Advierten por el deterioro de suelos y piden no descuidar la nutrición en los lotes

Incluir la biología dentro de las planillas económicas resulta indispensable para evitar el deterioro de los recursos productivos. Desde la entidad Fertilizar AC señalaron que gestionar la empresa agropecuaria mirando únicamente el costo inmediato sin contemplar la reposición de nutrientes pone en riesgo la sustentabilidad a largo plazo de la agricultura argentina.
Durante la presentación titulada La matemática del lote, los especialistas indicaron que la campaña 2025/26 cerró con balances negativos en reposición de nutrientes. En el cultivo de soja se repuso el 22% del fósforo exportado por el grano, mientras que en maíz la reposición llegó al 60% tanto para nitrógeno como para fósforo, confirmando un déficit persistente en los lotes.
Para dimensionar el impacto agronómico, la entidad explicó que la relación productiva demuestra cuánta mercadería devuelve cada unidad aplicada. Tomando los ensayos en maíz, cada kilo aportado de nitrógeno generó una respuesta de 20 kilos de cereal, al tiempo que su adquisición requirió el equivalente a 9 kilos.
En cuanto al aspecto comercial, la relación insumo producto se ubicó un 2% por encima al comparar con octubre de 2025, lo cual favorece al productor al requerir menor volumen de grano para adquirir el fertilizante. Sin embargo, al contrastarlo con la serie histórica de las últimas dos décadas, el indicador se encuentra un 8% por debajo.
Desde el sector técnico enfatizan que las recetas estándar ya no alcanzan para resolver las limitantes agronómicas actuales. Cuidar el suelo mediante un adecuado balance nutricional es el desafío central para sostener los rindes futuros en cada campaña agrícola nacional.