Acuerdo entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner para frenar la interna en el peronismo bonaerense

El gobernador Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner mantuvieron una reunión en la sede gubernamental de La Plata con el objetivo de calmar las rispideces internas y ordenar el armado político del peronismo de cara a los próximos turnos electorales. El cónclave permitió sellar un entendimiento transitorio y ratificar los acuerdos previos sobre la estructura partidaria.
Del encuentro también participaron la vicegobernadora Verónica Magario junto a cuatro dirigentes que actúan como nexos habituales entre ambos sectores: el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín; el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopidis; y los diputados provinciales Mariano Cascalleres y Facundo Tignanelli. Los interlocutores destacaron que la prioridad actual pasa por preservar la convivencia partidaria.
Desde el espacio que responde al mandatario provincial aclararon que la desconfianza hacia la agrupación La Cámpora se mantiene intacta, aunque reconocieron la necesidad de negociar reglas comunes. A su vez, referentes del cristinismo valoraron el gesto como un paso indispensable ante el panorama político nacional y la caída en la consideración pública que perciben sobre la administración central.
En el análisis interno también influyó el impacto regional tras los reveses políticos sufridos por figuras internacionales aliadas a la gestión libertaria, como la derrota electoral de Flávio Bolsonaro y Donald Trump, sumados a la renuncia del mandatario paraguayo Santiago Peña. Con este escenario, el peronismo busca consolidar una alternativa unificada frente a Javier Milei.