Ciberestafa a un jubilado: la Justicia condenó al banco a pagar más de 10 millones

Un tribunal departamental dictó una sentencia ejemplar contra una institución bancaria tras comprobar fallas graves en sus protocolos de seguridad informática. El damnificado, un hombre de 72 años que se desempeñaba como tesorero escolar en Florencio Varela, sufrió el vaciamiento parcial de sus ahorros mediante una maniobra fraudulenta perpetrada a través de la plataforma WhatsApp.
El episodio ocurrió el 30 de noviembre de 2022, jornada en la cual la víctima intentaba efectuar un pago a un proveedor educativo. Mediante el uso apócrifo de logotipos oficiales, los estafadores le hicieron creer que su cuenta personal estaba bloqueada por movimientos extraños, logrando así que entregara claves Token bajo engaños.
Minutos más tarde, tras comunicarse con la entidad, el jubilado constató que se había concretado una transferencia por $400.000 hacia una persona totalmente ajena a su entorno, identificada en la causa como Gastón Aclicio Sosa. El dinero sustraído correspondía a sus haberes previsionales percibidos apenas cuarenta y ocho horas antes.
Ante esta situación, el afectado realizó el desconocimiento de la operación el mismo día del hecho y formalizó la denuncia penal correspondiente el 6 de diciembre, aportando los chats como prueba. La magistrada a cargo evaluó que la entrega de códigos bajo ardid no implicaba una autorización real de los fondos.
El pronunciamiento del fuero civil determinó que el banco debe abonar un total de $10.156.000, monto que engloba la devolución del capital robado, tres millones por daño moral, cuatro millones por incapacidad psicológica, un monto para cobertura terapéutica y dos millones adicionales en concepto de multa civil por deficiencias operativas.
Por Eduardo Beltramo.