Juan Carlos Lausano: “Quiero morir en una cancha de fútbol”

El director técnico Juan Carlos Lausano es el más ganador en la historia de nuestro fútbol local, actualmente ligado a la disciplina desde otro lugar pero siempre con esa intención de volver a ponerse al frente de un plantel. Lausano repasa su historia futbolística.

“El técnico, el jugador pasan los años y creo que uno mal o bien va dejando algo. Si bien es otra época, es distinto todo pero los periodistas son los que hacen que queden las notas, los reportajes para lo que viene”, manifestó Lausano.

Asimismo, mencionó: “Se lo comentaba a amigos como el ‘Oso’ Andreozzi, a mi señora, ‘me debo estar por morir porque todo el mundo me tira algo bueno y la verdad que son caricias al alma. Incluso esta nota, es como si fuera la primera nota. Estoy muy bien gracias a Dios, no sé si he estado tan bien. No me sobra el dinero pero tengo buena salud y todas esas cosas que hacen que uno esté bien”.

“Tengo ganas de dirigir pero todo está llegando de una forma que a mí me pone re feliz. Chicos que dicen ‘fue como un padre para mí’, ‘fue mi maestro’. Todas esas cosas hacen bien”, enfatizó.

E indicó: “En estos momentos se recuerda todo, la primer nota, aquel partido, aquella selección argentina. Tenemos el tiempo necesario para eso y otras veces, cuando uno tiene que nada más preocuparse por vivir y por lo que nos puede ocurrir en la vida, no hay tiempo. Tengo todo el tiempo del mundo para hacer cosas, para leer, para todo lo que puede ser lo que a mi me gusta que es el futbol. Esta cuarentena nos ha llevado a eso”.

Años 60 y 70, Estadio Municipal

-Esos años no vuelven más, indefectiblemente terminó todo cuando se sacó el estadio y después otras circunstancias, otra manera de vivir, hacen que la gente vaya menos a la cancha. No hay tantas figuras. Hoy cuando vos traes un jugador, de la C, de la D o alguno de un barrio. Antes, por ahí venia un tipo que había jugado en primera, como me ocurrió a mi, en una oportunidad jugaba en Huracán y la Chueca D’ambrosio trajo a Gripo que había venido de jugar la final en Chile con River. Ahora eso, lamentablemente no se ve y hay menos gente, mucha menos gente para trabajar.

Venían muchos jugadores, entonces la gente los iba a ver. Ahora no hay figuras, las últimas figuras se están apagando. Daba gusto ver al ‘Negrito’ Caceres, Quinteros, ‘Pichón’ Bodda.

Siempre digo lo mismo y a algunos no les cae bien, en inferiores tenés que poner verdaderos maestros y en inferiores dirige cualquiera. Entonces, la enseñanza no es la misma que la de alguien que ha jugado al fútbol, que hizo un curso, que se ha recibido de técnico.

¿Dónde está el conocimiento?... En los libros. Si no lees…yo era un técnico y cuando hice el curso fui otro. Y hoy soy otro. Me doy cuenta de errores, horrores que cometí que hoy no los podría cometer de ninguna manera. Es mentira que el entrenador joven es mejor que uno grande. Es mentira. Fíjense en Boca, Russo cómo maneja al plantel y no es un plantel fácil sin embargo lo maneja con una calidad que tiene conforme a todo el mundo. Sale campeón y va a seguir saliendo campeón.

El técnico más ganador

-¿Cuáles son los equipos que más te gustó dirigir y que mejor jugaron?

-Si buscás algo positivo en mi es que siempre elegí bien. Cuando fui a Villarino llevé lo que se podría decir el descarte de algunos clubes pero rindieron tanto y pasaron a ser muy buenos jugadores que arme un buen equipo. Ahí se lograron tres campeonatos.

En Colón, también tuve grandísimos jugadores. Para tener grandes jugadores tenés que tener buenos directivos. Me acuerdo que fui a Colón y pedí a Quinteros y a Giuliano y me los consiguieron aunque no eran fáciles.

Independiente

-Un día de verano estaba sentado en La Perla y me fueron a buscar de Independiente, Oscar con los muchachos y me dijeron ‘nosotros queremos salir campeón, queremos vengas a dirigir’. La primera vez que me preguntaron cuánto quería ganar y yo les dije cuánto quería ganar. Nunca había cobrado, jamás; hasta que llegué a Independiente. Les dije: ‘¿ustedes quieren salir campeones? pero con el equipo como está no creo que se pueda llegar a salir campeones. Consíganme a Quinteros, con él vamos a salir campeón’. Después probamos a Alfonsín y Rey, los dejé.

Fue el Independiente con Bodda, De Rosa, Espinoza, Caceres, Quinteros, Alfonsin, Rey, Mario De Feliche en el arco. Un gran equipo, sin despreciar a los otros porque fueron grandes equipos.

Siempre para consolidarte en algo necesitas buenos dirigentes detrás, que te respalden y yo la verdad en todos los clubes los tuve”.

Anécdotas

-Por otro lado, el entrenador dijo “voy a contar una anécdota, es la primera vez que la cuento y la verdad me siento tan bien que me llamaste que no te imaginas. Dirigía a Colón y teníamos que jugar un torneo argentino. No sé qué había pasado anteriormente que le habían dado el pase a Mario De Feliche a Mercedes.

Viene Gile Caruso y me dice ‘vos sabes que quedó libre Mario De Feliche, pero no digas nada’. Y Mario estaba estudiando en Buenos Aires había ido con Graziadei. Entonces, le dije ‘dame la ficha que le digo que ustedes se equivocaron y hay que firmar porque sino no puede jugar el torneo argentino’. Me fui a Buenos Aires, pleno centro cuando tenía el yaba y le dije a Mario. Él medio que no quería y no firmó. Me volví a Chivilcoy y le digo a Gile ‘mirá, no quiere firmar, pero yo voy a ir más tarde’. Y me fui más tarde a Buenos Aires, o sea que hice dos viajes en la misma tarde. Y Mario firmó. Le mentí, le dije que no iba a firmar. Después Mario me decía ‘te mataría que no me dejaste quedar libre’.

Muchas veces la gente habla, dice muchas cosas. Yo me fundí por el fútbol, descuide todo. Hoy lo que lamento, te soy sincero, es que no le di a mis hijos el tiempo que ellos necesitaban. Vivía para el fútbol, rompí un yaba nuevo cuando estaban haciendo la Avenida Mitre que íbamos a practicar a Supertap y rompí el auto. Ahora, disfruto de esto, de la gente, voy a Chivilcoy, camino y en una cuadra me saludan 20.

-Un día me llamaron de Bragado para participar de una despedida de un jugador, veníamos Quinteros, el Oso Andreozzi y yo en el auto. Y le digo ‘che, nos queda poco, yo tengo 75 ya’. Si, dice el Oso, ‘si mirás el metro queda poquito’. Pero yo la verdad que me siento bien, quiero disfrutar de este momento.

Sé que es muy difícil que pueda dirigir, acá podría pero no quiero. Es muy difícil porque la situación de los clubes económicamente no está bien y yo, para ir a Chivilcoy tengo que vivir en un hotel, me tienen que alquilar algo además, me tienen que dar un sueldo. Se tienen que dar muchas cosas. Pero yo digo siempre, quiero morir en una cancha de fútbol.

Se va a necesitar mucho tiempo para salir de esto, inclusive los clubes fuertes están con problemas. Hace unos días escuchaba al presidente de Cerámica, Adrián Zapata y decía que no tienen ninguna entrada.

Lo que hemos pasado y disfrutado no nos lo quita nadie”.

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