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“La herramienta principal y fundamental en la salud bucal es el cepillo de dientes”

Prevención y detección temprana a través de los controles, premisa del Dr. Nicolás Giaccone, un joven odontólogo que nos cuenta la profesión desde adentro y hacia afuera en tiempos de pandemia.

En diálogo con Radio del Centro, Giaccone expresó en principio: “Para la atención en este año y medio fueron muchos los protocolos a implementar en los consultorios, tomando mayores recaudos porque debemos tener permanente contacto con la boca y saliva de las personas”.

“En el Hospital Municipal y en los Centros de Atención Primaria nunca dejamos de atender. Durante dos o tres meses los pacientes se atendían únicamente por los Centros de Atención Primaria hasta poder retomar en el Hospital”, dijo Giaccone, y puntualizó: “Estamos muy abocados a la parte de la atención pública porque sabemos que la gente lo necesita y después de dos años muchísimo más”.

“Nuestra tarea demanda una mayor cantidad de tiempo porque se tarda mucha más en sacar una caries o arreglar una muela e incluso realizar un control”, comentó el odontólogo, y agregó: “El año anterior hasta evitamos los controles, llegando a pedirles que se hagan un auto-diagnóstico para que se miren al espejo y determinen si tenían alguna mancha nueva o incluso diagnosticamos hasta por fotos que ellos nos enviaban”.

“Este año, a partir de las aperturas que se dieron estamos incentivando a que la gente vuelva a ser una consulta y no se queden tanto en la casa porque la salud bucal es muy importante de la misma manera que en el resto del cuerpo”, subrayó.

Por lo tanto, recomendó el profesional que, “un control por año es muy importante para que después no nos toque el timbre tarde en relación a un dolor de muelas, una urgencia, inflamación en la cara”.

“Nos llama mucho la atención que los padres llevan una vez por mes a sus hijos al pediatra pero al odontólogo no y el pediatra puede hacer un diagnostico de la salud bucal muy superficial. Al odontólogo deberían llevarlo para despejar cualquier duda y en caso de presentar alguna patología poder agarrarla a tiempo”, esgrimió.

Asimismo, consignó: “Desde el día que nace el primer diente e incluso desde antes también ya se debería hacer la consulta al pediatra. A partir de los primeros dientes que nacen de leche, deberíamos realizar el primer control bucal”.

“Al nene no se le revisará la boca sino que pasa más por una charla con los padres, así observe el consultorio, se familiarice, para que la primera vez en concurrir no sea llorando con un dolor de muela y lo único que podemos hacer es medicarlo sino que se genere una relación más amigable con el odontólogo”, sugirió, e indicó: “Hay chicos que no conocen el cepillo de dientes por un desconocimiento de años o no se da la importancia que se merece a la salud bucal”.

-¿Cada tres meses hay que cambiar el cepillo de dientes?

-Depende de la calidad. El promedio es tres meses, cuando cambia la estación del año. Hay cepillos que duran más porque son de mejor calidad y otros que duran un mes, mientras que, los cepillos que no se usan duran todo el año. Es un promedio que cada tres meses debe cambiarse.

-¿Cuántas veces hay que cepillarse por día?

-Después de cada comida, pero no llegar al abuso porque se dañan los tejidos y no es conveniente estar todo el día cepillándonos. Hay dos veces obligatorias: por la mañana y por la noche, para remover la placa bacteriana que está instalada, que se pega con la saliva y con la lengua termina pegándose en los dientes. Después del almuerzo sería lo ideal cepillarse los dientes para no andar mucho tiempo con ese alimento, pero con dos cepillados bien realizados: por la mañana en el desayuno y antes de irse a dormir que es la más importante porque es cuando paso ocho horas de sueño sin mover la boca ni la lengua, la boca seca que con comida dentro es un caldo de cultivo debido a que las bacterias empiezan ‘a bailar’ y se hacen una fiesta comiendo los dientes.

-¿Qué es lo más importante de todo lo recomendado?

-La herramienta principal y fundamental en la salud bucal, para el cuidado y la prevención, es el cepillo de dientes. La pasta dental es un accesorio que muchas veces es recetado por el odontólogo ante un problema de sensibilidad dentaria o un problema de sangrado de encías pero son específicas y recomendadas por el profesional en cada caso. La pasta blanqueadora, de protección ya pasa más por el marketing de las empresas y colabora en el aliento pero no es esencial.

Lo importante es cepillarse con una buena técnica para no herir la encías no generar otro problema. La pasta es importante si está recetada y sino con cualquiera, lo importante es remover la placa bacteriana.

Los buches no los recomendamos, salvo en algún caso muy especifico, ni es para nada bueno hacerlos con un algún colutorio porque son muy dañinos ya que tienen mucho contenido de alcohol y mata todas las bacterias tanto las malas como las buenas que son de defensa contra las caries.

-¿Cuánto influye la alimentación en la salud bucal?

-Hay que tener muy en cuenta la alimentación, nada de azúcar ni sal hasta los dos años de vida. Trabajamos en equipo con las nutricionistas para llegar con esa información desde el primer día de vida para promocionar la leche materna o la fórmula sin agregar azúcar ni miel. El no consumo de golosinas, galletitas es importante igualmente que no beber gaseosas.

El principal problema de los adultos es el consumo de cigarrillos. En tanto que, el piercing bucal es muy dañino también, en cualquier lugar colocarlo menos en los labios ni en la lengua que es muy frecuente.








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