Pablo Ginestet de Carbap: "Los municipios recaudan y no gastan en caminos rurales"

Pablo Ginestet de Carbap: "Los municipios recaudan y no gastan en caminos rurales"
Pablo Ginestet, secretario de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), expuso un panorama crítico sobre la situación de los caminos rurales en la provincia de Buenos Aires, destacando la falta de inversión municipal y la creciente preocupación de los productores. Sus declaraciones se dieron en el marco de un encuentro en Chivilcoy, donde se abordaron las principales problemáticas que afectan al campo, desde la infraestructura vial hasta la seguridad y las políticas legislativas.
Ginestet señaló que la realidad de los caminos rurales es "muy similar" en la mayoría de los distritos bonaerenses. El principal problema radica en la "tasa vial" que cobran los intendentes. Aunque la tasa recauda específicamente para el mantenimiento de la red caminera, una parte significativa de esos fondos no se destina a tal fin. "No me importa tanto el valor de la tasa si tengo un buen servicio", afirmó Ginestet, resumiendo el sentir de muchos productores que, ante la ausencia de mejoras, perciben cualquier monto como excesivo. La disparidad en el valor de la tasa entre municipios agrava la situación, pero el denominador común es la ineficacia en la asignación de los recursos.
La problemática de los caminos se ve acentuada por factores climáticos. El año pasado, las inundaciones ya causaron estragos, y los pronósticos para este año, que anticipan un evento "El Niño" con "muchas lluvias excedentes", generan una "preocupación" adicional. Si la infraestructura actual ya es deficiente, un aumento en las precipitaciones "va a agravar muchísimo" la situación, dificultando aún más el tránsito y la producción. Esto no solo impacta en la capacidad de "sacar la producción" de los campos, sino también en el "día a día" de las familias rurales, afectando la posibilidad de llevar a los hijos a la escuela o de que los maestros lleguen a sus puestos de trabajo. "No es solo el tema productivo, es un tema social muy importante", enfatizó el secretario de Carbap.
La infraestructura vial de Argentina, y en particular la de la provincia de Buenos Aires, arrastra una "deuda muy grande"
Ginestet detalló que entre el 80% y el 85% de los caminos rurales son de tierra. Estos caminos, diseñados hace "cien años o más" para el paso de "carretas", son los mismos que hoy deben soportar el peso y el volumen de la maquinaria agrícola moderna. La falta de adaptación a los avances tecnológicos y el desgaste acumulado han generado un "cuello de botella muy grande", con rutas como la 5, que atraviesa Chivilcoy, que "ya debería ser autopista hace años". La ausencia de inversión en infraestructura durante "décadas" no solo encarece la producción y el transporte, sino que también implica un "riesgo para la vida" constante para quienes los transitan.
Ante esta situación, la respuesta de los gobiernos municipales y provinciales ha sido, en gran medida, insuficiente. Si bien los municipios "escuchan muchas veces" y se "reúnen con los productores", las "soluciones no aparecen". La provincia, por su parte, cuenta con un "propio plan de caminos consolidados", pero su avance es "apenas un par de kilómetros al año", una cifra insignificante frente a la vasta red vial que requiere atención. Ginestet fue contundente al afirmar que el sistema actual, donde los productores pagan una tasa y los intendentes se hacen cargo, "está claro que no funciona y tenemos que cambiar este sistema".
Como alternativa, el secretario de Carbap destacó el modelo de los "consorcios o cooperativas viales", donde los propios productores administran los fondos y la ejecución de las obras. Estos modelos han demostrado ser "más eficientes" y logran "mejores precios" en la adquisición de insumos y maquinaria. En estos casos, se acuerda que un porcentaje (por ejemplo, el 30%) de lo recaudado queda para el municipio, y el 70% restante va directamente al consorcio para el mantenimiento de los caminos. Los ejemplos de éxito, aunque escasos, demuestran que este sistema funciona y genera satisfacción entre los productores, quienes ven que su dinero se traduce en servicios concretos. La "tasa que pagan los productores tiene que ir afectada a caminos", pero a menudo "se termina gastando en otras áreas municipales", denunció Ginestet.
La frustración de los productores ha llevado a la "judicialización" de muchos reclamos Ginestet mencionó el caso de un productor de Carlos Casares que, tras demostrar la falta de servicio, logró que la justicia obligara al municipio a devolverle parte de la tasa cobrada, sentando un "precedente" importante. Otros productores están solicitando información sobre cómo se gastan los fondos de la tasa vial. Aunque la justicia argentina es "muy, muy lenta", estos fallos representan un cambio, ya que los jueces "empiezan a darle la razón a los productores". Sin embargo, el objetivo no es litigar, sino encontrar soluciones inmediatas: "el productor no quiere andar haciendo juicios ni nada de eso, quiere buscar una solución porque el problema lo tiene hoy".
Otro frente de preocupación es la seguridad rural
Ginestet indicó que la situación "cambia mucho" según la zona, siendo más compleja y con "mayores delitos" en las áreas cercanas a los centros urbanos. El "abigeato" (robo de ganado) y las "entraderas" a campos son problemas crecientes. Carbap está trabajando con la provincia y las patrullas rurales, pero se enfrentan a la "falta de fondos, de personal, de móviles y de combustible" para atender la vasta extensión del territorio. Las estadísticas de delito rural "han ido en aumento" en los últimos años, lo que genera una gran inquietud.
Finalmente, Ginestet criticó la inacción legislativa a nivel provincial
La agenda de Carbap es "muy amplia", abarcando temas nacionales como los "derechos de exportación" y las "transformaciones en Senasa" (como las campañas de vacunación antiaftosa), que generan "muchísimas dudas". A nivel provincial, el trabajo legislativo ha sido "muy patético", con "muy poquitas sesiones" este año y el anterior, que fue electoral. El secretario lamentó que la legislatura discuta "más cosas que le interesan a la política que realmente cosas que le importan a los ciudadanos de a pie". Además, los productores se ven obligados a conocer "más de leyes que del trabajo específico que está haciendo" debido a la proliferación de ordenanzas municipales (como las periurbanas para aplicaciones fitosanitarias), lo que subraya la necesidad de una "única ley en toda la provincia" para unificar criterios y simplificar la actividad agropecuaria.
La situación actual del campo bonaerense, según Carbap, demanda una urgente reevaluación de las políticas públicas, una mayor transparencia en el uso de los fondos y una acción coordinada entre los distintos niveles de gobierno para garantizar la transitabilidad, la seguridad y la productividad en el sector rural. La voz de los productores, a través de sus entidades, clama por soluciones concretas que permitan el desarrollo sostenible de una actividad fundamental para la economía del país.