Estados Unidos endurece su advertencia y recuerda que deportará a los migrantes ilegales

La representación diplomática de Estados Unidos en Tegucigalpa intensificó sus advertencias para desalentar los viajes clandestinos hacia su territorio, y pidió a la ciudadanía no poner en riesgo su integridad física ni la de sus seres queridos al intentar sortear los controles fronterizos del sur. La agregada de prensa Johanna Sánchez remarcó que las travesías al margen de la ley terminan invariablemente en arrestos y expulsiones inmediatas, al tiempo que instó a ignorar las ofertas de quienes prometen facilitar la llegada a suelo norteamericano a cambio de dinero.
Desde Washington recalcaron que las fronteras se mantienen cerradas para quienes infringen las normativas vigentes, y pusieron especial énfasis en el accionar de las organizaciones criminales que operan en la clandestinidad para lucrar con la necesidad de los ciudadanos. Según detallaron, estas estructuras operan mediante engaños que no brindan ninguna seguridad legal ni permiten establecerse de manera formal en el extranjero.
Este pronunciamiento oficial coincide con los registros oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Migración de Honduras, los cuales detallan la magnitud del flujo de personas durante el corriente año. De acuerdo con el balance correspondiente al período comprendido entre el 1 de enero y el 15 de octubre, un total de 37.968 connacionales fueron deportados de regreso al país.
La estadística oficial refleja un promedio diario de 132 ciudadanos retornados desde el exterior, principalmente provisorios de Estados Unidos, México y Guatemala. La mayor parte de los arribos se concretó a través de conexiones aéreas, mientras que el resto lo hizo mediante pasos fronterizos terrestres, lo que plantea severos desafíos de reintegración socioeconómica para las autoridades locales.