La agroindustria crece un 13,2% pero la soja frena su aporte exportador

El comercio exterior del campo argentino atraviesa un cambio de dinámica que llama la atención en el sector productivo. Durante los primeros nueve meses del año, las ventas externas del complejo agroindustrial registraron una suba interanual del 13,2% impulsadas por la ganadería y los cereales, según el informe mensual elaborado por la Bolsa de Cereales para el Consejo Agroindustrial Argentino. El dato distintivo es que la oleaginosa principal dejó de traccionar el crecimiento general.
El ingreso total de divisas alcanzó los US$ 42.304 millones entre enero y septiembre, lo que representa unos US$ 4.928 millones más que en el mismo período del año anterior. Sin embargo, el complejo de la soja generó US$ 14.696 millones y concentró el 34,7% del total de los envíos, pero experimentó una retracción del 1,8% en su facturación externa frente al ciclo previo. De este modo, la cadena sojera restó US$ 275 millones a la variación positiva acumulada en el período.
En la vereda de enfrente, el girasol, el maíz y el sector cárnico compensaron esa merma y se convirtieron en los grandes motores de las ventas al exterior. El girasol sobresalió con un salto del 81,9% y sumó US$ 1.363 millones adicionales, consolidándose como el rubro de mayor aporte porcentual al incremento general impulsado por la demanda europea. Por su parte, el cereal de grano grueso acumuló US$ 6.874 millones con un avance del 23,7%, aportando US$ 1.317 millones más al ingreso de divisas.
La cadena vacuna también mostró un desempeño muy firme al totalizar US$ 4.105 millones por sus exportaciones, lo que implicó un crecimiento del 35,1% y un aporte de US$ 1.065 millones extra en comparación con el período enero-septiembre de 2025. Solo entre estos tres rubros aportaron más de US$ 3.700 millones adicionales para sostener la mejora general de la agroindustria nacional en medio de un escenario cambiante.
Las cifras oficiales confirman además que septiembre cerró con ventas externas por US$ 5.500 millones, un 13,6% por encima del noveno mes del año pasado. Mientras el consumo interno de carne muestra descensos, los envíos al exterior ya absorben una porción significativa de la producción local, reconfigurando el mapa de divisas del agro argentino.