Maíz: crean un bioestimulante foliar a partir de bacterias de la caña de azúcar

El desarrollo de insumos biológicos en la agricultura argentina incorpora nuevas herramientas tecnológicas a partir de investigaciones científicas de largo plazo que buscan potenciar la nutrición de los cultivos extensivos.
Un equipo liderado por la microbióloga Emilia Monteleone, gerente de Investigación y Desarrollo de Koppert Argentina, logró formular un bioestimulante foliar destinado al maíz utilizando una cepa bacteriana aislada originalmente de la caña de azúcar.
El trabajo comenzó con la búsqueda de microorganismos en los tejidos internos de plantas de caña, los cuales fueron cultivados en medios con diferentes fuentes de carbono y nitrógeno para luego avanzar hacia la secuenciación de su genoma completo en laboratorio.
La selección requirió verificar que la bacteria contara con la maquinaria genética para fijar nitrógeno y que pudiera sobrevivir en condiciones complejas como la radiación ultravioleta, la desecación y el uso combinado con herbicidas e insecticidas en aplicaciones foliares.
De este proceso técnico surgió Nitrobac Evo, el biofertilizante presentado recientemente por la compañía que complementa la fertilización convencional en los lotes agrícolas de la región pampeana sin requerir aplicación en semilla.