Julio Giaccone: “El golpe más bajo que nos pegó esta pandemia fue aislarnos del contexto social"

El médico odontólogo, Julio Giaccone, es uno de los profesionales de la salud que se vacunó y en tal sentido señaló: “tenemos una expectativa muy grande con respecto a la vacuna; hay que vacunarse porque en caso de tomarnos la enfermedad sea de una manera mucho más leve”.

Haciendo un repaso, Giaccone expresó: “Tuvimos una ardua tarea durante 2020 y seguirá en 2021 sin dudas”.

“Somos personal de muchísimo riesgo, no me puedo considerar de tanto riesgo como aquel que trabaja en una Unidad de Terapia Intensiva pero estamos en esa primera línea”, consideró.

-¿Cómo fue el año anterior para los odontólogos del Hospital Municipal?

-Hubo ocho odontólogos que nunca paramos y me refiero a los profesionales que correspondemos al personal de salud pública de Chivilcoy, del Hospital Municipal y de los Centros de Atención Primaria de la Salud.

Tuvimos una semana de readecuación porque desconocíamos para qué lado íbamos a salir y por una idea de Nicolás Giaccone (su hijo) reunirnos a través de la plataforma Zoom con el jefe de servicio, Dr. Rubén Destefano y demás colegas donde resolvimos que el primer paso era salir del Hospital porque se estaba armando para atender a los pacientes del Covid.

El jefe de servicio aceptó y el próximo paso fue hablar con la Dra. Silvana Rossi (en ese momento directora de Atención Primaria de la Salud) poniéndose a disposición y así empezar a atender cuatro odontólogos en el CAPS Sur y cuatro en el CAPS Unión, dos lugares alejados del Hospital pero emblemáticos de la ciudad donde hay dos sillones odontológicos para atender una basta zona poblacional.

-¿La atención en los CAPS?

-Nos encontramos con una enorme sorpresa, las obras sociales empezaron a cortarse y en un momento determinado éramos ocho profesionales atendiendo a toda la población de Chivilcoy, un caos. Si bien el servicio público es para toda la ciudadanía se destina principalmente a las personas menos pudientes desde lo económico.

Nos reunimos con el Presidente del Círculo Odontológico y armamos una guardia para conocer qué profesionales se querían plegar para aliviar esta locura que estábamos viviendo los ocho.

Cuando el Círculo abrió un grupo consultando quién deseaba anotarse en guardia, tuvimos la suerte que muchos odontólogos pretendían empezar a trabajar y así lo hicieron.

-Empezaron con guardias y ¿luego cómo siguieron?

-Primeramente atendimos únicamente guardias odontológicas en los CAPS hasta que luego empezó a abrir cada vez más, fuimos entendiendo mucho más de la pandemia y a partir de junio – julio todos los consultorios de Chivilcoy hicieron lo propio porque más odontólogos se fueron plegando al sistema. Luego ya todos los consultorios empezaron a atender y en nuestro caso decidimos volver a atender en el Hospital: cuatro regresaron al nosocomio, mientras que, dos nos quedamos en un CAPS y dos en otro, mientras que, se abrió un nuevo consultorio odontológico en el CAPS San José.

-¿Los recaudos que tomaron para cuidarse y cuidar al paciente?

-Los odontólogos estábamos acostumbrados a utilizar barbijos y guantes, pero ahora usamos dos barbijos, además una máscara que me aleja más del paciente porque lo que sale de la boca permanece en el ambiente durante una determinada cantidad de tiempo y si además asociamos la patología del paciente, es tan peligroso para el profesional como para quien ingresará posteriormente al consultorio.

-¿Se atiende a menos pacientes actualmente?

-Sin pandemia atendíamos cada quince o veinte minutos un paciente pero ahora no se puede hacer. La cantidad de gente que antes atendíamos, ya no sucederá. Habitualmente atendía 40 pacientes de forma diaria, ahora con suerte podemos atender 12 por día, un 25 por ciento de la capacidad de atención.

Me cambió la vida muchísimo pero no sé si para mal quizás fue para bien porque no tengo esa intensidad de tener que atender a 40 pacientes diarios.

-¿Ahora solamente hacen urgencias o demás prestaciones?

-Nos abrimos muchísimo porque cada vez fuimos haciendo más prestaciones. Las muelas dolieron siempre, las caries existieron siempre, en un momento determinado tuvimos que abrirnos a la necesidad de la gente y de la enfermedad. El paciente empezó a exigir cada vez más y tuvimos que prepararnos para dar respuesta.

Anteriormente no hacíamos tratamiento de conducto, ahora sí pero citaremos al paciente en el último turno del día para que no ingrese más nadie al consultorio por una determinada cantidad de tiempo porque debemos cuidar al prójimo.

También retomamos las cirugías que no se estaban haciendo, colocación de prótesis, ya prácticamente estamos haciendo una odontología habitual y la vacuna nos habilitará a hacer muchas más cosas porque nos sentiremos más seguros, pero sin olvidarnos que el paciente no estará vacunado aún.

-¿La forma de desempeñarse ya vacunados?

-La tranquilidad será relativa de seguridad porque estaré inmunizado en un 90 o 94 por ciento y si me toma la enfermedad será más leve, sin riesgo de vida. Por lo tanto, me animaré a realizar más cosas que no antes no estaba haciendo.

La Sputnik V son dos dosis que se dan a los 21 días como mínimo y a los 75 como máximo. La idea es a los 21 días volver a vacunarnos, quiero creer y confío planamente en Ginés González García,que es el Ministro de Salud, que tendrá la vacuna para aplicar la segunda parte de la primera dosis y la primera parte de la segunda dosis en los próximos días.

-¿Se sienta la ausencia de no salir al territorio?

-Lo que más extrañamos los odontólogos que trabajamos en el ámbito público y el golpe más bajo que nos pegó esta pandemia fue aislarnos del contexto social al que estábamos acostumbramos. Somos profesionales de la salud que ejercemos la profesión no solamente en nuestros consultorios, de los CAPS u Hospital sino que salimos a la comunidad. Concurrimos al territorio, vamos en búsqueda de la problemática y realmente nos afectó. Tenemos una ambulancia parada, llena de tierra porque no podemos utilizarla pero las escuelas también están cerradas.

Tengo mucha fe en la vacuna para que nos abra las escuelas, los clubes y a una normalidad. Tengo esa imagen de regresar a la escuela con una sonrisa y saber que los chicos nos estarán esperando para volver a hacer eso que tanto nos gusta como es la atención en territorio y el nene que no puede venir a la ciudad a hacerse atender, estar ahí para ayudarlo y a las familias también.

-¿Cómo se logró esa llegada a escuelas y clubes?

-Solo no podemos hacerlo y sino tenemos un grupo de trabajo que piense prácticamente de la misma manera, acompañándonos en todas las locuras que planteamos no podríamos desarrollarlo y de no tener un intendente asimismo un Secretario de Salud, director del Hospital y Atención Primaria de la Salud que acompañe, tampoco se podría. Se puede hacer porque hay un equipo que trabaja en consecuencia.

-¿A qué obedece la continuidad en el tiempo?

-Se puede lograr por estar presentes siempre y con los programas hace bastante tiempo que lo venimos haciendo, desde el año 1987 dando charlas en las escuelas, desde hace ocho años contamos con una ambulancia para llegar a las instituciones más un programa deportivo que vino a Chivilcoy para quedarse y lo defiendo muchísimo porque logramos solucionar problemas de gravedad a varios pacientes a partir de encontrar la enfermedad porque la fuimos a buscar.

También esa continuidad se dio porque tanto en su momento Alcides Matteucci como luego Martín Bastiani aceptaron que el programa se mantenga y lo defendieron a muerte e incluso hasta poniendo sanciones a los clubes por no concurrir, nos lleva a que pretendamos seguir.

















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