Frutas no tradicionales impulsan las economías regionales según Mariano Winograd

Las transformaciones en los hábitos alimentarios de la población están generando una reconfiguración profunda en las oportunidades para los productores y las economías regionales de la Argentina. En este escenario, la diversificación hacia cultivos no tradicionales se posiciona como una estrategia clave para el desarrollo del sector frutihortícola nacional.
El ingeniero agrónomo Mariano Winograd, especialista en frutihorticultura, analizó la creciente demanda de frutas y hortalizas que experimenta el país. Durante su análisis, puso el foco en productos con un marcado potencial comercial tanto en el mercado interno como en el ámbito externo, impulsados por una nueva pirámide nutricional y nuevas tendencias de consumo.
Dentro de este listado de cultivos con alta demanda se destacan la palta, el pistacho, el pecán, las bananas, la pitaya, el kiwi, los frutos rojos y el aceite de oliva. Estos rubros concentran las inversiones de aquellos productores que apuestan a innovar en sus campos para responder a las exigencias de un consumidor cada vez más atento a la calidad y origen de los alimentos.
Asimismo, el especialista advirtió que tanto los factores culturales como las variaciones climáticas juegan un papel determinante en la evolución del sector. Estas variables obligan a los productores a adaptar sus sistemas de manejo y a incorporar tecnología para sostener la rentabilidad y la competitividad a largo plazo.
El fenómeno de los denominados nuevos alimentos marca el pulso de la agricultura intensiva y redefine el perfil productivo de diversas regiones del país, abriendo interrogantes sobre cómo continuará la inversión en la cadena frutihortícola en los próximos años.