“Es mayor la posibilidad de ocurrencia de valores térmicos entre normales a más cálidos para esta primavera y verano en particular sobre el centro y este del país”
- 20 oct 2025
- 5 Min. de lectura
Luego de un invierno húmedo con eventos de lluvias de corta duración que generaron anegamientos y excesos en diferentes áreas de la región agrícola, se espera una campaña con variabilidad en la disponibilidad de agua. Especialistas del INTA Castelar anticipan los pronósticos para la primavera y verano para definir las decisiones y estrategias agronómicas de cara a la campaña gruesa 2025/26.
02 de octubre de 2025
El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) se encuentra en su fase neutral desde el otoño, pero las perspectivas realizadas en este mes de septiembre refuerzan la posible presencia de un breve periodo con condiciones de la Niña durante la primavera. Luego de un invierno húmedo con eventos de lluvias de corta duración que generaron anegamientos y excesos en diferentes áreas de la región agrícola, se espera una campaña con variabilidad en la disponibilidad de agua.
Perspectivas trimestrales
Para el trimestre que estamos transitando septiembre-octubre-noviembre, en la zona sur y este de la Región Pampeana y el Litoral se prevén con mayor probabilidad, del 40%, una oferta de lluvias normal para época, según la información desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
De acuerdo con Natalia Gattinoni, especialista del Instituto de Clima y Agua, “en términos estadísticos, por ejemplo, en áreas de Junín, Provincia de Buenos Aires, el rango normal de lluvias se encuentra entre los 220 y 320 mm y hacia áreas de Coronel Suárez entre 170 y 250 mm”.
Por otro lado, desde el punto de vista agronómico “resulta clave cómo será la distribución de lluvias en el trimestre; y aquí será necesario la consulta de los pronósticos a corto plazo ya que esta perspectiva no brinda ninguna información sobre esa distribución”, subrayó Gattinoni a Radio del Centro.
En cuanto a temperaturas, Gattinoni indicó: “Es mayor la posibilidad de ocurrencia de valores térmicos entre normales a más cálidos para esta primavera y verano en particular sobre el centro y este del país”.
Las producciones hacia el noroeste de nuestro país podrían verse favorecidas con la posibilidad de presentarse una primavera con lluvias entre normales a superiores. Igualmente destacamos en este tipo de contexto climático los patrones de lluvias pronósticos presentan mayor variabilidad espacial.
Con la información disponible a la fecha, los expertos del INTA indicaron que, “para el verano e inicios del otoño, se ve favorecido el regreso a la neutralidad del fenómeno ENSO y del DOI y por lo tanto esto se ve reflejado en chances de lluvias normales e incluso con cierta probabilidad a superiores, para la época en el centro y este del país”.
-¿Sorprendió la cantidad de milímetros caídos o se esperaban?...
-La sorpresa puede ser con respecto a los eventos extremos que se dieron en corto plazo de tiempo con la caída de abundante agua acompañada por fuertes ráfagas de viento pero no en el contexto general debido a que las perspectivas climáticas para el invierno en gran parte del Centro Norte de la provincia de Buenos Aires, la estación tenía chances de ser normal a más lluvioso; no sabíamos cuanto más lluvioso pero sí que íbamos a transitar un trimestre de junio, julio y agosto con precipitaciones y después se fueron presentando eventos importantes que sorprenden cuando se dan en invierno. Las chances hacia condiciones más lluviosas estaban previstas aunque agosto terminó con valores récord de lluvias en corto plazo de tiempo y si no llegó a la cima está sin dudas en el podio agosto de 2025 como uno de los que más precipitó en la historia que tuvo su impacto en la cantidad de agua que tienen los suelos.
No obstante, en septiembre continuó lloviendo y aunque no hayan sido grandes las precipitaciones al encontrarse con un suelo anegado, totalmente saturado, el impacto es mucho mayor y también se presenta la problemática vinculada a como esa agua después se escapa del sistema dependiendo mucho del suelo y la pendiente sin poder exigir demasiado a la atmósfera en cuanto a evaporación porque estamos en períodos templados hasta que entremos al verano.
-¿Las perspectivas climáticas para los próximos meses?
-En septiembre, octubre y noviembre, las previsiones de lluvias son normales para la época y un contexto de temperaturas más cálidas donde sí tuvimos heladas con entrada de aire frío aunque también momentos más templados, la variabilidad se fue juntando mes a mes, semana a semana dentro de un contexto que estaba previsto en relación a transitar en condiciones entre normales a algo más lluviosas.
La última información que tenemos disponible se generó a fines de septiembre donde continúa prevaleciendo la condición de normalidad como la mayor chance con un trimestre que presenta temperaturas entre normales a más cálidas. Estamos ingresando al período que histórica y climáticamente tiene mayores precipitaciones, de acuerdo a la información surgida la semana anterior con los modelos internacionales es transitar la última parte del año (los meses de noviembre, diciembre y enero) con condiciones preferentemente establecidas con el fenómeno ‘La Niña’ tal como ocurrió el año anterior para la misma época que hacíamos la misma referencia teniendo en cuenta que los modelos nos lo van marcando de la misma manera que la atmósfera y océanos con un patrón de ‘Niña’.
En cuanto a lo que se puede esperar en materia de lluvia para áreas de Buenos Aires está la posibilidad de tener un distanciamiento entre los eventos de lluvias con precipitaciones menores a los normales y saldríamos de ese período de lluvias que nos estuvieron acompañando cada una semana en el último mes para ingresar a otro donde probablemente puedan estar más separados los eventos.
-¿Importante afrontar un verano con los perfiles cargados?
-Pese a los anegamientos, no deja de ser importante que se pueda transitar la última parte de este año como asimismo iniciar los 2026 durante los meses verano con agua disponible en otoño e invierno amén de las complicaciones que las abundantes precipitaciones generaron teniendo en cuenta que los modelos internacionales van avisando acerca de las chances de transitar meses de noviembre, diciembre y enero con temperaturas de normales a más cálidas, un patrón que se repetiría con respecto a los últimos verano y probablemente tampoco no sea la excepción debido a que se mantiene la tendencia con una estación del año que siempre exige una mayor demanda de la atmósfera.
Consideramos que será clave monitorear la actualización climática durante estos meses, pudiendo ajustar o modificar ciertas estrategias agronómicas de acuerdo con el contexto edafoclimático de la región.
-¿Está la posibilidad de volver a una Neutralidad?...
-La última información disponible para febrero, marzo y abril, ‘La Niña’ iría disipándose para volver a condiciones neutrales para el final del verano e inicio del otoño del próximo año. La neutralidad hace que está la variabilidad presente que nos dejó un mes de septiembre con lluvias los fines de semana o el invierno con lluvias, haciendo que sea un poco menos predecible lo que pueda pasar y hay que estar mirando que otros actores están jugando.
Asimismo, uno de los factores importantes a tener en cuenta es como venimos, amén de ‘La Niña’ y el corto plazo, en cuanto a las tendencias climáticas que se van observando en algunos puntos con distintos ciclos a punto tal que se configuraron patrones para dejar más lluvias en Buenos Aires en relación a otras provincias del país.






Comentarios