Maleichuk contrastó el éxito de la escuela municipal de manejo con los operativos realizados recientemente por carreras ilegales de motocicletas

Maleichuk contrastó el éxito de la escuela municipal de manejo con los operativos realizados recientemente por carreras ilegales de motocicletas
La Dirección de Tránsito de Chivilcoy, bajo la dirección de Matías Maleichuk, ha consolidado la Escuela Municipal de Manejo como un pilar fundamental en la formación de conductores responsables y conscientes. El programa, que recientemente realizó una nueva entrega de licencias a conductores principiantes, ha superado ampliamente las expectativas, generando un impacto positivo que se extiende más allá de los límites del partido.
Matías Maleichuk recordó que la iniciativa de lanzar la Escuela Municipal de Manejo surgió hace aproximadamente cuatro años, en una conversación con el propio entrevistador. Desde entonces, el programa ha evolucionado significativamente, incorporando mejoras como la capacitación constante del personal instructor y la adquisición de un vehículo con doble comando, diseñado específicamente para las prácticas de manejo. Este compromiso con la calidad y la seguridad ha sido clave para el éxito y la buena reputación de la escuela.
La respuesta de la comunidad ha sido abrumadoramente positiva. Los vecinos que han participado en el programa, que consta de diez clases teóricas y diez prácticas, han expresado unánimemente palabras de agradecimiento y elogio. Este entusiasmo no se ha limitado a Chivilcoy; la Dirección de Tránsito ha recibido llamadas de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires e incluso de otras provincias argentinas, interesadas en replicar el modelo. Chivilcoy se enorgullece de haber sido el primer municipio en la provincia en impulsar una escuela de manejo de estas características, lo que demuestra su liderazgo en materia de seguridad vial.
Uno de los cambios más significativos introducidos por la gestión actual ha sido la modernización y profesionalización de los exámenes de conducir. Maleichuk rememoró cómo, en el pasado, las pruebas prácticas se realizaban en la Plaza 25 de Mayo, donde los aspirantes debían estacionar entre dos contenedores o vehículos, una práctica que conllevaba riesgos innecesarios. Hoy, los exámenes se llevan a cabo en el velódromo, un espacio cerrado y seguro donde se arma una pista de manejo especialmente diseñada para evaluar las habilidades de los conductores en un entorno controlado. Además, se ha implementado una división clara en los exámenes: ahora se rinde por separado para autos y motos, a diferencia de antes, cuando aprobar el examen de auto automáticamente habilitaba para conducir motocicletas. Esta especialización asegura que cada conductor posea las habilidades específicas para el tipo de vehículo que desea manejar.
La filosofía detrás de la Escuela Municipal de Manejo va más allá de la mera obtención de una licencia. El objetivo primordial es formar conductores conscientes, que comprendan la responsabilidad que implica salir a la vía pública y el peligro que puede generar una conducción imprudente. Los cursos no solo cubren las reglas de tránsito, sino que también abordan aspectos prácticos y de seguridad vitales, como el cambio de una rueda, el uso correcto de las luces y los guiños, y técnicas de frenado adaptadas a diferentes condiciones de la calzada, ya sea lluvia, piedra caliza, asfalto o calles de tierra. Este enfoque integral busca dotar a los conductores de las herramientas necesarias para anticipar y reaccionar ante diversas situaciones, promoviendo una cultura de manejo defensivo y respetuoso.
La Dirección de Tránsito ha implementado un sistema ágil y eficiente para acceder al programa. Los interesados pueden acercarse a las oficinas de lunes a viernes, de 7 a 13 horas, y los sábados, de 8 a 11 horas. El personal administrativo se encarga de registrar a los aspirantes en una lista, y las licencias se imprimen en el mismo día del examen, pudiendo ser retiradas al día siguiente a partir de las 7 de la mañana.
De la conducción responsable a las conductas imprudentes
Sin embargo, el trabajo de la Dirección de Tránsito también se enfrenta a desafíos significativos, especialmente en la lucha contra la conducción imprudente y las infracciones viales. Maleichuk contrastó el éxito de la escuela con los operativos realizados recientemente, como el del pasado viernes en el Acceso Perón, donde se secuestraron motocicletas por correr picadas. También se llevaron a cabo incautaciones en la calle Soler, en las cercanías de la Avenida 3 de Febrero, por la misma causa. Estos operativos, en los que el Director participa personalmente junto al personal de tránsito y la policía, buscan desarticular prácticas peligrosas que ponen en riesgo la vida de los conductores y de terceros.
Un problema recurrente es la participación de menores de edad en estas actividades ilegales. Maleichuk relató cómo, alertados por el Centro Multiagencia, observaron a jóvenes acostados en sus motos, corriendo picadas a altas velocidades y terminando peligrosamente sobre la Ruta 30. Lamentablemente, muchos de estos menores no tienen noción del peligro que conllevan sus acciones, tanto para ellos mismos como para peatones o ciclistas que utilizan estas vías para realizar actividad física. La situación se agrava cuando los padres de estos jóvenes se acercan a la Dirección de Tránsito para protestar y exigir la devolución de las motos, incluso cuando estas presentan modificaciones ilegales, como caños de escape libres, que están prohibidos por ordenanza y son compactados. Maleichuk enfatizó la importancia de que los padres asuman su responsabilidad y hablen con sus hijos sobre los riesgos de estas conductas.
El personal de la Dirección de Tránsito demuestra un compromiso inquebrantable en la ejecución de estas tareas. A menudo, “ponen el cuerpo” en situaciones de riesgo, sufriendo agresiones y lesiones mientras realizan los operativos en móviles y motocicletas, señaló el funcionario, e indicó que, a pesar de estas dificultades, el intendente ha instruido a la Dirección a continuar con los secuestros de motos que circulan de manera irregular o se encuentran en espacios públicos. Este esfuerzo constante ha permitido evitar numerosos siniestros viales, aunque, como bien señaló Maleichuk, “es difícil contar lo que no pasó”. La prevención de accidentes es un logro silencioso pero invaluable, que a menudo pasa desapercibido frente a la visibilidad de las tragedias.
En este contexto, Matías Maleichuk hizo un llamado a la paciencia y al compromiso de todos los vecinos. Instó a aquellos que se han anotado en los programas de la Dirección de Tránsito a que, ante cualquier duda, se acerquen nuevamente para informarse sobre el avance de su trámite. Subrayó la importancia de que, al salir a la vía pública, se haga con total conciencia y respeto por las normas de tránsito, reconociendo que la calle es un espacio compartido por todos: ciclistas, motociclistas, automovilistas y peatones.