Berardo: “Toda persona que se sube a un auto por la noche debe justificar su viaje"

La actualidad de un trabajo esencial que se desempeñó en todo momento durante la pandemia atravesando por diferentes protocolos y restricciones como las remiserías.

Ante una nueva medida municipal que las involucra directamente, especialmente en el turno noche, entrevistamos a Víctor y Lucas Berardo, propietarios de Remises Chivilcoy, la primera agencia de la ciudad que abrió allá por el año 1988.

Víctor Berardo

-Nuestra tarea actualmente se convirtió en riesgosa, muy distinta a la que estábamos acostumbrados; en mi caso que soy agenciero desde el año 1993, hace 25 años que estoy en el rubro y la pandemia realmente nos cambió la vida en todo aspecto.

-Tuvimos que continuar trabajando todos los días con los cuidados del caso, teniendo que colocar las divisiones en los autos entre conductor y pasajeros. Con todos los protocolos, seguimos adelante.

-En la agencia no tuvimos contagios, si alguno tiene síntomas no concurre, somos muy conscientes de la pandemia e intentamos cuidarnos. Trabajamos con mucha responsabilidad y esperamos lo mismo por parte del pasajero.

-Con los viajes fuera de la ciudad tenemos permiso para circular, nos brindan habilitaciones para ingresar a las ciudades, salvo en algunas que están muy complicadas y principalmente el año anterior cuando había controles en los accesos.

-Nos pasó que algunas personas se retiraron de la agencia priorizando a la familia antes que el trabajo en este contexto.

-El remís siempre aparece como un salvavidas para con aquella persona que perdió su trabajo anterior o no lo podía realizar en pandemia. De hecho, me sucedió en la faz personal y adopté la profesión para poder seguir adelante. Puede tratarse de una salida económica momentánea, seguir viviendo y muchos después continúan trabajando en el rubro. Igualmente, recuperar autos en este momento con los costos existentes es muy difícil.

-Podemos contar como máximo con tres autos en el turno noche, el pasajero que sube debe tener su permiso para poder circular. Toda persona que se sube a un auto por la noche debe justificar su viaje, caso contrario, no podemos llevarlo. Estamos en un momento complicado y desde las 19 hasta las 6 se traslada a los pasajeros esenciales o por algún caso de urgencia.

No podemos arriesgarnos a que nos apliquen severas multas e incluso el secuestro de un vehículo, esperamos que la clientela nos entienda que debemos respetar las medidas vigentes.

En el día no tenemos límites de autos que puedan trabajar, tenemos un grupo fijo de noche igualmente que en el día.

-Para mantenerse a los largo de los años se requiere de mucho esfuerzo, mucha dedicación, ponerle ganas todos los días, varias personas hace años trabajan en la agencia y asimismo clientes de toda la vida.

-El mantenimiento del auto es muy necesario pero muy caro, si hay que cambiar un repuesto, también subió mucho el precio del gas, asimismo cambiar una goma o una batería, todo cuesta muchísimo.

-El trabajo se mantuvo estable pese a la pandemia, está el cliente cotidiano como asimismo aquel que puede viajar esporádicamente pero cuando tiene que hacerlo nos llama.

Lucas Berardo

-Tomamos todas las medidas que nos exigen para poder seguir trasladando personas de un punto a otro de la ciudad, continuamos como transporte esencial y luchándola a partir de los aumentos de combustibles, repuestos que afectan mucho al rubro.

-Encontramos diferentes situaciones en la comunidad, la alegría de la persona mayor que concurre a vacunarse, pero tenemos también aquellas que se enojan y no quieren colocarse el barbijo, una situación incómoda en todo sentido.

Fue más rápida y comprendida la adecuación de tener que trasladar a una menor cantidad de personas, que no se pueden sentar más adelante y se permite únicamente en caso excepcional.

-Si bien estamos en un contexto de pandemia hasta hace algunos días por la noche se trasladaba a jóvenes fundamentalmente, buscando evitar llevarlos a una posible fiesta clandestina pero en ocasiones se torna difícil poder manejar la situación porque nos llevan a hacer un recorrido y no sabemos dónde podemos terminar, sin culpa de cargo porque desconocemos el destino del pasajero y además nos están pagando por un servicio.

También sucede que nos llaman para ir a buscar pasajeros a un determinado lugar y nos encontramos con una fiesta.

La pandemia nos complicó el trabajo nocturno porque tampoco podemos colocarnos en el rol de policía, tratamos de cuidarnos pero es difícil investigar hacia dónde viaja una persona.

En ocasiones podemos pedirle que se baje pero entramos ya en una confrontación e incluso exponernos a una reacción del pasajero con un daño material al automóvil que nos puede demandar un gasto importante para repararlo y terminamos llevándolo a destino para no poner en riesgo nuestro capital de trabajo.







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