Mónica Filippi “El manejo de otoño de los frutales debe ser básicamente de limpieza”

La ingeniera Mónica Filippi, referente en Chivilcoy del programa ProHuerta, hizo hincapié en dos cuestiones esenciales para los frutales de otoño – invierno: sanidad y fertilización.

En principio, Filippi expresó: “Es un momento de juntar todas las hojas que se van cayendo, no dejarlas en el pie del árbol porque muchas plagas y enfermedades se alojan en estos ejidos enfermos y muertos”.

“Con su resistencia en formas de espora se mantienen en la hojarasca, asimismo en letargo durante todo el invierno para explotar su infección durante la primavera – verano”, agregó.

Seguidamente, señaló: “El manejo de otoño de los frutales debe ser básicamente de limpieza, juntar todas esas hojas y llevarlas a la compostera, cepillar muy bien las ramas para quitar todas las pupas que son la forma de quietud que utilizan los insectos para atravesar el invierno porque si estuvieran vivo una helada los mataría”.

“Tienen los insectos forma de resistencia invernal que se meten debajo de las yemas, entre las cortezas, se quedan durante todo el invierno y una buena práctica de saneamiento es cepillar, con un cepillo fuerte de cerda dura, todos los troncos”, mencionó, y explicó: “debe juntarse toda esa tierra, que con esporas caerá al piso, asimismo limpiar muy bien todo el radio de la copa; el radio de la copa es la circunferencia descripta o dibujada por el final de la rama: tenemos el tronco central, la copa que se abre y donde terminan las ramas si pusiéramos una vertical hacia el piso describiríamos una circunferencia que le llamamos radio de la copa”.

“El radio de la copa sirve para conocer el lugar donde las raíces activas alimentan al árbol porque también crecen, se ponen gordas y armar una estructura cada vez más grande, de sostén”, precisó.

E indicó: “Las raíces nos sirven para absorber básicamente el agua pero las activas están únicamente en la capa de 15 centímetros superficial en este radio y cuando tendríamos que recuperar los nutrientes que alimentan a ese árbol”.

“Este es el momento porque las raíces se alimentarán de todos los nutrientes que generaron las hojas, pero también los que hay en el suelo y es una planta permanente”, subrayó.

Con respecto a la fertilidad, espetó: “Todos los años necesitan recuperar la fertilidad para hacer la producción anual de frutas y nunca se la reponemos porque con este tema que debemos sacar las hojas, porque son reservorios de plaga, no queda nada para compostar y recuperar fertilidad”.

“La fertilización debe estar orientada a base de fosforo porque aquello que necesita en este momento el árbol es que su raíz crezca”, afirmó.

Además, esgrimió: “La fertilización debe implementarse en una segunda etapa cuando se están diferenciando las yemas para la producción del año siguiente, por eso muchas veces se ejerce una acción sobre el frutal pretendiendo observar la respuesta ya pero los frutales tienen tiempos largo para brindarlas”.

“La fertilización se realiza en dos etapas: una para alimentar el crecimiento de la raíz en otoño a partir de la limpieza de todas las hojas, la limpieza de los troncos y a su vez, necesitamos sacar ese centímetro de suelo que está superficial porque muchas plagas empupan en el suelo, sacando esa porción de un centímetro con un rastrillo eliminamos todas las plagas dejando el terreno limpio y libro para hacer la fertilización anual para al crecimiento de las raíces”, expuso la técnica.

“Tenemos una estrategia agroecológica muy interesante para poner en esta época que es una faja de cartón corrugado a lo largo del tronco. Esta faja sirve porque el cartón corrugado les encanta a los insectos, principalmente al gusano de la pera y la manzana, como lugar calentito para pasar el invierno en forma de pupa”, remarcó.

A este respecto, especificó: “Si luego de limpiar muy bien el tronco del árbol y colocamos esa faja de cartón corrugado se instalaron muchas pupas anteriormente al inicio de la primavera, cuando vamos a podar en agosto, la desprendemos y encontraremos un montón de pupas de insectos que se hubieran alojado en la corteza, como está el cartón les gusta más y de esta manera lo quemamos cortando el ciclo de las plagas”.

“El momento de poner esa faja es este porque el ciclo está un poco cambiado el de las plagas, pero cuando empiezan a bajar las temperaturas los insectos cortan su multiplicación y buscan un lugar donde guarecerse así pasar el invierno, ese cartón corrugado es un lugar muy atrayente para esta clase de insectos así limitar su multiplicación”, sostuvo.

Por último, apuntó: “Luego hay que sacarlo y quemarlo antes que empiecen a aumentar la temperatura, caso contrario, aumentamos su multiplicación porque les encanta el papel corrugado, de hecho traeremos todos los insectos del barrio para que infecten al árbol”.

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