Dejaron la rutina urbana para rescatar y poner a producir la chacra familiar en Neuquén

Una pareja decidió instalarse en un predio rural situado en la zona de Centenario y Vista Alegre, en la provincia de Neuquén. Silvana Aiello y Jorge Stelrrig habitan desde hace tres años una superficie de tres hectáreas que perteneció al padre de ella, Ricardo Aiello, en un paraje surcado por canales de riego del Alto Valle.
Ambos sostienen sus empleos en el sector educativo durante gran parte del día. Ella se desempeña como secretaria en la EPET N° 2 desde hace dos décadas, mientras que su pareja trabaja en el Distrito de Educación N° 6. A pesar de las obligaciones laborales, destinan las tardes y los fines de semana a mantener la propiedad, cuidar animales de granja y cultivar alfalfa.
El camino hacia la mudanza demandó años de esfuerzo económico. Con la inversión constante de sus ingresos en materiales de construcción como hierro, cemento y ladrillos, lograron levantar la vivienda propia. El proyecto cotidiano también involucra a su hijo Lucas, quien desarrolló emprendimientos de cría de aves de corral y planea estudiar veterinaria en el futuro.
La historia del lugar estuvo marcada por la actividad frutícola de décadas pasadas centrada en la producción de peras y manzanas, la cual concluyó tras sucesivas temporadas desfavorables marcadas por el granizo y la escasez de recursos económicos. Ante este panorama, la familia diversificó las tareas hacia la cría menor y la quinta.
Actualmente, la subsistencia del predio requiere ingresos externos provenientes de sus sueldos formales para cubrir los costos de mantenimiento y alimentación animal. Con vistas al futuro, los propietarios proyectan incorporar nuevas plantaciones de frutales, viñedos y alternativas vinculadas al agroturismo.