Andrés Corró Molas “El girasol grueso prácticamente se encuentra todo levantado”

De acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de girasol avanzó sobre el 73,7 % de la superficie, alcanzando un volumen de producción de más de 2,5 MTn. El rinde promedio nacional se ubica en 22,2 qq/Ha, superando en un 1 qq/Ha al rinde promedio nacional alcanzado a igual semana en la campaña pasada. A su vez, los mayores progresos en las labores se concentraron en las regiones Centro de Buenos Aires y Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, marcando 36 puntos porcentuales. En cuanto a la fenología, la totalidad de los cuadros remanentes ya se encuentran transitando la madurez fisiológica, a la espera de condiciones climáticas que aceleren el secado.

Desde nuestro informe previo, las labores de cosecha han progresado 11,7 puntos, avanzando sobre el 73,7 % de la superficie apta, registrando una demora interanual de -5,4 puntos debido a las lluvias de las últimas semanas. Hasta el momento, el rinde promedio nacional es de 22,2 qq/Ha, permitiendo mantener la proyección de producción en 3,4 MTn.

El total del área en pie se distribuye en las provincias de San Luis, La Pampa y Buenos Aires. La mayor demora interanual en las labores es de -16 pp y se registra en el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa. Los rindes obtenidos hasta ahora en las regiones Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, Centro de Buenos Aires, Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa y Sudeste de Buenos Aires se ubican entre 1,5 y 5,5 qq/Ha por sobre los promedios históricos.

A este respecto consultamos al Jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA de General Pico (Provincia de La Pampa), quien se especializa en el cultivo y en principio comentó: “El girasol grueso prácticamente se encuentra todo levantado, quedan algunos lotes que por algún inconveniente se sembraron un poco más tarde fuera de la época óptima y se están levantando ahora”.

“Siempre el girasol comienza a cosecharse primero en el norte y va bajando hacia el sur porque al sudoeste aún le falta para cosechar una buena superficie pero en la región del oeste arenoso o la región semiárida el grueso ya está levantado”, agregó.

“En líneas generales anduvo bastante bien, fue un año de la media en cuanto a rendimientos, ayudó enero porque fue difícil diciembre, teniendo en cuenta que el mes fue seco”, dijo, y añadió: “mientras que, el primer mes de este año en zonas como Trenque Lauquen y a excepción de la zona de Macachín, el sur de La Pampa y sur oeste de Buenos Aires que sufrieron un poco más la falta de agua, el resto en enero completó el perfil mejorando la expectativa de rinde”.

“La otra situación fue que cerca de la cosecha no hubo gran problema de lluvia teniendo en cuenta que otros años cerca de la cosecha empezó a llover en milímetrajes grandes complicándola mucho además de generar algunos inconvenientes de pérdidas por enfermedades a último momento”, señaló.

E indicó: “La mayoría de los lotes tempranos fueron esos días que pasaron arriba de los 30º sin lluvia y provocó que seque rápido para que pudiera levantarse sin problemas dando mucha capacidad también a la trilla, cosechándose en forma más rápida y eficiente”.

“Los rendimientos son variables en cuanto a la zona, pero los lotes en los que se preveían entre 2.500 y 3.000 kilos estuvieron en esos rindes salvo los que a último momento sufrieron un ascenso de napa o algún problema después de floración que bajaron la expectativa y anduvieron en 1.400 kilos. No hubo grandes sorpresas a diferencia de otras campañas”, especificó el especialista, y acotó: “Tuvimos algo de lavado de polen porque cuando llueve mucho en floración existe una merma en tal sentido”.

“En diciembre que es una época donde se instalan las enfermedades fue seco y ayudó que lleguen a floración bien sanos. Enero fue lluvioso con mucha cantidad de milímetros pero una condición de alta temperatura evitando la aparición de enfermedades porque no pueden establecerse en el cultivo”, explicó Corró Molas.

Además, esgrimió: “En febrero que es la época de cosecha bajó la cantidad de precipitaciones. Si bien el girasol tuvo una etapa de muchas lluvias infrecuentes no fueron condiciones ideales para enfermedades”.

“Sí tuvimos algo de podredumbre en capítulo que es relativamente rara en nuestra región y aparece de vez en cuando, pero los porcentajes fueron bajos así que la afectación no fue muy grave”, mencionó el ingeniero agrónomo.

Para advertir a este respecto: “El llamado de atención es que en cosecha los capítulos se desgranaban y fue extraña la situación para la media”.

“También observamos el cancro del girasol que afecta tallo pero entra por capítulo y estuvo diseminado en toda la región tanto en La Pampa como en el oeste de Buenos Aires con más de la mitad teniendo presencia de cancro”, esbozó acerca del aspecto sanitario.

Por último, alertó: “Está presente en los lotes, en el rastrojo queda y en la campaña próxima si cambian las condiciones puede volver a generar inconvenientes, por eso será importante la elección de híbridos con buena genética”.

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