Martín Fernández Cagnone “Es muy preocupante que se comience con las expropiaciones de las empresas

El Presidente de la Asociación Rural de Chivilcoy, Martín Fernández Cagnone emitió su opinión con respecto a la ‘intervención transitoria de la empresa agroexportadora Vicentín’, paso previo a la intención de expropiación anticipada este lunes por el presidente Alberto Fernández, que deberá ser tratada en el Congreso.

El texto informa, además, que la intervención será por 60 días. La deuda con los bancos llega a $ 63.961 millones (US$ 900 millones) liderada por el Banco Nación, Provincia, BICE y Ciudad, pero también incluye a los bancos Hipotecario, Macro, Nuevo Banco de Entre Rios, Itaú y Nuevo Banco de Santa Fe.

A este respecto, Fernández Cagnone aseveró: “Las intervenciones del estado nunca fueron buenas, a las pruebas nos remitimos”.

“El estado puede intervenir de otra manera, no expropiando sino con las herramientas judiciales como el concurso preventivo, la quiebra y con el curso legal como venía sucediendo con la compañía”, puntualizó.

“Es muy preocupante que se comience con las expropiaciones de las empresas privadas. No es un buen augurio y mucho menos en la época de crisis que estamos viviendo”, señaló el dirigente ruralista, y agregó: “teniendo en cuenta que son muchas las empresas en la misma situación que están prácticamente quebradas, en concurso, económicamente muy mal y si el estado toma estas herramientas realmente es muy preocupante”.

“Para mí es un artilugio político, más que otra cosa porque una empresa privada debe continuar en manos privadas y no del estado porque todas empresas del estado son deficitarias, estamos manteniéndolas todos los argentinos y dan pérdida. Realmente no veo un buen augurio a esta determinación tomada por el gobierno”, sostuvo.

A este respecto, Fernández Cagnone esgrimió: “La cuestión es ideológica del gobierno, sabemos son de hacer estas cosas, lo habían puesto de manifiesto hace un tiempo a través de una legisladora”.

“No están únicamente apuntando al rubro alimenticio sino de otras, al que el estado había dado una cierta ayuda por la pandemia, de participar o interferir en las empresas; apropiando parte de ellas así que no sería nada extraño que fueron por SanCor y otras más también”, afirmó Cagnone.

Con respecto a la situación actual del sector agropecuario, Cagnone expresó: “Tenemos un gran problema actualmente a partir de la medida tomada por el Banco Central con respecto al dólar para con las empresas importadoras por nuestros insumos que en un 98 por ciento son importados”.

“Las empresas quieren cobrarlo al dólar blue con un tremendo desfasaje que se nos puede llegar a generar en los costos de producción”, apuntó.

En tal sentido, explicó: “A los productores les pagan un dólar de $ 48 o $ 50 y tenemos que pagar los insumos a un dólar de $ 120, es muy preocupante porque los números no darán en absoluto”.

“La medida del Banco Central fue tomada en medio de la campaña triguera, en plena siembra y quien alcanzó a comprar los insumos con anterioridad se encuentra aplicando la tecnología planificada”, mencionó, aunque advirtió: “mientras que, el pequeño productor que estaba analizando sus números y no alcanzó a comprar, se encuentra muy complicado”.

“Por lo tanto queda en la disyuntiva de hacer un trigo con cero tecnología o no se hace”, dijo, y remarcó: “Además si está postura continúa también abre la incertidumbre para con la próxima campaña gruesa: cero maíz porque hasta su semilla es importada en dólares y más soja pero con cero tecnología, quien termina perjudicándose en el final de la cadena es Argentina”.

“Hay muchas medidas que se están tomando que atentan directamente contra la producción, realmente viene muy complicado el panorama, con una pandemia que influye mucho principalmente en los mercados internacionales cuya venta de nuestros productos depende”, subrayó Cagnone.

E indicó: “En nuestra ‘vedette’ que es la soja tenemos un valor interno de 222 dólares y se avizora un mercado futuro de 210 dólares, menor precio con mayores costos. Es muy difícil pensar qué haremos”.

“El tema impositivo no escapa a nuestras dificultades porque tuvimos subas muy importantes en todo lo relacionado a tasas, impuestos provinciales y nacionales, ahora los contadores están abocados a liquidar ganancias que es otro golpe duro cuando viene, espetó.

A este respecto, añadió: “Mayo y junio son meses muy duros para el productor agropecuario cuando tiene que definir justamente todo el año productivo a seguir, también los alquileres de los campos. Todo está muy en el aire en este momento”.

“Por ahora no estamos recibiendo demasiadas ayudas porque los créditos se encuentran bastante frenados. Habían otorgado uno para maquinaria agrícola nueva a tasa de 24 o 25% en pesos, pero está bastante detenido porque se acabaron los cupos muy limitados existentes”, consignó.

Por último, esbozó que, “la financiación que tenemos ahora es en dólares y muy limitada a los insumos con alguna tarjeta agropecuaria, con intereses bastante elevados también. La financiación está muy acotada”.

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