El fenómeno de las abuelas influencers que triunfan en las redes sociales y facturan

Una nueva generación de adultas mayores encontró en el universo digital un espacio de enorme popularidad y sustento económico. Mujeres que superan las siete décadas de vida lideran comunidades masivas en plataformas como TikTok e Instagram, donde comparten su cotidianeidad y derriban los prejuicios vinculados al envejecimiento. Entre los casos más destacados se encuentra Lillian Droniak, quien con 96 años acumula 15 millones de seguidores en Estados Unidos y sufraga su hogar geriátrico en Connecticut gracias a las marcas.
Desde Cardiff, en el Reino Unido, Viv Truran de 82 años también construyó una sólida comunidad digital exhibiendo su vestuario y seleccionando cuidadosamente cada auspicio publicitario. Por su parte, la italiana Grace Geramita, conocida en la web como Nonna Gracie de 85 años, logró duplicar sus ingresos históricos elaborando platos tradicionales junto a sus nietos. Su caso se suma al de Barbara Costello, de 77 años y creadora de Brunch with Babs, quien comparte recetas y consejos domésticos generando una profunda empatía en su audiencia.
Especialistas del sector publicitario como Naomi Baker, perteneciente a la agencia We Are Social, explican que las firmas comerciales valoran profundamente la fidelidad de estas comunidades. Las creadoras veteranas aportan un grado de confianza inigualable y funcionan como figuras de contención afectiva para generaciones más jóvenes. Lejos de la inactividad que tradicionalmente se asociaba a la tercera edad, estas referentes demuestran que la creatividad y el éxito comercial son posibles en cualquier etapa de la vida.