El dilema de Milei: blindaje político de gobernadores y la espera de la reactivación económica

El Gobierno nacional consiguió superar una compleja semana legislativa en el Congreso gracias al apoyo estratégico de catorce gobernadores que permitieron frenar la caída del DNU 70. Con la mirada puesta en el calendario electoral, el presidente Javier Milei enfrenta el desafío de sincronizar este escudo político con una economía cuya bonanza aún se hace esperar.
Para alcanzar el objetivo, la administración central tejió alianzas circunstanciales que incluyeron a legisladores que responden a mandatarios provinciales como Osvaldo Jaldo, Maximiliano Pullaro, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua y Martín Llaryora. Este mapa de apoyos genera expectativas en el jefe de Gabinete, Diego Santilli, de cara al debate por la reforma electoral y la posible eliminación de las primarias.
Por el lado de la oposición, la lectura del resultado dejó sensaciones encontradas tras la frustrada sesión. Si bien consiguieron sumar voluntades y evidenciar una mayor polarización, sufrieron ausencias sensibles a último momento, como la de la santiagueña Estela Mary Neder, quien debió ausentarse por una intervención quirúrgica programada.
Otro de los movimientos que alteró el tablero fue la sorpresiva ausencia del representante fueguino Agustín Tita, quien responde al gobernador Gustavo Melella. Desde el espacio opositor también cuestionaron las presiones provinciales que derivaron en la baja a último momento de legisladores como María Inés Zigarán y Daniel Vancsik.
El reacomodamiento de fuerzas en el Parlamento expone la fragilidad de las mayorías y la necesidad constante de negociación por parte de la Casa Rosada. Mientras el oficialismo celebra haber ganado oxígeno político, la oposición asegura haber consolidado un bloque opositor más competitivo de cara a las próximas batallas legislativas.