Benedetti: “Pretendemos bajar el arsénico y la salud lo pide, pero aparecen situaciones urgentes"

Representantes de ABSA y miembros de la Comisión Fiscalizadora del Agua de Chivilcoy se reunieron nuevamente en forma virtual, con el objetivo de intercambiar información acerca de la optimización del servicio de agua y cloacas que presta la empresa en la ciudad.

Para conocer más detalles de la reunión, Radio del Centro se comunicó con la vecina, Ana Benedetti, integrante de la Asamblea del Agua que conforma la Comisión Fiscalizadora.

“Cada segundo viernes de mes seguimos manteniendo reuniones con algún esfuerzo porque a veces aquello que se institucionaliza y se convierte en comisión, al intervenir muchas partes institucionales a las que no somos nos cuesta remar porque se pierden en la agenda”, expresó Benedetti, y agregó: “Para armar las reuniones hay que recordar el día, la hora, pero logramos concretarlas”.

“Estamos teniendo contacto directo con ABSA a través del ingeniero, Luis Bruzzone y en la última reunión tuvimos un vuelco porque de parte de algunos compañeros, que tenían la inquietud, se presentaron algunos ciudadanos por el problema real y concreto de la falta de agua en muchos barrios de la ciudad. Esta semana se introdujo un tema tan nuevo como candente”, especificó Benedetti.

E indicó. “En los últimos días surgió una nota general en relación a que se notaba una baja en los índices de arsénico, una expectativa que no está confirmada aún porque deben ser controlados y comparados con índices anteriores”.

“Con respecto a la medición de todas las sustancias que componen el agua, algunas veces se miden con un parámetro y otras veces con otro”, esbozó.

A este respecto, la vecina esgrimió: “Hay una medición de arsénico no confusa sino que todavía no terminábamos de entender pero no nos habíamos dedicado a investigar lo sucedido”.

No obstante, espetó: “esta reunión fue absolutamente atípica porque hubo gente de barrios donde no hay agua que habló directamente con el ingeniero Bruzzone sobre los problemas e inclusive se tomará alguna medida también en relación a concurrir con cuadrillas a los barrios para comprobar la problemática”.

“Estuvimos en otra sintonía y esos benditos valores de arsénico que venimos esperando los chivilcoyanos no quedaron del todo claros, que aclararemos pero en los próximos días”, consignó.

En tal sentido, aclaró: “El orden provincial es el 0,05 miligramo por litro arsénico, no es aquel que solicitamos ni el que requiere la situación ni el que reclama la población ni tampoco la Organización Mundial de la Salud que sería el 0,01”.

“Sucede que dentro de estos parámetros existen distintas variaciones y es aquello que pretendemos aclarar dentro de unos días”, mencionó, y puntualizó: “Los valores están dentro de lo admitido por provincia históricamente pero no es hacia los que pretendemos llegar”.

“ABSA entiende que con la puesta en funcionamiento de los módulos se podrá alcanzar, no sé si de la manera óptima o de una forma muy cercana, aunque tenemos que esperar funcione ese segundo módulo para cuyo funcionamiento se están haciendo las obras en la avenida 22 de octubre”, subrayó Benedetti.

Acto seguido, explicó: “el desecho importante de arsénico, que significa la purificación en la planta de osmosis inversa, rebalsa las cañerías reales actuales y por lo tanto se necesita de una ampliación para poner en funcionamiento ese segundo módulo y es aquello que estaría realizándose en este momento”.

“Las obras no las hace ABSA sino la provincia de Buenos Aires, estamos reclamando a la empresa quien nos recibe las inquietudes pero el dinero es puesto por la provincia de Buenos Aires que termina siendo el obrador. La obra continúa y ojalá se ponga en funcionamiento el segundo módulo”, remarcó.

Además, expresó: “También nos dijo Bruzzone que se coloca uno y se alterna con el restante para darle tiempo a descansar, se vuelve al primero y luego al segundo. Se está trabajando, aún estamos lejos pero ahora surge el agravante de la falta de agua”.

“Otro tema que consulté y preocupa a los vecinos es que por un lado avanza la construcción, las cañerías son siempre las mismas y por otro lado, debemos recordar que el agua es un recurso renovable y los acuíferos, según el tema del cambio climático más las lluvias, pueden disminuir su caudal y es un problema que debemos contextualizar en algo más grande principalmente con vistas al futuro”, advirtió.

A continuación, manifestó: “Con los vecinos de la zona de las calles Olavarría, Viamonte se convino que desde ABSA concurrirá una cuadrilla a medir la presión del agua porque trabajan con una determinada cantidad de metros de presión de agua que deben tener los barrios para su normal funcionamiento, así observar si es un problema de obstrucción o general”.

“Otro aspecto que nos comunicó Bruzzone es que este año a raíz de la pandemia tienen el inconveniente que como la gente no puede o no quiere salir de veraneo aumenta de una manera muy notable la utilización de piletas y se utiliza agua potable”, dijo, y deslizó: “En tal sentido, no ahora, pero a futuro se instalarán medidores porque el día que consigamos a bajar el arsénico se lavará la vereda con esa agua y se plantearía la instalación de los medidores, que de hecho en algunos lugares ya hay”.

“Pretendemos bajar el arsénico, la salud lo pide, estamos en eso pero colateralmente la realidad nos muestra que aparecen otras situaciones urgentes que también precisan de una solución más inmediata”, enfatizó la vecina.

Y culminó: “Las obras de la avenida 22 de Octubre estaban en el tiempo del llamado a la licitación, dentro de los plazos previstos y después tendría que seguir con la adjudicación de una obra prioritaria que estaba planificada hacer rápidamente”.

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