Walter Martello “Argentina pasó a ser el primer consumidor de bebidas alcohólicas de América Latina”

Walter Martello, Defensor del Pueblo Adjunto de la provincia de Buenos Aires, autor del libro “Salió Mal” y director académico de la asociación civil “Pensando en Generar Políticas Públicas”, abordó la problemática de los consumos problemáticos en una entrevista realizada por La Campaña.
Martello destacó que luego del tabaco, el consumo excesivo de alcohol es la adicción que “más muertes genera en nuestro país: 11 casos fatales por día”.
Los datos se desprenden del último reporte sobre mortalidad por consumo de sustancias psicoactivas realizado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas.
“Asimismo, por año, 2,3 millones personas se inician en consumo de bebidas alcohólicas, de las cuales 320 mil son adolescentes y preadolescentes”, señaló Martello.
También sostuvo que los últimos indicadores oficiales dan cuenta que apenas 1 de cada 100 personas, con consumo problemáticos de alcohol y/o estupefacientes, inicia tratamientos o consulta con profesionales.
“Lamentablemente nos seguimos enfrentando a la creencia, muy instalada entre los jóvenes, que consumir alcohol es menos peligroso que otras sustancias psicoactivas”, mencionó, y agregó: “Este dato lo pudimos comprobar fehacientemente este año, a partir de un estudio que realizamos desde el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría en el Gran La Plata”.
Seguidamente, enumeró: “Sobre un total de 632 personas entrevistadas, de entre 12 y 18 años de edad, el 45,7% mostró una percepción del riesgo del consumo de alcohol relativamente baja. Casi 1 de cada 2 individuos consultados piensa que el consumo de bebidas alcohólicas no es riesgoso ni presenta peligros para la salud, al menos en comparación con las sustancias ilegales como marihuana o cocaína”.
El Defensor del Pueblo Adjunto destacó, además, que “los últimos datos oficiales que se dieron a conocer este año, con información recolectada en 2017, muestran que en solo 12 meses murieron 4217 personas por problemas de salud derivados del consumo de alcohol, lo que arroja un promedio de 11 personas por día”.
“Muchas de las entrevistas y testimonios que recogimos en el libro tienen un aspecto en común: nos cuenta que el consumo excesivo de alcohol suele convertirse en una puerta de ingreso a otros consumos problemáticos”, consignó.
E indicó: “Lamentablemente hay una alarmante ausencia de campañas de prevención y una marcada falta de regulación en los que se refiere a la publicidad y propaganda por parte de empresas que controlan el negocio de las bebidas alcohólicas en la Argentina, las cuales se pueden contar con el dedo una mano”.
Además, Martello remarcó: “Argentina pasó a ser el primer consumidor de bebidas alcohólicas de América Latina desplazando a países que tenían esa problemática anteriormente como Chile o México”.
“Tenemos una cuestión agravante en tal sentido y está referida a la baja edad de inicio en el consumo, entre los 12 y los 13 años con respecto a consumo problemático”, afirmó.
-¿A qué atribuye esa baja en la edad de consumo?
-A partir de una fuertísima asociación entre los festivo y el alcohol producto de las campañas de las empresas que comercializan bebidas alcohólicas.
El año anterior hubo recortes en el área de prevención de la Sedronar y el fenómeno de las redes conjuntamente con la conducta sociales de los jóvenes provocan una combinación que nos lleva a tener estos niveles de consumo problemáticos.
Hay una tendencia en muchos lugares del mundo pero profundizada porque se consumen 10,2 litros per cápita en nuestro país, obedece a que en el consumo de alcohol en jóvenes en otros países se toman medidas tendientes a la restricción, mientras que, en el nuestro no está previsto por el momento.
-¿Los controles?
-Tendrían que fortalecerse porque estamos convencidos que la adquisición de alcohol para los jóvenes es muy fácil y lo compruebo cotidianamente al tener hijos adolescentes. Las redes sociales propician también modalidades de adquisición que están por fuera del circuito formal de comercialización que permite un acceso más sencillo de las bebidas alcohólicas.
-¿Qué se consume actualmente?
-Otro de los inconvenientes es el corrimiento a algunas bebidas de altísimo grado alcohólico que están muy de moda como el Vodka, Fernet con más de 30º grados de alcohol desplazando en muchos casos a las más tradicionales como la cerveza; de esta forma se formaliza un mercado entre el público más joven que realmente preocupa por la gravedad sanitaria en el mediano y largo plazo.
-¿Porqué se consume?
-La problemática es transversal a todas las clases sociales aunque hay dos respuestas que surgen claramente ante la pregunta del porqué: ‘por divertirme’ y ‘porque todos lo hacen’. De hecho, cuando preguntamos a los jóvenes dónde consumen alcohol la gran mayoría responde que en ‘la casa de los padres’ adhiriendo a este fenómeno que se conoce como ‘la previa’.
No obstante, dejó ser tan previa porque en realidad se quedan toda la noche consumiendo en una casa y muchas veces ni siquiera salen porque no pueden.
-¿Las fiestas privadas?
-Las fiestas privadas es otro tema preocupante del verano porque se organizan en domicilios particulares donde los jóvenes tienen como cometido llevar una botella de alcohol para poder ingresar.
Es un fenómeno muy preocupante que se da tanto en hombres como en mujeres y es donde el estado parece no advertirlo, a tal punto que cuando les consultamos a los jóvenes qué consideran más peligroso si el alcohol o la marihuana básicamente entienden que ésta última sustancia cuando en realidad tanto una como otra tienen efectos absolutamente nocivos con respecto a la salud futura de los jóvenes.
-¿Qué ocurre con el cigarrillo?
-La industria avanza a una velocidad que el estado no la puede medir. Hasta hace algunos años prácticamente no se veían jóvenes fumando y de repente surgieron los cigarrillos saborizados, pacashing más moderno y adquirirlo vía delivery; el vapeo que en muchos lugares del mundo se empieza a prohibir en nuestro país es de muy fácil acceso, amén que la ANMAT que es el contralor de la sustancia lo haya prohibido, y termina siendo tan o más nocivo que el tabaco porque se comprobó que las sustancias tienen altísimo niveles de nicotina generando adicción.
El estado al no contar con los mismos recursos que la industria va detrás, sufrimos un retroceso muy importante en la cultura de dejar el tabaco que la industria no le permitió innovando en materia de comercialización.
