“La falta de actualización salarial arrastra a muchos docentes universitarios a percibir ingresos por debajo de la línea de la canasta básica”, sostiene De Marzi

“La falta de actualización salarial arrastra a muchos docentes universitarios a percibir ingresos por debajo de la línea de la canasta básica”, sostiene De Marzi
El docente e investigador Mauricio De Marzi visitó los estudios de Radio del Centro durante la emisión del programa “La Mañana del Centro”, donde brindó un pormenorizado análisis sobre la compleja situación que atraviesan las casas de altos estudios y el sistema científico nacional. En su exposición, remarcó la falta de recuperación salarial, la asfixia presupuestaria para el funcionamiento cotidiano y las dificultades crecientes para sostener proyectos de investigación en un contexto de desfinanciamiento generalizado.
Mauricio De Marzi advierte sobre una crisis estructural en la universidad pública y el sistema científico nacional, caracterizada por la pérdida del poder adquisitivo salarial y una asignación presupuestaria donde el 95 % se insume en sueldos, dejando apenas un 5 % para el funcionamiento básico e investigación. El especialista desmitifica los cálculos simplistas de costo por alumno, alerta sobre la fuga de talentos jóvenes atraídos por el sector privado y denuncia el impacto arancelario internacional sobre la nanotecnología local. Pese a destacar la transparencia en las auditorías y la excelencia académica de los investigadores, De Marzi lamenta la falta de políticas de Estado que garanticen la soberanía del conocimiento.
-¿Cuál es el diagnóstico general sobre la situación de la universidad pública?
-De Marzi explicó que se mantiene un panorama semejante al de hace casi tres años, sin recuperación del poder adquisitivo de los salarios y sin la reposición de fondos para la universidad que permitan llevar a cabo las funciones sustantivas de la universidad pública. En ese sentido, recordó que la institución universitaria no se limita únicamente a formar graduados en las aulas, sino que posee tres pilares irrenunciables: la docencia, la investigación y la extensión o vinculación con la comunidad. Advirtió que, en el contexto actual, estas dos últimas áreas se ven gravemente resentidas para priorizar el sostenimiento de las clases.
-¿Cómo se distribuyen los recursos económicos en las partidas presupuestarias?
-En cuanto a los recursos económicos, el investigador detalló que cerca del 95 % de las partidas presupuestarias se destina hoy al pago de sueldos, lo que deja apenas un 5 % para afrontar todos los demás compromisos operativos. Ese porcentaje marginal debe cubrir el pago de servicios básicos como luz, gas, telefonía y mantenimiento edilicio, además de financiar los proyectos científicos y de extensión. Afirmó que los subsidios que otorgan las universidades resultan insuficientes en términos de costos reales de laboratorio, dado que rondan entre 500 mil pesos y a lo sumo un millón por año, montos que ni siquiera alcanzan para adquirir un reactivo elemental, cuyo valor en el mercado se ubica entre 600 mil y 700 mil pesos.
-¿Qué opina sobre los cálculos del costo por alumno matriculado?
-Asimismo, De Marzi desestimó de forma tajante los cálculos que intentan cuantificar el costo de un estudiante o un graduado dividiendo de manera lineal el presupuesto total por la cantidad de alumnos matriculados. Calificó este tipo de análisis como una falacia estadística y un razonamiento tomado de los pelos, argumentando que desconoce por completo la estructura del escalafón docente y sus distintas dedicaciones. Explicó que gran parte del personal cuenta con dedicaciones exclusivas o semiexclusivas de hasta 40 horas semanales, donde la carga remunerada no se limita a dictar clases frente a los alumnos, sino que contempla tareas de investigación científica y actividades de extensión comunitaria.
-¿Qué sucede con las metas educativas nacionales y los salarios docentes?
-Respecto de las metas educativas nacionales, advirtió que el país se encuentra sumamente alejado del objetivo de destinar un 6 % del Producto Bruto Interno a la educación, al igual que de las metas trazadas hacia 2030 en ciencia y técnica. Indicó que, en lugar de aproximarse a esas metas estructurales, el financiamiento disminuye de manera progresiva. Señaló además que la falta de actualización salarial arrastra a muchos docentes universitarios a percibir ingresos por debajo de la línea de la canasta básica. Esta realidad los obliga a multiplicarse en otros empleos; pero mientras que ejercer la profesión en el ámbito privado enriquece la docencia, muchos deben abocarse a tareas no profesionales, como el comercio informal, lo que quiebra el círculo virtuoso de la especialización y deteriora la calidad académica.
-¿Existe financiamiento privado para la ciencia en Argentina?
-En el terreno de la ciencia, De Marzi aclaró que no existe un financiamiento privado significativo que reemplace la inversión estatal, calificándolo como porcentualmente despreciable. Detalló que en todo el mundo la investigación básica es financiada primordialmente por los estados, citando los ejemplos de Estados Unidos, Francia o Alemania. Ante la falta de recursos locales, los investigadores argentinos deben recurrir al financiamiento internacional mediante convenios o colaboraciones con pares del exterior, adaptándose a convocatorias competitivas donde se postulan decenas de proyectos para conseguir apenas uno o dos financiamientos.
-¿A qué obstáculos se enfrentan las áreas de vanguardia como la nanotecnología?
-En este ámbito, describió que áreas de vanguardia como la nanotecnología y la nanobiotecnología médica demandan una inversión considerable para sostener la competencia internacional. No obstante, puntualizó las enormes trabas existentes, como las tarifas que cobran las revistas científicas internacionales para publicar trabajos, cuyos aranceles oscilan entre 3.000 y 4.000 dólares por artículo. Explicó que los científicos argentinos deben enviar notas suplicando excepciones para publicar sin costo, compitiendo en desventaja frente a investigaciones extranjeras que disponen de presupuestos de 100.000 o 200.000 dólares anuales. Aun así, destacó que la calidad de los investigadores nacionales es reconocida en el exterior y mantiene niveles de excelencia.
-¿Cómo afecta el contexto a los becarios e investigadores en formación?
-La situación económica también impacta de manera crítica en los recursos humanos en formación. De Marzi precisó que un becario doctoral, tras completar una carrera de grado de seis años, percibe durante cinco años un estipendio cercano a 1.000.000 o 1.200.000 pesos mensuales, con aumentos que corren muy por detrás de la inflación. Esta depreciación empuja a graduados a abandonar el sistema científico nacional hacia empresas privadas que duplican esos ingresos en actividades no científicas.
-¿Qué expectativa tiene respecto a los reclamos y el rol del Estado?
-Consultado sobre la visibilidad de las marchas y reclamos, admitió que, si bien la sociedad tomó conciencia, no guarda mayores esperanzas de soluciones presupuestarias inmediatas fuera de las especulaciones de futuros años electorales. En esa línea, lamentó la falta de consensos y de políticas de Estado que garanticen la soberanía del conocimiento y la independencia nacional, al tiempo que cuestionó el tono de descalificación y agravios hacia la comunidad académica proveniente de las máximas autoridades políticas.
-¿Cuál es su postura frente a las auditorías y controles presupuestarios?
-Por último, De Marzi se refirió al debate en torno a los controles presupuestarios en las instituciones educativas. Aclaró que las universidades públicas cuentan con sistemas de auditoría interna y revisiones estipuladas por ley ante el Congreso de la Nación. Aseguró que las casas de estudio nunca se negaron a ser auditadas y que, si se considera necesario perfeccionar los métodos, deben discutirse técnicamente las mejoras. Subrayó que los investigadores afrontan controles burocráticos minuciosos, debiendo presentar múltiples presupuestos y comprobantes para erogaciones pequeñas de 15.000 o 50.000 pesos, debiendo en muchos casos poner dinero de sus propios bolsillos para sortear las demoras inflacionarias y no detener las líneas de investigación.
📺 Todas las notas completas en nuestro canal de YouTube 👉 youtube.com/radiodelcentro