Brasil considera que el revés electoral de Trump abre una ventana para normalizar la relación

El gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva considera que la derrota electoral de Donald Trump en las legislativas estadounidenses representa una oportunidad clave para recomponer el vínculo diplomático bilateral. En el Palacio del Planalto interpretan que este resultado frena la ofensiva de sanciones y aranceles impulsada por la Casa Blanca, la cual vinculan con especulaciones electorales previas.
Analistas señalan que la nueva conformación del Congreso norteamericano actuará como un contrapeso institucional frente a la administración republicana. Esta modificación legislativa también impacta sobre el respaldo político que sectores del bolsonarismo tenían en Washington, en momentos en que la justicia brasileña investiga transferencias financieras vinculadas a la película Dark Horse, por un monto de 60 millones de reales que involucra al banquero Daniel Vorcaro y al expresidente Jair Bolsonaro.
En paralelo, las autoridades de Brasilia evalúan destrabar conflictos diplomáticos recientes, como las restricciones cruzadas de visados y la designación del embajador estadounidense. Un primer acercamiento podría concretarse la próxima semana durante un encuentro en Francia entre el secretario de Estado y el canciller brasileño Mauro Vieira.
Por otra parte, la reciente renuncia del mandatario paraguayo Santiago Peña, ocurrida el 25 de octubre en medio de una crisis institucional, es seguida con atención por la diplomacia brasileña como parte de los cambios en el escenario regional tras los comicios.
En cuanto a la situación judicial de Flavio Bolsonaro, quien se instaló en Miami tras un viaje que es objeto de pesquisas, el dirigente político podrá permanecer en Estados Unidos por al menos un año bajo un estatus migratorio humanitario, mientras continúan las derivaciones políticas del caso.