Dr. Rubén Omar Sosa “No hay que demonizar a los chicos como los grandes transmisores del virus para

El Dr. Rubén Omar Sosa trabajó como asesor en el Hospital Churruca y en el Hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde, donde atiende desde hace 37 años. Es infectólogo y pediatra refiriéndose a la forma de promocionar la salud a partir de las barrileteadas y también acerca de la pandemia del Coronavirus aunque con una mirada muy particular en relación a otros profesionales.

En principio y consultado por las barrileteadas, el DR. Sosa comentó a Radio del Centro: “Estuve dando charlas en Chivilcoy cuando hacíamos las barrileteadas solidarias, que ahora ya no podemos por la pandemia del COVID-19”.

“Las barrileteadas solidarias tienen más de treinta años y la idea fue reunirme con mis pacientes en salud a través de un juguete, el único que te hace mirar el cielo, que se construye y remonta en familia como es el barrilete”, señaló.

“En la primera barrileteada fueron sesenta familias donde los chicos prometieron no fumar y no aceptar drogas a quienes les di un diploma, luego fue creciendo a través del tiempo”, dijo a ‘La Mañana del Centro’, y agregó: “en la última barrileteada que hicimos por el autismo más de un millón de personas de 120 ciudades remontaron barriletes para la ley 27.043 y el año anterior hicimos una barrileteada a nivel internacional remontando barriletes naranjas por el trastorno del déficit de atención”.

“Asimismo durante todos estos años pude juntar 100 mil libros para hacer cuatro bibliotecas en cuatro puntos cardinales diferentes, doce mil chicos me prometieron no fumar ni aceptar drogas en distintas barrileteadas”, resaltó.

A este respecto, repasó: “También hicimos barrileteadas con adultos mayores en los geriátricos, con niños ciegos, cruzamos la Cordillera de los Andes junto a chicos con discapacidad motora mientras se remontaban barriletes en distintos lugares del país, plantamos más de seis mil árboles con el correr de los años en terrenos contaminados”.

“Este año íbamos a hacer una barrileteada mundial, remontando barriletes multicolores para dar el concepto de neurodiversidad porque no hay un cerebro igual al otro y es absurda la discriminación necesitándose cuanto antes la inclusión a todo nivel”, subrayó.

-En otro orden, Dr., ¿Qué visión tiene con respecto al Coronavirus?

-La mirada si es solamente médica del Coronavirus es miope, si solamente escuchamos a los infectólogos o a los médicos estamos en problemas porque si no tenemos una mirada antropológica de esta situación estaremos equivocándonos en cuanto a un montón de conductas. Es importante tener una mirada abarcativa hacia el otro, es ponerse en el lugar del otro de una manera diferente.

-¿Qué trajo aparejado este virus?

-El Coronavirus nos quitó el causal más humano que teníamos como el contacto tribal y ancestral del abrazo, de la piel.

No es solamente un virus que entra y causa un efecto a nivel pulmonar sino que nos quita muchas cuestiones humanas incluso hasta pudiendo afectar la salud mental por la presión y muchas otras cosas, como la cuarentena misma.

-¿Se puede rescatar algo positivo del contexto actual?

-Existe un efecto beneficioso, aunque parezca paradójico y absurdo, porque nunca estuvimos tan educados como ahora para prevenir enfermedades respiratorias, de hecho en los hospitales tenemos muy poca patología respiratoria porque a esta altura durante los años anteriores teníamos la sala llena de bronquiolitis y ahora no la tenemos.

Obedece a que la población aprendió a lavarse las manos, a mantener una distancia social y el hecho que los chicos no estén en los colegios provoca que disminuyan las enfermedades respiratorias agudas.

Así como está sucediendo actualmente con la enfermedad respiratoria aguda por Coronavirus en el adulto, a los pediatras para esta época, por virus que afectan a los chicos, a veces no le alcanzan los respiradores para asistirlos, tenemos esa experiencia en niños.

-¿Qué es la enfermedad de Kawasaki?

-La enfermedad de Kawasaki produce fiebre por más de cinco días, conjuntivitis seca que no tiene secreción, tienen un ganglio habitualmente en el cuello que se llama adenopatía solitaria y una erupción en la piel.

Se trata de una enfermedad pediátrica no muy frecuente pero tomada a tiempo, con el tratamiento correspondiente, pueden evitarse las complicaciones de esta enfermedad que suele provocar complicaciones arteriales, de vaso dilatación arterial principalmente a nivel coronario, se deshidratan las coronarias produciendo aneurismas que sería la complicación más temida.

-¿Está relacionada al Coronavirus?

-Se está buscando la semiología de esta enfermedad hace muchos años y se cree es infecciosa porque responde a las gamas globulinas.

Mientras que, el Coronavirus, que ahora está en todas partes, forma parte de esa bolsa de gatos que son todas esas posibles causas de la enfermedad, pero es un emergente que surgió que no hace a la pandemia ni a lo que se está viviendo.

No es un resultante de la pandemia la enfermedad de Kawasaki porque el grupo del Coronavirus es mucho más amplio.

-¿Los niños y el Coronavirus?

-Tenemos la fortuna que el Coronavirus no afecta a los niños en gran medida, es muy poca la afectación.

En la parte pediátrica, no hay que demonizar a los chicos como los grandes transmisores del virus para con los adultos mayores. El niño como el adulto es un ente biológico que puede portar el virus pero su inmunidad no le permite tener complicaciones, sino que surgen en los mayores de 60 años y con patologías principalmente metabólicas.

-¿Está de acuerdo con las decisiones sanitarias?

-Las decisiones de salud son responsabilidad del estado, el Presidente y los gobiernos tienen asesores que son personas que conozco, de alta capacitación, coherentes y de una formación extraordinaria desde lo infectológico, como ciudadano de a pie estoy muy tranquilo con las determinaciones que se toman.

No obstante, estamos observando fotogramas de una película que ni siquiera el director sabe cómo terminará, por lo tanto debe ser tomado de acuerdo a múltiples estudios, no solamente de un país sino de los lugares porque no es lo mismo Córdoba que Santa Cruz, Buenos Aires que La Pampa, son distintas situaciones epidemiológicas que se van tomando.

-¿Se encuentra a favor de prolongar la cuarentena?

-Soy médico y me recibí de médico para apuntar por la vida, si tenemos que hacer toda la cuarentena para que no mueran dos personas, lógicamente hay que seguir adelante. Después el riesgo estadístico, la economía y todo lo demás, no puedo opinar.

Lo único que puedo decir es que mi hospital no está colapsado y de no haber hecho la cuarentena no sé qué hubiese ocurrido, es más quizás este hospital que es de pediatría se habría convertido en uno que atienda a personas adultas.

En Europa tuvimos un espejo que adelantó mi probable realidad y tengo países a nuestro alrededor que nos muestran otras por no llevar adelante las medidas adecuadas.

Como médico debo decidir por la vida, seguramente un economista observará el panorama de otra manera en relación a un profesional de la salud. No me entra en la cabeza que gente muera por causas evitables.

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