Andrés Corró Molas “En líneas generales la campaña fue buena, no hubo sorpresas, el aceite se logró

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) continúa con sus labores habituales teniendo en cuenta que sus especialistas se encuentran exceptuados de la cuarentena.

No obstante, adoptan las nuevas tecnologías al momento de brindar o en su defecto participar de una capacitación de manera virtual como se acostumbra por estos meses.

En tal sentido, el ingeniero Andrés Corró Molas manifestó: “Nos adaptamos a la cuarentena, sumándonos a todo lo que es digital y aprendiendo de las nuevas herramientas”.

“En la parte de capacitación como no se puede sumar gente en forma presencial, descubrimos una herramienta que nos potencia mucho la llegada”, exclamó, y destacó: “en una charla que estábamos teniendo 60 o 70 personas presenciales la duplicamos en el momento de la presentación y con las visualizaciones una vez que está en la web se multiplica por 3 o por 4”.

“Nos facilita mucho para llegar con los temas técnicos porque realmente es de interés acercar las actualizaciones año tras año para que más gente pueda aprovecharlas”, resaltó.

Seguidamente, Corró Molas expresó: “Seguiremos utilizando estas alternativas porque complementa muy bien las capacitaciones presenciales y la posibilidad de mirar los contenidos cuando tenemos momentos de tranquilidad”

“Es una ventaja muy importante tanto para quien brinda la capacitación como asimismo para quien la recibe. Aporta mucha practicidad a las capacitaciones”, afirmó.

Girasol

Preguntado por el saldo que arrojó la última campaña girasolera, el Jefe de la EEA del INTA de General Pico, señaló: “El balance de esta campaña fue bueno, el girasol no tuvo grandes sorpresas porque los lotes rindieron de acuerdo a lo esperado”.

“A nivel de región estamos un poco arriba en la media o cerca de la media, de acuerdo a la zona de La Pampa pero a medida que vamos hacia el Sur la situación es diferente porque hubo lotes muy estresados donde los rendimientos anduvieron por debajo”, explicó.

No obstante, puntualizó: “fue una campaña positiva y las expectativas para este año son relativamente buenas a futuro”.

“El mercado se encuentra relativamente bien, mirándolo en términos comparativos con los demás granos. En general hubo bajas en casi todos pero dentro de ese contexto en el cultivo no fueron tantas las bajas”, remarcó.

Además, mencionó: “La estabilidad, al ser el aceite de girasol no tan masivo y es de buena calidad destino a consumo fue aparentemente más estable comparado con otros granos”.

“El girasol es bastante inestable en la superficie a diferencia de determinadas zonas al tratarse de un cultivo rustico adaptado a las condiciones regionales”, consignó el técnico.

E indicó: “Hay zonas donde el cultivo por un sistema de raíces muy profundos, tolerancia a algún estrés hídrico a partir de la capacidad que tiene de explorar el suelo en profundidad y captar agua donde otros cultivos no llegan, permite que en años desfavorables en relación a precipitaciones el girasol funcione bien. En esos ambientes, que no es la generalidad pero son zonas especificas, el girasol sí es estable”.

“Pero en una zona más favorable donde se puede hacer soja, maíz o girasol con buen potencial de rinde depende más de una condición de mercado más la estimación en relación a cómo se presentará esa determinada campaña”, espetó.

Acto seguido, precisó: “En la medida que la campaña pueda ser más crítica por la presencia de una ‘Niña’ con perfiles del suelo seco, baja la expectativa de maíz y de soja para subir la de girasol”.

“En líneas generales la campaña fue buena, no hubo sorpresas, el aceite se logró en los niveles normales que es importante al bonificar hasta un 20 por ciento el precio generando impacto de existir alguna caída por algún problema sanitario o cerca de la cosecha”, remató Corró Molas.

Según, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el rinde promedio nacional para el ciclo 2019/20 se ubicó en 22,2 qq/Ha, el valor de rinde más alto de las últimas 20 campañas. El volumen total de producción alcanzado fue de 3,4 MTn, las zonas de mayor aporte fueron el NEA (577.459 toneladas), el Centro-Norte de Santa Fe (509.328 toneladas), el Sudoeste de Buenos Aires- Sur de La Pampa (645.591 toneladas) y el Sudeste de Buenos Aires (885.969 toneladas).

Se logró finalizar con la recolección de los cuadros que quedaban en pie en las provincias de Buenos Aires y La Pampa, dando fin al ciclo de la oleaginosa.

El área destinada a este cultivo sufrió una caída de - 15,8 % respecto a la campaña pasada, acercándose al promedio de superficie sembrado durante las últimas 5 campañas. Sin embargo, el rinde medio nacional de 22,2 qq/ha ha establecido un nuevo récord histórico y ha permitido alcanzado un volumen de 3,4 MTn, un 5,7 % superior al volumen promedio del último quinquenio.

En cuanto a las zonas de mayor aporte, los núcleos girasoleros del norte del área agrícola, las regiones NEA y el Centro-Norte de Santa Fe, se destacan por haber registrado rindes que superaron en 2 y en 1,5 qq/Ha respectivamente a los rindes alcanzados en el ciclo previo. Mientras tanto, al sur del área agrícola, los rindes en el sur de Buenos Aires y La Pampa no se han destacado debido al déficit hídrico que predominó durante buena parte del ciclo del cultivo.

Respecto a las pérdidas de área, las mismas fueron del 4,3 % del total sembrado, permaneciendo dentro del rango de pérdidas esperables.

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