Dejó la abogacía a los 42 años para hacer ocho voces en una exitosa serie de Netflix

La vida de Emily McGonagle dio un giro total tras convertirse en madre por segunda vez, dejando atrás su agotadora rutina como abogada en Colchester y los largos viajes hacia Londres. Mientras criaba a sus hijos Finn y Jack, de 11 y 9 años, y miraba programas infantiles como Peppa Pig, descubrió su pasión por el doblaje y decidió buscar una alternativa laboral más flexible que le permitiera pasar más tiempo en su hogar.
En una entrevista brindada a la BBC Essex a fines de octubre, la protagonista detalló sus inicios, cuando montó una cabina de grabación en su propia casa con la ayuda de su esposo Ciarán y comenzó a tomar clases de teatro y locución. Tras participar en videos corporativos, publicidades y un videojuego, logró sumarse a la animación Spike, la serie infantil número uno en el Reino Unido según las mediciones de la plataforma de streaming.
La producción animada, creada por la empresa Bored Panda, narra las vivencias de un pequeño dragón junto a sus hermanos Spike Sparkle y Baby Goo y su amigo Muddles. El proyecto creció de manera exponencial desde sus inicios en YouTube, superando los 125 millones de suscriptores y posicionándose entre los contenidos más reproducidos a nivel global durante su primera semana de lanzamiento.
Dentro de este éxito masivo, la exletrada cumple el rol de interpretar a ocho personajes diferentes, entre los que se destacan la madre del protagonista principal, una jirafa, un elefante y un perro policía. Para lograrlo, crea biografías detalladas para cada uno y modula sus tonos según la edad y la postura corporal requerida, según reveló en declaraciones a The Guardian.
La artista reconoció que jamás imaginó alcanzar semejante repercusión a sus 42 años y celebró el impacto que tuvo su decisión de apostar por un cambio radical. Mientras sus hijos continúan adaptándose a la fama global de su madre, ella aconseja aprovechar las oportunidades cuando se presentan en la vida.