EFEMÉRIDES DEL AÑO 2020: BICENTENARIO DE LA ANARQUÍA DEL AÑO 20 El peso económico y político del ca

A raíz de las guerras civiles y la derrota de la ciudad de Buenos Aires, aumentó el poder de los propietarios de estancias.

Una de las figuras que surgieron en la escena política nacional durante aquellos meses de luchas fue la de Juan Manuel de Rosas, quien hasta 1819 había sido un estanciero dedicado a la actividad saladeril y la cría de ganado.

En su estancia “Los Cerrillos” de San Miguel del Monte había formado con sus propios recursos un ejército particular denominado "Los Colorados del Monte". [1] El cual estaba integrado en parte por sus peones a los que se sumaron los de otras estancias, gente que vivía en el pueblo de la Guardia del Monte (actual San Miguel del Monte) y también los aportes económicos de otros estancieros que contribuyeron a su financiamiento. Quienes confiaron –junto con los soldados- el mando de estas tropas en Rosas, quién recibió de ellos el grado de Teniente Coronel. Los milicianos se caracterizaron por su férrea disciplina y su estoicismo inculcados por su jefe. Con estas fuerzas, que le eran adictas, Rosas inclinó la balanza de la lucha a favor del general Martín Rodríguez. Venciendo a Dorrego, Pagola y a los federales bonaerenses en octubre de 1820. En ese momento Rosas todavía no era federal, lo que le interesaba era que hubiera orden y paz para poder proseguir tranquilo con sus negocios.

El surgimiento de Rosas como figura política de trascendencia nacional, se explica porque hacia 1820 el campo había experimentado un notable crecimiento, debido al desarrollo de la industria del saladero. Al no haberse desarrollado todavía la industria frigorífica, la única manera de conservar la carne era salándola.

Por ese entonces el trigo y otros frutos de la tierra se destinaban solamente al mercado interno. Pero la carne salada (tasajo) y el cuero se exportaban y constituían una fuente de ingresos muy importante.

Los animales se faenaban en los mataderos y se preparaban para la exportación en los saladeros. Los cuales se extendieron, después de 1815, desde el sur de Barracas hasta Ensenada, siendo el más importante el que pertenecía a la sociedad Rosas, Terrero y Compañía, propiedad de Juan Manuel de Rosas, Nepomuceno Terrero y Luis Dorrego. Se llamaba “Las Higueritas” y estaba ubicado en el Partido de Quilmes.

Como consecuencia de la intervención de las tropas de Rosas en el sostenimiento del gobernador Martín Rodríguez, las milicias rurales se convirtieron en defensoras del orden.

Esa garantía servía tanto para la ciudad de Buenos Aires como para la zona rural de la provincia, donde la frontera con los pueblos originarios, fue llevada hasta el río Salado.

Mientras esto ocurría con los grandes propietarios, los gauchos pobres llevaban una vida dura. Ya que pese a la independencia, seguían vigentes las leyes coloniales que consideraban como sirvientes a los pobladores rurales no propietarios. Cuando éstos carecían de la constancia de empleo -como les ocurría a muchos campesinos independientes- se los declaraba "vagos" y podían ser enviados a servir en el ejército por muchos años. En 1816, el Directorio autorizó a los estancieros a efectuar esas detenciones.

La implementación de la “papeleta de conchabo” ponía a los gauchos que no la poseyeran en situación de ser enviados a servir en la frontera. Esto los obligó a emplearse en alguna estancia o correr el riesgo de ser arrestados. Así fue como comenzaron a perder la libertad de la que venían gozando, de llevar una vida a su libre albedrío. Ya que en la época colonial, pese a la existencia de las leyes que hemos mencionado, no se las aplicaba con tanto rigor, sino que por el contrario la campaña era el refugio de los gauchos, que en las ciudades eran marginados por ser criollos o mestizos y carecer de recursos.

En contraposición a esta situación, los estancieros, gracias a su poderío económico comenzaron a prevalecer en el ambiente político, lo que les permitió obtener (con algunas excepciones) [2] la sanción de leyes que favorecieron sus intereses durante un siglo. Es muy probable que en ésta época se halle el origen del mito argentino de creer que si alguien tiene campo tiene mucho dinero. Una idea muy simplista y generalizadora. Explicar lo equivocada que es esta creencia excede el marco y objeto de esta nota, pero basta decir que en el campo hay gente de distinto poder adquisitivo y que, si bien existen los grandes propietarios, también los hay pequeños y medianos.

Citas

1) – “Los Colorados del Monte (1820)” en “El Arcón de la Historia Argentina”. “Cronología Histórica Argentina 1492-1930”. https://elarcondelahistoria.com/los-colorados-del-monte-1820/. Consulta del 10/05/2020.

2) – Una de esas excepciones fue la Ley de Tierras de Chivilcoy de 1857, que constituyó un freno al latifundio. N. del A.

3) - Imagen tomada de https://ar.pinterest.com/jmguti/juan-le%C3%B3n-palli%C3%A8re-arte-criollo/. Consulta del 29/04/2020.

4) - Imagen tomada de https://miriasantanna.wixsite.com/gaucho/adolfo-d-hastrel?lightbox=dataItem-iqibzs9i. Consulta del 29/04/2020.

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