El impacto de las elecciones en Estados Unidos reaviva las diferencias internas en el Gobierno

Las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde los demócratas recuperaron el control del Congreso, provocaron cruces de interpretaciones dentro de La Libertad Avanza respecto al escenario político que se avecina hacia las presidenciales de 2027. Desde la Casa Rosada aseguraron que el revés del mandatario republicano no afectará la relación bilateral ni la asistencia financiera de Washington.
Para garantizar el respaldo financiero, tres enviados de la secretaria general Karina Milei —el subsecretario Eduardo “Lule” Menem, el vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt y el subsecretario Ignacio María De la Riva— mantuvieron encuentros en territorio estadounidense con el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, y con el Departamento de Estado, conducido por Marco Rubio.
Sin embargo, el resultado electoral activó cortocircuitos en la mesa política oficialista. La senadora Patricia Brasil sostendrá que la derrota norteamericana evidencia un rechazo a las propuestas extremas y al costo de vida, poniendo como ejemplo el triunfo de la demócrata Gina Hinojosa en Texas. Desde su entorno consideran que estos factores deben servir de advertencia para la gestión local.
En la vereda opuesta, el círculo más cercano al presidente Javier Milei rechazó cualquier similitud automática entre ambos países. Voceros del oficialismo insistieron en que los acontecimientos internacionales no son extrapolables y que el único parámetro válido es cumplir con el mandato recibido por la ciudadanía.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió al escenario político durante un evento de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), donde cuestionó las expectativas de dirigentes que aspiran a la presidencia sin una estructura consolidada, en medio de los movimientos estratégicos de la senadora hacia las próximas elecciones.