“Es una alegría ser distinguido por una entidad de la que fui fundador y por una novela que postuló la editorial”, remarcó Oche Califa
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El escritor chivilcoyano, Oche Califa recibió el premio Destacados de ALIJA por su novela “Yo, el supuesto”. El acto de entrega se realizó ese miércoles 6 de mayo en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La obra fue seleccionada en la categoría de Novela Juvenil por la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina.
El escritor oriundo de nuestra ciudad con destacada trayectoria en la literatura, Oche Califa recibió una distinción en el Predio Ferial de Palermo por su obra “Yo, el supuesto”. El reconocimiento, otorgado por ALIJA, tuvo lugar en la Sala Hernández durante el desarrollo de la Feria Internacional del Libro que se desarrolla en La Sociedad Rural.
La novela aborda la construcción de la identidad de un niño que crece conviviendo con diferentes familiares. A través del relato, el protagonista, ya en su etapa adulta, indaga en los secretos y las historias de sus parientes para determinar si su propia personalidad es una construcción genuina o un conjunto de fragmentos heredados de su entorno.
En relación al reconocimiento que le fue otorgado, el escritor manifestó que se realizó en la Feria el acto de entrega de los Destacados de Alija 2025, “en el que mi novela Yo, el supuesto ganó en la categoría Novela Juvenil. Muchas gracias a Alija, al jurado y a la editorial AZ que la postuló. Fue una oportunidad, también, para encontrar amigos y amigas que no veo con frecuencia”.
Entrevistado por Radio del Centro manifestó que se trata de la tercera novela que escribe y nos relató todo su proceso hasta llegar a una publicación antes de lo previsto que incluso ya derivó en una postulación y distinción aunque ahora espera por algo mucho más trascendente, incluso que la llegada a las librerías, en relación a su ingreso al ámbito estudiantil.
En tal sentido, puntualizó: “La categoría es novela juvenil año 2025 publicada en octubre del año anterior, es bastante reciente realizando la campaña de verano y ahora comienza lo más importante para esta clase de libros que es el recorrido en el mundo escolar, el circuito principal en relación al género incluso más que las librerías, así que recién está empezando a moverse”.
UNA DISTINCIÓN PARTICULAR
Todos los años hace una entrega por categoría de distintos libros y ediciones de libros tanto infantiles como juveniles obteniendo mi novela el premio destacado.
Es una alegría la distinción más teniendo en cuenta que hace unos años fui uno de los primeros en llegar a la convocatoria para constituir la entidad a principios de los años 1980 y ahora recibir un premio otorgado por ella. Realmente una sorpresa porque las postulaciones están a cargo de las editoriales y no sabía que habían escogido mi novela pero una noche de la semana anterior recibo un mail con la información.
No obstante, cuando escribo no pienso si es una novela juvenil ni tampoco para que sea nominada a un premio, menos a esta altura de mi vida donde el ego se encuentra abandonado en algún rincón de mi casa debido a que lo mejor siempre es desprenderse del mismo, de todas maneras es una alegría recibir una distinción y más por una entidad de la que fui fundador con el valor agregado que no fui quien la postuló.
UNA PUBLICACIÓN MÁS RÁPIDO DE LO PREVISTO
Habitualmente la publicación de un libro no es un hecho rápido y con mucha suerte lo encuentra publicado dos años después a excepción de algunos periodísticos que pueden editarse más rápidamente. En las obras literarias, las rutinas son más lentas aunque me ocurrió algo que no es frecuente con este último libro porque en la Feria del Libro anterior me encuentro con el director de la editorial AZ, muy importante principalmente en el campo escolar, teniéndola ya prácticamente terminada y le comenté el hecho de tener una novela juvenil. A partir del interés que demostró le propuse enviarle la novela pero si realmente iba a leerla a la brevedad porque no tenía ganas de estar dos años esperando una devolución del material y así ocurrió, tanto le agradó que quiso editarla el mismo año.
DE CUENTO A NOVELA
Tenía el propósito de armar un volumen de cuentos para el lector joven teniendo ‘Yo, el supuesto’ y dos más que pudieran estar relacionados aunque después se convirtió en el anteúltimo capítulo de ésta novela pero cuando comienzo a inscribir inmediatamente me surge el pensamiento que en lugar de ser una serie de cuentos de un mundo común pueda tener la estructura de una novela, se me disparó bastante rápido pese a no ser un novelista.
En mi caso, escribo casi todo el tiempo y la actual novela se suma a la cantidad de libros preexistentes a los muchos que tengo publicados durante tantos años aunque no soy precisamente un novelista y de hecho, la que acabo de escribir es la tercera aunque solamente dos fueron publicadas. Llego a escribirla como suele ocurrir en la mayoría de ocasiones con respecto a que aparece una historia que en su origen tenía la forma de un cuento aunque en algún momento me di cuenta que podía ir abriéndose hacia una novela que son como árboles por sus ramificaciones.
LA CATEGORÍA JUVENIL
La literatura como tal es la misma siempre pero no desde ahora y lo que puede llegar a cambiar es la industria del libro o de la comunicación en torno a la lectura. Existe un direccionamiento de la industria del libro desde hace pocas décadas hacia un lector adolescente aunque en mi infancia o juventud leía la novela de Julio Verne, pero no se hacía un especial énfasis en el segmento de mercado cuyo incremento aumentó muchísimo y se fue parcelando para direccionar con mayor acierto su producción en relación a la novela femenina, para adolescentes, el libro político, religioso, entre otros. Las empresas editoriales son quienes resuelven el género y en todo caso, uno puede encajar o no con respecto a la escritura en alguno de esos segmentos.
En este caso, se trata de una novela juvenil determinado por la editorial y el premio recibido, teniendo además una presentación del objeto libro direccionado hacia ese lado; sin embargo, dos grandes novelas del Siglo XX argentino eran juveniles aunque nunca se las calificó de esa manera como el Don Segundo Sombra sin recibir tal denominación porque parecería que fuera una falta de respeto pero efectivamente lo es y la otra gran novela que también es juvenil, publicándose en la misma época, es ‘El juguete rabioso’ de Roberto Arn pero nunca se la publicó presentándola de esa manera. Considero que no recibieron la denominación de juvenil porque en la cultura hispano americana se la toma como una subcategoría, un problema que no tienen los ingleses y norteamericanos en relación a entender los estadounidenses una obra cumbre de su propia literatura a Huckleberry Finn y a Tomm Sawyer que no son novelas infanto juveniles cuyo estudio académica de la literatura del mencionado país la ponen bien en alto como dos obras que se escribieron en el Siglo XIX, de la misma manera que hacen los ingleses con Alicia en el País de las Maravillas que también se puede leer como una novela para niños y la tienen como una gran obra. En nuestro caso, parece que decirle juvenil es colocarla por debajo de otras consideradas para adultos y es un problema que tiene el estudio académico de la literatura respondiendo de tal forma, la industria del libro.






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