Orlando Rodríguez “Hasta el año anterior miraba la cancha como jugador y si quiero ser entrenador te

Tiene 54 años de edad y ‘asegura’ que 2019 fue su último año como jugador activo para la Escuela de Handball Municipal de 25 de Mayo. Un emblema del handball veinticinqueño y de la Asociación de Amigos del Balonmano.

Algunos descreen de su palabra y consideran que Orlando Rodríguez continuará jugando, sus compañeros quieren convencerlo para que continúe al menos por un año más.

Su decisión es dejar la pelota pero no el handball ya que se encuentra realizando el curso de entrenador.

“Este año me retiré, decidí no acercarme al club al inicio de este año porque sé que me voy a entusiasmar y lo más probable es que termine retomando los entrenamientos”, dijo Rodríguez a ‘Finta y Adentro’, y agregó: “Sé que los jugadores están entrenando porque ‘El Chino’ (Claudio) González les está pasando alguna actividad para que hagan en sus domicilios”.

Los compañeros de Orlando le están pidiendo que revea su decisión de abandonar la práctica activa de la disciplina, pero Rodríguez expresa: “Mis compañeros tienen 18 o 20 años, en mi caso tengo 54. Tendrían que ponerse en mi cuerpo para que se den cuenta que no es fácil. El año anterior entrené fuerte, jugué los dos campeonatos de la Asociación pero en noviembre me tenían que ‘levantar con una pala’”.

“Es una exigencia grandísima para mí porque la pasión está y seguirá, tendré 90 años voy a ver pasar una pelota y seguramente intentaré agarrarla, pero el cuerpo ya me está diciendo que no”, señaló.

Asimismo, expresó: “A mi edad los golpes tardan más en recuperarse, mientras que, los jóvenes a los dos días ya están como nuevos, mientras que, en mi caso los sigo sufriendo un mes. Esa recuperación se va acumulando y no llega, complicándose aún más en tal sentido”.

Luego explica porque descreen de su palabra cuando anuncia el retiro…“ocurre que retiré en 2016, pero después retomé, quizás por falta de jugadores, pero estoy convencido que fue porque para mí el handball es una pasión”.

“Por eso no quiero ir a ver a entrenar a mis compañeros porque automáticamente me engancho, así empecé en 2016 con la intención de bajar esos dos kilos demás y después me metí tanto que terminé jugando”, consignó.

Al preguntarle si piensa seguir ligado al handball desde otro lugar, el ‘ex’ pívot respondió: “El año anterior hice el nivel 1 de entrenador y di clases a los Juveniles. Este año se fue complicando la situación por el tema de la pandemia y decidí parar con todo aquello relacionado al deporte”.

“Hasta el año anterior miraba a la cancha como jugador y si quiero ser entrenador tengo que empezar a tener esa visión, aunque la pasión por querer jugar me sacaba de ese eje”, precisó.

Además, afirmó: “Quiero ser entrenador pero perfeccionándome, estudiando; llegué al punto tal de sentirme incomodo el año anterior en algunas situaciones e incluso de faltarle el respeto a los chicos porque me falta todavía para ocupar correctamente ese rol”.

“Sé que con horas de entrenamiento y partidos se avanza mucho pero también hace falta la teoría, después con la práctica se va mejorando”, esbozó.

Su particular historia con el Handball

Orlando Rodríguez es oriundo de Tandil y en la escuela secundaria fue campeón nacional intercolegial de Handball. Terminó la secundaria y no hizo más handball hasta los 40 años.

“El aspecto físico me ayudó a regresar a esa edad e incluso a los 50 años disputé tres partidos seguidos que realmente no lo podía creer. Al no tener continuidad, no tuve golpes tampoco ni fracturas y a los 40 arranqué como nuevo”, exclamó.

El interrogante lógicamente se planteó con respecto a porqué volvió a jugar a los 40 años de edad…

“No tenía en mente volver a jugar al handball por distintas situaciones de la vida. No obstante, hace algunos años un amigo de Tandil me convocó a un agasajo a nuestro profesor de educación física de la secundaria que estaba mal de salud y con un presente pretendían levantarle el ánimo”, rememoró Rodríguez.

Acto seguido, relató: “Asimismo me dijeron que me llevara los ‘cortos’ para poder jugar un rato y no sea todo tan formal. Me reencontré con personas que hacía años no veía, empecé a jugar y a hacer los mismos goles en relación a cuanto tenía 16 años pero ahora a los 40, increíble realmente y sin haber jugado durante 24 años”.

“Ese partido me dejó pensando que si entrenaba podía jugar así que volví a 25 de Mayo entusiasmadísimo. Me puse en contacto con ‘El Chino’ (Claudio González) y regresé a los entrenamientos”, contó Rodríguez.

A raíz de una lesión tuvo que alejarse del handball, después de una intervención quirúrgica, con posterior recuperación, al año y medio se encuentra con González quien le expresa que precisaba un pívot porque iba a jugar el Campeonato Nacional a Tucumán.

“Esa propuesta me dejó tres días sin dormir hasta que un día me decidí, volví al club a entrenar y disputé el Nacional, no tenía el nivel adecuado pero las ganas pudieron más así que fui. Desde ese momento no paré más hasta 2019”, contó Rodríguez.

-¿Hay futuro en el handball veinticinqueño?

-Por supuesto que sí, el futuro se está haciendo partiendo desde una base, se comienza de muy abajo. En nuestro club no tenemos presupuesto, no tenemos recursos y ‘El Chino’ hace lo imposible para poder viajar. Tenemos una escuela de handball con 70 chicos que nos aseguran ese futuro.

No obstante, se necesita m

ucho apoyo porque hay que remarla.

-¿El cambio de su juventud a la actual juventud?

-En mi época de juventud no existían las ligas que hoy pueden permitirle a un jugador llegas lejos en la disciplina, anteriormente no teníamos posibilidad de nada si no vivías en la Capital Federal o el Gran Buenos Aires, muy pocos de las provincias tenían la oportunidad también por carecer de recursos económicos.

Ahora se nota mucho movimiento y hay que acompañarlo para que no se detenga; todo lo contrario, hay que jugar más para que se sostenga en el tiempo el crecimiento que existe actualmente.

El crecimiento no es solamente en la faz deportiva sino en materia de infraestructura también, de a poco se va progresando pero se necesita la ayuda de una política deportiva también en tal sentido.

-¿En hechos esa definición de pasión sería?...

-Como se hace todo con mucho sacrificio cuando se consigue algo, por mínimo que sea ese logro, tiene mucha más satisfacción que ir a jugar un equipo de otro deporte y que te paguen para hacerlo.

Salgo de una cancha y me retiro feliz cuando termina el partido, amén de un resultado final, por mi situación personal pero asimismo también por el compañerismo que se genera dentro y fuera de la cancha con los jugadores de otros clubes. Con ninguno tengo problema.

Para mí es una fiesta, salir con el bolso un domingo a las 7 de la mañana de mi casa y subirme a un colectivo para ir a jugar al handball a otra ciudad, no tiene precio.

-¿La mayor satisfacción que le dio la disciplina?

-Una satisfacción que me dio el handball fue que salí campeón nacional intercolegial de Cadetes en la ciudad de Embalse (Provincia de Córdoba) y mi hija fue campeona nacional de Cadetes también en Embalse con la suerte de poder observarlo, es una alegría que no me la saca nadie.

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