Dr. Ariel Cogo “La venta minorista cayó el 50 por ciento y ocurrió lo propio con el consumo de carne

El médico veterinario de la agencia del INTA Luján – AMBA, Dr. Ariel Cogo hizo mención a la realidad que se encuentra atravesando el sector porcino nacional inmerso en la crisis provocada por la pandemia del Coronavirus.

“Ningún sector de la economía debe ser ajeno a la imprevisible situación del Coronavirus, imposible prepararse para lo que está ocurriendo”, analizó Cogo en Radio del Centro.

Seguidamente, señaló: “Con el cerdo la realidad no es muy diferente en relación a lo ocurrido con todos los alimentos, la caída del consumo fue brutal”.

“De acuerdo a los números que manejamos del último mes, la venta minorista cayó el 50 por ciento y ocurrió lo propio con el consumo de carnes dentro de ese gran paquete y la del cerdo no fue la excepción”, precisó Cogo.

Asimismo, expuso: “Teníamos un crecimiento sostenido, si bien el año anterior fue muy pequeño al ser muy malo en todo aspecto igualmente el acumulado era importante porque es una carne cuyo consumo se estaba promoviendo haciéndose un buen trabajo en tal sentido”.

“Ante esta situación, que no se preveía, bajó mucho el consumo y la industria quedó abastecida; cuando la industria queda abastecida sale a jugar con las reglas del mercado pagando lo menos posible, productores que estaban cobrando una semana: $ 75, $ 78, $ 80 vieron caer el precio del capón en pie muy fuertemente de una semana para la otra en alrededor de un 15 por ciento”, explicó el especialista.

A este respecto, agregó: “En la provincia de Buenos Aires se está vendiendo en alrededor de $65 o $68 en los mejores negocios, es una actualidad compleja”.

“Como toda crisis habrá esperar para saber cómo salimos parado de ella y qué oportunidad tomamos con vistas al futuro”, esbozó.

“Del 100 por ciento del cerdo que produce nuestro país, el 4 por ciento por ahora va a la exportación, mientras que, el 96 va al mercado interno”, mencionó, y añadió: “Esta baja de precios obedece casi en un cien por ciento a la caída del mercado interno a partir de una baja en el consumo”.

“Las dos situaciones son coyunturales: la baja del consumo en algún momento se recuperará aunque no sabemos cuándo ni cuánto, mientras que, la exportación también se abrirá porque todo el mundo empezará a demandar alimentos”, consideró.

Acto seguido, exclamó: “Pese a escuchar que el mundo no será igual después del Coronavirus, los productores quedamos en una posición de privilegio. Ahora veremos en Argentina quién puede tomar esa oportunidad dentro del sistema productivo”.

“Además de clientes de carnes porcina como hoteles, restaurantes, la venta informal de sándwiches, también hay un cambio de hábito que vislumbramos y no está documentado pero todos los vemos”, dijo, y esgrimió: “el hecho que la gente salga a comprar una o dos veces por semana en el negocio de cercanía es probable que haya disminuido el consumo de carne por el hábito de compra, ahora es en un mismo lugar y sin recorrer para adquirir aquello que necesita”.

Preguntado en relación a la tarea de campo, respondió: “Estamos muy limitados para movernos, tratamos de hacer desde donde podemos el acompañamiento y asesoramiento a los productores”.

“Estamos manteniendo los ensayos y no sabemos qué impacto provocará esta crisis, si nos dejará menos madres o productores”, subrayó.

Además, remarcó: “no por la pandemia sino por la situación de baja de precios habrá una retracción de la producción que puede llegar a sentirse a principios de 2021 debido a que no es automático porque el ciclo productivo del cerdo tiene su déilette de acuerdo a la naturaleza y a la fisiología del cerdo, aquello que no se preña hoy es lo que no se vende gordo y repercutirá en una baja en la producción”.

“El precio se irá acomodando, existen algunas acciones y los grandes productores salieron con un precio promocional porque no tienen más maneras de stockear, especialmente el jamón y la paleta que les está sobrando”, consignó Cogo.

E indicó: “Puede llegar a generar como efecto rebote que haya un aumento del consumo cuando esta situación pase porque probablemente se acerque gente que no estaba comiendo cerdo en este momento que los precios son tan convenientes”.

“El efecto rebote indirecto, al ser una medida de los grandes productores, para sacarse un sobre stock que tienen encima y de esa manera, salir con un precio más bajo al mercado”, especificó.

Y resaltó: “Podría ser positivo teniendo en cuenta que al aparecer gente nueva acercándose al consumo de cerdo, lo que venga cuando pase esta pandemia el consumo puede ser un poco más alto”.

“El sector hizo las cosas bien, se invirtió y China es un mercado, por ahora, al que tomamos como muestra debido a que si se pone a demandar carne de cerdo no la podemos atender ni otros países productores mucho más importante porque el nivel de demanda, saliendo de esta coyuntura global, es muy alto y no es un mercado que podemos atender”, afirmó.

A continuación, sostuvo: “Sí es interesante que Argentina comience a generar un saldo exportable a costa de tener atendido el mercado interno”.

“Mirar hacia fuera está bien porque genera divisas para el país y significa un crecimiento para todo el sector pero nuestro país durante muchos años será un país productor del mercado interno”, manifestó.

Por último, enfatizó: “Si pensamos en crecer para atender el mercado interno y externo a la vez es mucho el trabajo que tenemos por delante”.

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