Impacto de las heladas en trigo y panorama de la siembra de maíz en Chivilcoy

Impacto de las heladas en trigo y panorama de la siembra de maíz en Chivilcoy
La jefa de la Agencia de Extensión Rural del INTA Chivilcoy, ingeniera Romina de San Celedonio, brindó un minucioso panorama sobre la situación productiva en el partido y la zona, con especial atención a las severas consecuencias provocadas por las heladas tardías en los cultivos de invierno y las condiciones en las que se desarrolla la siembra de la campaña gruesa. Durante una entrevista radial, la especialista repasó los relevamientos a campo realizados por el organismo técnico y anticipó las actividades institucionales programadas para las próximas semanas.
En relación con el ciclo del trigo, De San Celedonio explicó que la campaña comenzó con incertidumbre ligada a la evolución del fenómeno de El Niño, aunque inicialmente contó con una adecuada recarga de humedad en el perfil del suelo. Si bien con posterioridad se atravesó un período con indicios de escasez hídrica, las precipitaciones recientes volvieron a recomponer las reservas. Sin embargo, el principal inconveniente agronómico sobrevino con la ocurrencia de heladas tardías durante septiembre, las cuales impactaron de manera dispar según el estado fenológico de los lotes.
Al respecto, la titular de la agencia local puntualizó que la fecha media de última helada para la zona de Chivilcoy se ubica tradicionalmente entre el 22 y el 24 de septiembre, por lo que su aparición se encontraba dentro de las probabilidades climáticas históricas, estimadas en una ocurrencia cada cinco años. No obstante, remarcó que el episodio cobró una magnitud inusual por su intensidad y permanencia térmica. En particular, durante la jornada del 14 de septiembre se constató un registro de 3,5 grados bajo cero, con marcas negativas continuas a lo largo de nueve horas, desde la medianoche hasta las 9 de la mañana. Dicha combinación afectó tanto al cereal como a otros cultivos invernales, entre ellos la camelina.
Un factor determinante que agravó el perjuicio fue el comportamiento térmico durante los meses precedentes...Según expuso la ingeniera, tanto junio como julio registraron valores por encima de los patrones habituales: el primero se ubicó 1 grado por encima del promedio, mientras que en julio la anomalía positiva alcanzó casi 2 grados, con picos que llegaron a los 25 grados. Estas marcas templadas provocaron una aceleración en el ciclo biológico de las variedades implantadas en fechas tempranas, haciendo que el evento polar sorprendiera a los trigos en pleno estado de encañazón, incluso con tres nudos, cuando la tolerancia natural a las bajas temperaturas disminuye notoriamente respecto a las etapas vegetativas iniciales.
A partir de evaluaciones técnicas en el territorio, como la realizada en un lote del productor Juan Manuel Iglesias donde coexistían dos variedades sembradas en fechas distintas, se comprobó el daño morfológico. De San Celedonio detalló que, más allá del daño foliar o de coloraciones amarillentas derivadas de posteriores bacteriosis, la revisión interna evidenció problemas severos en los tallos. En muchos casos, las diminutas espigas de dos a tres milímetros se encontraban podridas en el interior, mientras que en otros ejemplares la base de los tallos presentaba signos de deshidratación, lo cual impedirá el transporte de reservas y el adecuado llenado de los granos.
Frente a la merma productiva, la profesional indicó que las decisiones de manejo resultan complejas y dependen de la proporción de macollos dañados. En cuadros con afectación masiva se evaluó la resiembra, dado que los rebrotes retrasados generarán espigas desparejas que complicarán la cosecha. Por el contrario, donde el daño quedó circunscripto a las hojas y el cereal se hallaba en fases tempranas, persiste capacidad de recuperación. Asimismo, advirtió sobre un aspecto financiero adverso: las coberturas de seguros agrícolas contra heladas suelen tener vigencia a partir del primero de octubre, dejando al descubierto siniestros acontecidos a mediados de septiembre.
En lo concerniente a los cultivos de verano, De San Celedonio analizó la siembra de maíz...Las labores arrancaron de forma temprana a principios de septiembre, pero el posterior enfriamiento del suelo y lluvias intensas ocasionaron el planchado de los terrenos, demorando la emergencia y afectando la uniformidad de los nacimientos. La especialista recordó que la ventana para las siembras de maíz temprano culmina hacia el 10 o 15 de octubre para evitar que el período crítico coincida con el déficit hídrico de enero, retomándose la actividad para los maíces tardíos entre fines de noviembre y principios de diciembre.
Respecto a las proyecciones estivales, se evaluó que el potencial productivo se mantiene favorable gracias al agua acumulada en el perfil, siempre que no medien excesos hídricos. Se recordó que la campaña maicera previa arrojó rindes destacados en la zona, con promedios cercanos a los 14.000 kilos por hectárea en ensayos locales y cosechas de hasta 10.000 kilos en planteos tardíos. Para el ciclo actual, las estimaciones preliminares proyectan un incremento aproximado del 5% en la superficie de soja y una leve merma cercana al 3% en maíz, mientras que el girasol disminuiría a nivel distrital pese a expandirse en otras zonas.
JORNADA A CAMPO
Por último, De San Celedonio invitó a participar del Sitio de Intercambio Tecnológico (SIT), jornada a campo programada para el jueves 15 de octubre a las 9 en el predio experimental de Plexagro, organizada junto al INTA Chivilcoy y la Asociación de Ingenieros Agrónomos. El encuentro tendrá entrada libre y gratuita, con foco en genética, nutrición y protección de cultivos invernales. Participarán como disertantes Román Serrago (UBA), Daniela Vechiet (camelina), Fernando Salvagiotti (INTA Oliveros) y Daniel Miralles (ecofisiología). La jornada también podrá seguirse en directo por streaming a través de Agroconsultas Online.
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