Dejó su trabajo de 10 años en el INDEC para lanzar su marca de ropa y zapatos EUV

Camila Albarenga, una vecina de Parque Patricios de 32 años, tomó la drástica decisión de renunciar a su puesto como administrativa en el INDEC tras una década de labor ininterrumpida. Su objetivo principal fue dedicarse de lleno a su emprendimiento de indumentaria de talles grandes, llamado Echate un vistazo, y a su reciente línea de calzado bautizada como EUV.
Durante la pandemia de COVID-19, cumpliendo tareas de manera remota cargando encuestas, encontró el tiempo necesario para reflexionar sobre sus vivencias personales con la falta de opciones de indumentaria inclusiva en el mercado durante su juventud. Con un trabajo de hormiga a través de Instagram, comenzó a buscar proveedores especializados y a generar sus primeras ventas mientras mantenía su rutina laboral tradicional de ocho horas diarias.
La decisión generó un fuerte rechazo en su entorno más cercano, integrado por su madre, su padre y su hermano, además de sus amistades, quienes le advirtieron sobre la inestabilidad económica del país y el riesgo de perder una fuente de ingresos fija que en ese entonces le reportaba una ganancia inicial de apenas 200.000 pesos. Pese a las advertencias, en 2024 se dirigió directamente al área de Recursos Humanos para presentar su renuncia indeclinable.
Tras dar el salto al vacío, la creadora sumó a un diseñador y a un especialista en marketing confiando en las futuras ganancias del proyecto. Dos semanas después de su salida del organismo estatal, convenció a su hermano Lautaro para que dejara sus dos empleos y se sumara al equipo de trabajo para liderar la línea masculina, integrando posteriormente también a sus padres en las operaciones diarias.
El crecimiento de la marca se consolidó gracias a una atención personalizada y empática hacia cada cliente, un aspecto diferencial que la fundadora destaca como pilar fundamental debido a los sufrimientos que ella misma atravesó en el pasado al no conseguir prendas adecuadas para su talle.