Clásicos de terror para Halloween: películas imprescindibles que marcaron el género

Un listado especial reunió obras fundamentales del cine de terror estrenadas entre 1922 y 1979 para recorrer la evolución del género y sus distintas formas de inquietar al público. Desde supersticiones hasta leyendas sobrenaturales, la selección atraviesa varias décadas de historia cinematográfica.
El recorrido comienza con Häxan, dirigida por Benjamin Christensen en 1922, una producción que investigó las acusaciones de brujería y los castigos de la Edad Moderna. La etapa muda también destaca el trabajo de Tod Browning con El místico (1925) y El desconocido (1927), cuyas versiones restauradas integran una colección junto a Freaks.
En el terreno del cine sonoro, El Dr. Jekyll y Mr. Hyde de 1931, dirigida por Rouben Mamoulian, otorgó un Óscar histórico a su protagonista Fredric March. Por su parte, Vampyr (1932), de Carl Theodor Dreyer, construyó su clima perturbador a través de recursos visuales y escasos diálogos.
La influencia de los muertos vivientes quedó marcada por La noche de los muertos vivientes (1968), de George A. Romero, quien redefinió el escenario tradicional al trasladar el terror a Pensilvania. El repaso culmina con El estanque del demonio (1979), del director japonés Masahiro Shinoda.