La infancia secreta de Homero Manzi en Añatuya y su camino hacia la consagración en el tango

Homero Nicolás Manzione, conocido popularmente como Homero Manzi, nació el 1 de noviembre de 1907 en Añatuya, Santiago del Estero. A pesar de ser considerado uno de los máximos referentes de la porteñidad y del barrio de Boedo, el poeta pasó sus primeros nueve años en una zona rural del norte argentino, en la estancia familiar conocida como La 13.
Debido a la falta de establecimientos educativos en su localidad natal, sus padres decidieron enviar a sus hijos a Buenos Aires en edad escolar. Los menores se instalaron bajo el cuidado de una tía en el barrio de Pompeya. A partir de entonces, la gran ciudad se convirtió en su hogar definitivo y en la principal fuente de inspiración para sus futuros tangos y milongas.
Durante su juventud en la capital, Manzi completó sus estudios primarios en la Escuela José María Gutiérrez y luego cursó el secundario en el Colegio Luppi. En esos años comenzó a dar sus primeros pasos en la escritura con murgas barriales, un fuerte compromiso social que lo llevó a fundar la agrupación política FORJA en 1935 junto a figuras como Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz.
Su pluma dio vida a composiciones emblemáticas como Sur, Milonga sentimental, Malena y Ninguna, muchas de ellas inspiradas en sus vivencias urbanas y en amores tanto formales como clandestinos. Falleció el 3 de mayo de 1951, dejando un legado imborrable en la cultura nacional y en la historia del tango argentino.