Salvemos Vidas Chivilcoy: Cinco años de concientización y donación de médula ósea

Salvemos Vidas Chivilcoy: Cinco años de concientización y donación de médula ósea
La organización Salvemos Vidas Chivilcoy celebra cinco años de incansable labor en la ciudad, dedicados a la concientización y promoción de la donación de médula ósea y sangre. Marta Dalia, una de las integrantes y vocera del grupo, compartió en una entrevista los logros y desafíos de esta iniciativa que busca “Donar vida en vida”.
El trabajo de Salvemos Vidas Chivilcoy comenzó a fines de octubre de hace cinco años, inicialmente con la formación de redes sociales como Facebook e Instagram para difundir su mensaje. Desde entonces, la organización ha mantenido un ritmo de trabajo lento pero constante y sostenido, logrando instalar en la comunidad de Chivilcoy un tema del que, hasta hace poco, se tenía poco conocimiento: el trasplante de médula ósea y la donación voluntaria de sangre.
Dalia destacó una diferencia fundamental entre la donación de órganos y la de médula ósea. Mientras que la donación de órganos requiere que la persona haya fallecido, el trasplante de médula ósea se realiza en vida. “Es una transfusión de sangre, nada más, así como lo digo de simple, y salvamos una vida en vida”, explicó. Sin embargo, la dificultad radica en la compatibilidad, que es extremadamente baja, con probabilidades que van de 1 en 40.000 a 1 en 100.000. Esta baja probabilidad subraya la necesidad crítica de aumentar el número de donantes registrados en el INCUCAI, el organismo nacional encargado de la procuración y trasplante de órganos y tejidos.
La salud, según Dalia, es una responsabilidad comunitaria que requiere el aporte de todos. Comparó la situación con la vacunación para prevenir pandemias o la adopción de hábitos saludables. En el ámbito de los trasplantes, la falta de donantes imposibilita la realización de estos procedimientos vitales. Por ello, Salvemos Vidas Chivilcoy ha implementado un proyecto educativo, avalado por la inspección, que les permite ofrecer charlas en cualquier institución educativa. Han visitado escuelas secundarias y terciarias, donde la gente los recibe muy bien y se muestra sorprendida por la información, dado el desconocimiento previo sobre el tema.
Un hito significativo para la organización fue el registro de su primera donante efectiva de médula ósea, Micaela, quien se inscribió en una campaña en el hospital local en 2023 y donó hace un año para un paciente en Estados Unidos. Micaela acompaña a Salvemos Vidas Chivilcoy en sus charlas, compartiendo su testimonio y desmitificando el proceso. “No duele absolutamente nada. Uno sale de ahí y se va a tomar un café tranquilamente y con la felicidad de haberle salvado la vida a alguien”, relató Dalia, citando la experiencia de Micaela. Este testimonio es invaluable para disipar miedos y dudas sobre el procedimiento.
El proceso para convertirse en donante de médula ósea es sencillo: cualquier persona interesada puede acercarse al servicio de hemoterapia del hospital local, de lunes a viernes, entre las 8 y las 11 horas. Allí, además de donar sangre, se puede firmar un consentimiento para registrarse como donante de médula ósea. De la sangre donada, un pequeño tubo se envía al INCUCAI, donde se extrae el código de las células progenitoras hematopoyéticas (CPH), que no tiene relación con el ADN. Este código queda registrado en el banco de datos del INCUCAI. Cuando aparece un paciente compatible (se busca un 100% de compatibilidad), se contacta al donante. El INCUCAI se hace cargo de todos los estudios de salud necesarios, así como de los pasajes y la estadía. La donación de médula ósea es una extracción de sangre similar a una transfusión común, que dura aproximadamente tres horas, y el donante puede retomar sus actividades normales de inmediato.
La edad para inscribirse como donante de médula ósea es de 18 a 40 años, aunque el donante puede ser llamado hasta los 60 años. En Europa, el límite de edad para la inscripción es de 30 años, ya que se busca que los donantes sean más jóvenes para aumentar las posibilidades de éxito del trasplante. Es un compromiso a largo plazo, por lo que es crucial mantener actualizados los datos de contacto en el INCUCAI. En cuanto a la donación de sangre, se puede donar desde los 16 hasta los 65 años. Es fundamental que la persona goce de buena salud, sin haber tenido piercings o cirugías en el último año (debido a un período de ventana de un año para detectar posibles enfermedades). También se recomienda desayunar antes de donar. Los grupos sanguíneos O negativo son los más necesarios, ya que pueden donar a cualquier grupo.
Salvemos Vidas Chivilcoy, en colaboración con el servicio de hemoterapia del hospital, realiza campañas mensuales de donación de sangre y registro de médula ósea. Estas campañas son vitales para mantener un stock mínimo de sangre disponible para emergencias y operaciones. Dalia enfatizó que “la sangre tiene que esperar al paciente y no al revés”. La organización utiliza flyers y WhatsApp para convocar a la comunidad, y han logrado una participación importante. Este año, han decidido priorizar las necesidades del hospital local, aunque en el pasado han realizado cinco campañas para el Hospital Posadas, que, junto con el Garrahan, son centros de alta complejidad que reciben pacientes de todo el país y necesitan grandes cantidades de sangre.
La red de Salvemos Vidas Chivilcoy forma parte de una red argentina de 41 ONG y fundaciones dedicadas a la promoción de la donación de sangre y médula ósea en todo el país. Estas organizaciones se mantienen en contacto constante, compartiendo experiencias y actividades. Anualmente, en septiembre (Mes Mundial del Donante de Médula Ósea), se reúnen en distintas ciudades; este año, el encuentro será en Gualeguaychú. Estos encuentros son cruciales para fortalecer lazos y estrategias de concientización.
Mirando hacia el futuro, Salvemos Vidas Chivilcoy aspira a que más jóvenes se involucren en la causa, impulsando la movida a nivel de sus congéneres. Las integrantes de la organización, en su mayoría docentes jubiladas, buscan dejar un legado, asegurando la continuidad de esta noble labor. La educación en las escuelas es la puerta de entrada para generar conciencia y compromiso desde temprana edad. Es importante aclarar que la médula ósea no tiene relación con la columna vertebral; es el tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos grandes, como el fémur o el hueso de la cadera, y es allí donde se fabrica la sangre a través de las células progenitoras hematopoyéticas (CPH). En enfermedades como la leucemia, esta “fábrica” falla, haciendo indispensable un trasplante para reemplazar las células defectuosas por otras sanas. La labor de Salvemos Vidas Chivilcoy es un testimonio de cómo la comunidad organizada puede generar un impacto positivo y salvar vidas, promoviendo la solidaridad y la información en un área tan vital como la salud.