Análisis de la seguridad en Chivilcoy

Carlos Perillo: "Chivilcoy está conurbanizado y la situación es irreversible"
“Chivilcoy se encuentra en un punto crítico en materia de seguridad, una realidad que se agrava con la creciente intolerancia y los conflictos vecinales que escalan a niveles preocupantes”... así lo advirtió Carlos Perillo, ex comisario mayor retirado, ex candidato a intendente y ex Secretario de Seguridad del municipio, en una reciente entrevista con Radio del Centro. Perillo, una voz autorizada en la materia, no solo lamentó el reciente crimen que conmocionó a la ciudad, sino que profundizó en las causas estructurales que, a su juicio, han llevado a Chivilcoy a una situación de "conurbanización" con consecuencias "irreversibles".
-¿Por qué Chivilcoy está ‘conurbanizado’?
-El ex funcionario rememoró sus advertencias de diciembre de 2015, al asumir como Secretario de Seguridad, cuando ya señalaba que Chivilcoy estaba "conurbanizado" y que se disponía de apenas una década para revertir un problema que calificó de "muy grave". Sin embargo, lamentó que los esfuerzos y el compromiso asumido hasta 2018, que abarcaban áreas artísticas, urbanísticas y de desarrollo social en los barrios más conflictivos, fueron "tirados por la borda". Esta inacción, según Perillo, provocó que la situación de "conurbanización" se agravara, un desenlace que consideraba "lógico" ante la falta de continuidad en las políticas públicas.
La "conurbanización", en la visión de Perillo, trasciende la mera expansión geográfica de la ciudad. Se refiere a una profunda carencia por parte de los vecinos, no solo en aspectos fundamentales como el trabajo y la educación, sino también en el acceso a servicios públicos esenciales como cloacas, agua potable y gas. A esto se suma la falta de comunicación efectiva con las organizaciones estatales y la ausencia de centros de atención primaria con capacidad suficiente para trabajar en el territorio. La discontinuidad en la relación entre el vecino y el Estado, ya sea la policía o el municipio, ha generado un vacío que contribuye a la desintegración social.
Un componente crucial de esta "conurbanización" es la "gran exclusión social" que se ha gestado, agravada por una "planificación estratégica en materia urbanística que fue desastrosa". Perillo ilustró esta realidad al señalar que muchas personas que residen en la "tercera circunvalación" de Chivilcoy ni siquiera conocen el centro de la ciudad, lo que evidencia una profunda fragmentación y falta de integración. Esta desconexión se ve exacerbada por la inacción en la lucha contra el narcotráfico desde 2019, que ha propiciado la proliferación de "soldaditos" y la venta de drogas en los barrios, generando un caldo de cultivo para la violencia.
-¿A qué atribuye el deterioro que describe en materia de seguridad?
-El ex comisario mayor citó el trágico caso de un joven, Olivera, con problemas judiciales y de adicción, que fue abandonado a su suerte y terminó asesinado por otro individuo en circunstancias similares. Este tipo de sucesos, según Perillo, son el resultado de la falta de intervención adecuada por parte de la policía y el Estado municipal. Advirtió que los "soldaditos" que hoy son asesinados o ajusticiados por deudas de droga, inevitablemente, cometerán ilícitos para no ser víctimas, y estos actos delictivos afectarán a "la sociedad toda".
Perillo criticó la falta de empatía de la sociedad chivilcoyana, que a menudo cree que los problemas de inseguridad "no me van a pasar". Subrayó que esta es una "error garrafal" que la sociedad está cometiendo. En su análisis, el homicidio no es el único "hecho grave"; el robo de una billetera o una bicicleta también lo son, porque generan un "reproche o una rebeldía" en la víctima. La clave, según Perillo, no es solo detener al autor de un delito, sino trabajar en la "resolución del conflicto primario" y la prevención.
La eliminación de la oficina de "relaciones con la comunidad" y la discontinuidad de las reuniones barriales periódicas y protocolizadas, que Perillo implementó en su gestión, han contribuido a este deterioro. Estas acciones, que buscaban fomentar el sentido de pertenencia y la interacción entre vecinos y el Estado, fueron desmanteladas. Al no haber un seguimiento expreso de los conflictos en los barrios y al trasladar las discusiones a espacios genéricos como las plazas, se pierde la capacidad de abordar las problemáticas específicas de cada comunidad. Perillo enfatizó que el problema de la seguridad es "multicausal" y no puede ser abordado únicamente desde la policía.
-¿Hay que poner más énfasis en la prevención en relación a la resolución?
-El narcotráfico, en este contexto, ha asumido el rol de un "pseudo-Estado" en algunos barrios, suministrando beneficios como medicamentos o alimentos a los vecinos, generando una dependencia que dificulta la intervención estatal. Esta situación crea una "bomba de tiempo" que, según Perillo, "cruza transversalmente todo Chivilcoy" y no se quedará exclusivamente en los barrios más vulnerables. La solución, insistió, requiere un trabajo mancomunado entre el municipio y la policía de prevención, con un enfoque en el "policía uniformado" que conozca el territorio y a sus habitantes.
Perillo concluyó que, a pesar de los 200 años transcurridos desde que Robert Peel estableció los nueve principios de la seguridad, que priorizan la prevención y la resolución de conflictos, Argentina y Chivilcoy aún no han logrado encauzar este trabajo conjunto. La falta de atención a la prevención y la concentración en el "hecho consumado" demuestran que se está "equivocando el remedio al diagnóstico". La urgencia de un cambio de paradigma es palpable para evitar que la inseguridad siga socavando el tejido social de la ciudad.