Dra. Natalia Wildner “Ocurrió aquello que podía pasar, en vistas de las conversaciones que había ten

La ahora ex delegada en Chivilcoy del Registro de las Personas, Dra. Natalia Wildner, comentó a ‘La Mañana del Centro’ cómo se enteró de la remoción de su cargo.

En principio, Wildner relató: “El martes 8.30 estaba trabajando y se presentó mi jefa zonal con la disposición en mano. En primer momento estimé que venía a hacer una inspección o a algo puntual porque no recibí ningún llamado previamente”.

“Cuando vi su cara me di cuenta que no era una buena noticia y me comunicó que a partir de ese momento no iba a ser más la delegada de ese registro”, agregó.

-¿Explicó el porqué de esa decisión?

-La disposición de mi nombramiento dice hasta orden en contrario. Hay actos de la administración pública que no requieren ningún fundamento, generalmente quien los emite los funda para dar algún motivo por ética, cuando no l

os hay es más simple poner por cuestiones organizacionales.

Es extraño pensar que en tiempos de pandemia cambiar a un delegado de un Registro cabecera que está prestando funciones pueda ayudar a la organización.

-¿Conoce a quien la reemplazará en el cargo?

-Sí, quince minutos después pusieron en funciones a Paola Belén que fue la delegada del Hospital donde se hacen nacimientos, trabajamos todos estos años de la misma forma y era mi par.

-¿Qué sintió cuándo le comunicaron la decisión?

-Cuando me comunicaron la decisión sentí que ocurrió aquello que podía pasar. En vistas de las conversaciones que había tenido hacía dos meses cuando manifesté que no iba a participar políticamente de forma activa. No me lo esperaba, pero estaba dentro de las posibilidades.

-¿Porqué no quiso participar activamente?

-Cuando asumí siendo Presidenta del Concejo Deliberante pedí licencia para asumir el cargo de delegada del Registro pese a no tener que solicitarla porque no son cuestiones incompatibles. Actualmente hay muchos funcionarios con responsabilidades nacionales que también ostentan su concejalía.

En mi caso consideré que por tratarse de una institución como el Registro de las Personas con la información que se maneja, los temas que se tratan, la base de datos que disponemos a diario de todos los ciudadanos, no es compatible con la participación política activa.

Desde ese momento firme en mi convicción y jamás participé en acto político, ni comida en la quinta de nadie. Dejé de lado mi corazón político para abocarme completamente a la función institucional de ser Jefa del Registro.

En estos nueve años a varias personas rechacé la invitación de integrar listas porque no iba a utilizar el organismo como herramienta política.

-¿Cómo fueron sus nueve años como delegada?

-Cuando ocurrió la pelea de Scioli con Randazzo internamente dentro del organismo se sufrieron los avatares, pasamos una época muy compleja teniendo en cuenta que justamente vino a ponerme en funciones éste último, pero siempre se priorizó la labor amén de la persona que me dio la oportunidad.

Al llegar el gobierno de Cambiemos, un 8 de diciembre me llamó el Dr. José Ferro y pensé que tenía la persona para ocupar mi cargo. Estaba dentro de las posibilidades y es saludable que los funcionarios cambien teniendo en cuenta que hace a la democracia asimismo a la salud de las instituciones.

Sin embargo, el Dr. Ferro me dijo que valoraban la función y a la persona más allá del color político que me representa y del dirigente que me puso en funciones, así lo sostuvieron hasta el final del mandato del gobierno anterior.

-¿Sorprendió la remoción en el gobierno del Frente de Todos?

-Cuando ganó el Frente De Todos creí que iba a poder trabajar con algún beneficio con respecto al organismo, a la infraestructura, la dotación de computadoras.

Sin embargo, el 18 de junio tuve una visita de los integrantes del Frente De Todos, puntualmente de Constanza Alonso acompañada de Juan Pablo Marzik, quienes me vinieron a invitar a participar activamente y después la conversación fue subiendo de tono porque sostuve mi palabra en relación a expresar que no iba a militar para ningún espacio político nunca, mientras ostentara el cargo de delegada.

Mi decisión no cayó para nada bien y estoy absolutamente en contra de ese estilo de querer disciplinar a las personas y esa creencia que si no estoy en el mismo camino, me encuentro en el de frente. Todas esas prácticas fundamentalistas le hacen muy mal a la política y al peronismo.

La conversación se puso muy áspera, tal vez porque estoy fuera de entrenamiento al estar haciendo durante tantos años una tarea institucional y se pierde esa rispidez de la arena política, finalizando la conversación con ‘sabés que tenés un cargo político y en cualquier momento te pueden cambiar’.

Un par de meses después me llega la noticia de esta remoción en el cargo y me convierto, por el mero transcurso del tiempo en el organismo, en personal de planta con una función administrativa.

-¿Qué siente hoy a dos meses de esa charla que describe?

-Que mi integridad muchas veces representa tomar decisiones que tienen costo pero mi integridad no tiene precio.

Estoy preocupada que quienes llevan las banderas de las nuevas generaciones de la política realicen estas prácticas que históricamente nos hicieron muy mal y mucho daño como sociedad.

Debemos las nuevas generaciones de políticos tener presentes la responsabilidad y oportunidad de ser pluralistas, construir desde el disenso, proyectar empatía, manejarnos con ética, construir diálogos.

-¿Cómo vive a la política?

-Amo la política, creo en la política, abrazo a la política, la ejercí durante muchísimos años y la veo como una actividad transformadora, como una actividad honorable que siempre trataré de honrar. La política es una de las actividades más nobles, el problema está en la calidad humana de las personas que la ejercen, incluso dando poder a quienes la van a utilizar de la peor manera.

-¿El balance personal de la tarea realizada al frente del organismo?

-Mi trabajo siempre fue silencioso y anónimo, no hay ni una foto mía ejerciendo alguna clase de actividad promocionando mi trabajo, tratando de demostrar que era buena en lo que hacía porque incluso a los delegados se nos prohibía hacer nota con la prensa que preservé a rajatabla.

Aprendí que lo único que queda verdaderamente es el trabajo diario, amén de la foto, del me gusta, del seguidor. Cuando mirás a la persona a la cara para decirle que te vas a ocupar, las cosas que podés, o no, hacer…es aquello que perdura.

-¿Qué deja?

-Tuve la oportunidad de formar un equipo excelente en el Registro pese a que me costó muchísimo porque nunca pude incorporar a nadie sino que lo fui armando con el personal que estaba o me fueron enviando desde Provincia para que se incorpore. Es la tranquilidad que me queda para quien me sucede; saben trabajar, es un equipo sólido y a disposición de las personas que se acerquen hasta el Registro.

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