El costo del freno agroindustrial: cuánto dejó de exportar la Argentina en treinta años

El comercio global de alimentos y materias primas ofreció enormes oportunidades comerciales durante las últimas tres décadas. Sin embargo, el desempeño exportador argentino quedó relegado frente al dinamismo que mostraron los socios del bloque regional, según revela un reciente análisis sobre el sector productivo.
El período estudiado abarca las tres décadas comprendidas entre 1995 y 2025, tomando como referencia 55 agrupamientos sectoriales divididos en agricultura, ganadería, pesca, forestoindustria y manufacturas. Mientras Brasil, Paraguay y Uruguay multiplicaron sus envíos al exterior de manera notable, la Argentina experimentó un avance considerablemente menor.
Para ponerlo en cifras, las ventas externas argentinas se multiplicaron por 3,4 en ese lapso, frente a 8,4 veces en Brasil, 7,5 en Paraguay y 6,8 en Uruguay. Esto provocó que la participación del país en el mercado mundial retrocediera del 1,81% al 1,65% al compás de las restricciones locales.
El tamaño de la oportunidad perdida queda en evidencia al ver las proyecciones. Durante 2025, el valor estimado de las ventas agroindustriales externas alcanzó los USD 50.480 millones, aunque si el país hubiese seguido el ritmo uruguayo se habrían alcanzado USD 99.172 millones, la cifra treparía a USD 110.071 millones bajo el modelo paraguayo, y ascendería a USD 122.575 millones al replicar el desempeño brasileño.
El informe señala que las causas de esta desaceleración radican en cuestiones estrictamente domésticas. La inestabilidad macroeconómica, el peso de los impuestos acumulados, los derechos de exportación y las constantes trabas cambiarias redujeron los márgenes de ganancia y desalentaron la formación de capital.
Superar este freno estructural requiere previsibilidad económica y políticas de incentivo a largo plazo. De este modo, el complejo productivo nacional podrá recuperar el terreno perdido y capitalizar la demanda global de alimentos en las próximas décadas.