Histórico giro de Costa Rica en la ONU: votó en contra de levantar el embargo a Cuba

En una modificación drástica de su diplomacia exterior, Costa Rica rechazó este miércoles 28 de octubre de 2026 una resolución de la Asamblea General de la ONU que exigía eliminar el embargo estadounidense contra Cuba. Es la primera ocasión en más de tres décadas que la administración costarricense se opone a esta iniciativa, alejándose del respaldo que mantuvo ininterrumpidamente desde 1993.
Durante la votación en el organismo internacional, la propuesta logró salir adelante al cosechar 130 sufragios positivos, frente a los 17 rechazos y 25 abstenciones registrados. Entre los gobiernos que se sumaron al voto negativo junto a Estados Unidos e Israel figuraron Argentina, Colombia, Paraguay y la propia Costa Rica, marcando una caída en el respaldo global a la moción en comparación con 2025 y 2024.
Este cambio de postura profundiza las tensiones bilaterales recientes, luego de que el gobierno de Rodrigo Chaves dispusiera en marzo de este año la clausura de su legación diplomática en La Habana y exigiera la salida de los funcionarios cubanos acreditados en San José. Además, el pasado 15 de octubre asumió como ministra de Relaciones Exteriores y Culto Ana Elena Pinto Lizano, sucediendo a Manuel Tovar Rivera, quien meses antes ya había anticipado una posible revisión en la conducta de voto del país.
Durante el debate en Nueva York, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla argumentó que las restricciones norteamericanas perjudican severamente el abastecimiento interno de alimentos, medicinas y energía. En contrapartida, el delegado estadounidense Mike Waltz desestimó los cuestionamientos y aseguró que la isla comercializa con diversas naciones del mundo.
Pese a la aprobación de la medida en el plenario de las Naciones Unidas, el texto carece de carácter vinculante, por lo que Washington no tiene la obligación legal de modificar sus normativas. Sin embargo, el resultado global evidenció una merma de 35 apoyos favorables respecto al periodo anterior, consolidando el nuevo posicionamiento estratégico costarricense en el escenario geopolítico.