/19: 4,2 MTn).

Luego de 15 días, finalizan las labores de cosecha sobre el Sur Buenos Aires y La Pampa. En forma conjunta, ambas regiones aportaron 2,3 MTn, representando el 70% de la producción anual para la presente campaña.

El Sudoeste de Buenos Aires y el Sur de la Pampa, luego de un avance intersemanal de 10 puntos porcentuales, informaron rendimientos medios de 13,7 qq/Ha y una producción de 303 mTn. Tales valores representan una caída del 41 y 52 %, respectivamente, con respecto a las últimas campañas.

Paralelamente, sobre el Sudeste de Buenos Aires, los rindes medios zonales se ubicaron alrededor de los 51,83 qq/Ha, con mínimos cercanos a los 38 qq/Ha en regiones continentales y máximos de hasta 70 qq/Ha sobre áreas costeras. Los mismos representan un incremento del 7% con respecto a las proyecciones iniciales de rinde permitiendo elevar la nueva estimación nacional de producción a 3,3 Mtn. En términos absolutos las 392 mHa aportaron más de 2 MTn, un 62,5 % de la producción nacional.

En tal sentido, consultamos a Federico Moreyra del INTA Bordenave que en relación al saldo que dejó esta campaña cebadera en principio expresó a La Campaña: “Gran parte de la zona cebadera que se concentra en la provincia de Buenos Aires, el 90 por ciento tuvo problemas de sequía durante el ciclo del cultivo pero después se restablecieron las lluvias pudiéndose acomodar bastante bien”

“A excepción del sudoeste bonaerense donde no llovió directamente durante cuatro meses y en consecuencia los rendimientos fueron muy inferiores con respecto a los que veníamos teniendo de promedio durante los últimos años”, mencionó, y agregó: “Incluso algunos lotes ni siquiera se destinaron a cosecha porque no se cubrían los costos de producción y el resto fue con muy bajo rendimiento”.

“La calidad fue mala no tanto por el tamaño del grano sino porque cuando hay mucha sequía la proteína se va hacia arriba y es contraproducente para la cervecería”, explicó.

Seguidamente, manifestó: “En el resto de las regiones el estrés fue moderado en la etapa de definición de rendimiento pero que no terminó afectando finalmente como se esperaba”.

“La industria cervecera exige por norma entre un 9 y un 12,5 por ciento de proteína y cuando hay sequía durante el llenado de grano se supera ese límite sin ser aceptado en las malterías”, consignó.

E indicó: “El productor tenía muchas expectativas, de hecho sembró mucha cebada y mucho trigo porque es optimista, hace un gran esfuerzo para producir pero el clima suele jugar esta mala pasada después de cuatro o cinco campañas muy favorables”.

“Hay un gran volumen de cebada que hace como grano forrajero pero la expectativa estaba en hacerlo para la maltería porque tiene un mejor precio. Se buscaba tener ese diferencial a favor”, remarcó.

Además, Moreyra mencionó: “El precio es mejor para la cervecera pero la gran mayoría seguramente tendrá destino forrajero, mientras que, en el norte y centro – sudeste hay mucha producción que sí está alcanzando los estándares que requiere la maltería”.

“A partir del conflicto que hubo en 2008 que se extendió con el trigo porque comenzó a avanzar la cebada cervecera se creó también el mercado de cebada forrajera teniendo actualmente un destino alternativo”, recordó.

Y en tal sentido, acotó: “Si no se puede ingresar a la maltería con la producción está esa oportunidad de volcarlo al mercado forrajero para que el productor no se quede con las manos vacías aunque con un margen de ganancia menor”.

“En nuestra zona aquello que predomina es trigo en un 70 por ciento de la superficie, es el cultivo de invierno más importante y luego el resto de la superficie se destina a cebada”, dijo, y añadió: “No hay intervención en otros cultivos como colza que si sucede en otras regiones, más en el sudeste se ven, en esta zona el productor es bien tradicional”.

“Por la cercanía a las malterías es una zona cebadera pero el cultivo de trigo tiene mucha importancia en la producción regional”, finalizó.

No hay tags aún.
Buscar por tags

Contacto: