El increíble caso de tres hermanos abandonados en bolsas verdes que se reencontraron de adultos

Tres personas que habían sido dejadas en la vía pública durante su primera infancia lograron encontrarse en la adultez y comprobaron que comparten los mismos padres. Las historias individuales comenzaron cuando cada uno intentó reconstruir su pasado mediante registros oficiales y consultas en archivos públicos.
David McBride creció sabiendo sobre su adopción en Belfast, Irlanda del Norte, tras ser hallado dentro de un vehículo. Décadas más tarde, un examen genético le permitió dar con Helen Ward, quien había corrido una suerte similar al ser encontrada en 1969 dentro de una cabina telefónica.
El rastro familiar continuó expandiéndose cuando una investigación periodística y la difusión televisiva permitieron incorporar a John Dowling al grupo. Los análisis confirmaron que los tres compartían el mismo lazo biológico a pesar de haber nacido con varios años de diferencia.
La reconstrucción posterior reveló que sus progenitores mantuvieron un vínculo clandestino durante décadas en Dublín, condicionado por las diferencias religiosas y sociales de la época. Aunque ambos padres ya habían fallecido, los hermanos lograron unir las piezas de su historia familiar.
El caso generó repercusión global debido a las similitudes en las circunstancias de los hallazgos y al impacto de las pruebas de ADN para resolver misterios de identidad que llevaban décadas sin respuestas institucionales.